por
pobrecito hablador
el Martes, 11 Mayo de 2010, 10:40h
(#1217640)
Marcos siempre le gusto la informatica, aunque su pasion es la música, desde que con 15 años vio "The Last Waltz" supo que el trabajo de sus sueños seria en una tienda de discos: todo el día rodeado por los Grateful Dead, Derek Trucks Band, Allman Brothers Band, etc. Y quien sabe si ligando con alguna clienta que pudiera compartir sus gustos musicales.
Marcos tuvo que estudiar Quimicas una carrera seria, como quería su padre, pero cuando con 24 años la termino y pese a la oposición de su progenitor en lugar de coger un puesto de becario en un prestigioso laboratorio farmaceutico encontró trabajo como dependiente en la tienda de discos del barrio, en principio cobrando poco mas de 1000 euros al mes , quiza no fuera mucho pero seria el trabajo que siempre quiso tener, ademas le daría para independizarse en un pequeño pisito alquilado e ir tirando sin muchos lujos.
Edu ya ronda los 40, a finales de la decada de los ochenta abrió una pequeña tienda de discos, le fue bien en los noventa y monto una segunda tienda mas grande en el otro extremo de la ciudad, es la tienda donde trabaja Marcos.
Marcos, viendo el percal discográfico que maneja Edu, pensó, "vaya porquería de discos que se venden hoy en día, a ver cómo les coloco yo a los clientes un disco de Zrisbal con el cuento de que es lo mejor desde que el Cid entró en Valencia..."
Mari Pili es una chica de 18 años del barrio, cada vez que escucha la voz de Zrisbal en la radio se le mojan las bragas, acaba de oir el ultimo single y ha ido corriendo al ordenador de su hermano para buscarlo en el Umule, al cabo de pocas horas ya tiene todo el disco en mp3 sin salir de casa. Decide que como ya tiene las dos canciones que le gustan, las va a pasar a su apod y que no se va a comprar el disco por que es muy caro: 20 euros. De esos 20 euros que cuesta un disco Edu saca aproximadamente un 15% de beneficio , 3 euros, con esos 3 euros tiene que pagar los gastos de los dos locales y el canon de marras, el sueldo de Marcos y sacar dinero para vivir el mismo: el alquiler son 0,70 euros cada local, Marcos cobra 0,60 euros al mes y Edu gana 1 euro.
Pero Mari Pili no es la única que se baja los discos de Zrisbal, esta Pedro que se baja los de Zaabina, Juan los de Emaral, el propio Marcos que se baja gigas y gigas del Live Music Archive sin problemas ,... y bueno la verdad es que cada día Marcos vende menos discos, a veces no vende ni uno solo, la gente entra en la tienda, toquetea los discos y cuchichean entre ellos: "este es muy bueno, luego te lo paso o buscalo que esta en el Umule". Marcos piensa, "¿Bueno? Si te tendría que pagar para que te lo llevases!!!"
A Edu no le cuadran las cuentas, a final de mes le dirá a Marcos que tiene que cerrar la tienda donde trabaja, Marcos verá que vendiendo estos discos nadie va a llegar a ningún lado y contacta con Crescencio, su vecino informático al que le tiene tostado para comentarle una idea sobre venta de música directa, bien en mp3 bien en flac.
Edu después de 20 años trabajando tendrá que seguir el solo detrás del mostrador de su primera y pequeña tienda, si las cosas siguen así también tendrá que cerrarla. Echa de menos los tiempos del vinilo, de cuando por lo que se pagaba era mucho mejor música de lo que se hace ahora, y venían chavales a preguntarle por lo último de Saxon, para acabar durante un par de horas hablando de la NWOBHM mencionando las portadas de Iron Maiden o lo bueno que era lo último de Conde Azul, y los conciertos en los barrios. Pero que ahora llegan imponiendo unos artistas sacados de la tele, guaperas y depilados, por los que a las yennis se les hace el xixi pisicola y que es lo que hay que colocar, además de otros refritos maquineros sobre viejos temas de discotecas y que hacían que Espantau Valleta pareciesen Pinflói.
Marcos siguió con la idea del site de venta de MP3, pero en cuanto Crescencio le habló de espotifírls y se conectó, vio la luz. Echó un currículo, se formó un poquitín con los ahorros que estaba acumulando, y está ayudando a preparar la entrada en España de Espotrifríslers.
Luis, que trabaja llevando paquetes de discos de Zrisbal, tuvo que cambiar el camión porque tanta porquería se lo dañó. Manolo, fotógrafo para las portadas de la discográfica se pasó al flog y lleva un premio y una mención honorífica, lo que le ha valido para trabajar en un periódico on-line. Marta, Alberto y Joaquin no publican su disco porque ya saben lo que se opina de su anterior, en los que casi los denuncian por malos.
Pero Arturo nunca se para a pensar en nada de eso, el es estudiante de Ingeniera Informática y asiduo a Barrapunto, y ya lleva tiempo viendo que el modelo de negocio de las discográficas está más que caduco y pasa de todos ellos.
por
pobrecito hablador
el Martes, 11 Mayo de 2010, 12:21h
(#1217660)
Cuando Marcos era musico ambulante y, a raíz del invento del gramófono, la gente dejó de escuchar música en la calle y la empezó a escuchar en su casa, Marcos se buscó otra forma de ganarse la vida, y nadie puso el grito en el cielo.
Cuando Marcos era actor de teatro y, a raíz del invento de la televisión, la gente dejó de ir a los teatros a ver espectáculos y empezó a ver los espectáculos desde casa, Marcos se buscó otra forma de ganarse la vida y nadie puso el grito en el cielo.
Cuando Marcos era cantautor y, a raíz de internet, la gente dejó de comprar sus discos, Marcos se seguía forrando con los conciertos en directo, pero todo el mundo puso el grito en el cielo...
La vida de Marcos
(Puntos:-1, Redundante)Marcos tuvo que estudiar Quimicas una carrera seria, como quería su padre, pero cuando con 24 años la termino y pese a la oposición de su progenitor en lugar de coger un puesto de becario en un prestigioso laboratorio farmaceutico encontró trabajo como dependiente en la tienda de discos del barrio, en principio cobrando poco mas de 1000 euros al mes , quiza no fuera mucho pero seria el trabajo que siempre quiso tener, ademas le daría para independizarse en un pequeño pisito alquilado e ir tirando sin muchos lujos.
Edu ya ronda los 40, a finales de la decada de los ochenta abrió una pequeña tienda de discos, le fue bien en los noventa y monto una segunda tienda mas grande en el otro extremo de la ciudad, es la tienda donde trabaja Marcos.
Marcos, viendo el percal discográfico que maneja Edu, pensó, "vaya porquería de discos que se venden hoy en día, a ver cómo les coloco yo a los clientes un disco de Zrisbal con el cuento de que es lo mejor desde que el Cid entró en Valencia..."
Mari Pili es una chica de 18 años del barrio, cada vez que escucha la voz de Zrisbal en la radio se le mojan las bragas, acaba de oir el ultimo single y ha ido corriendo al ordenador de su hermano para buscarlo en el Umule, al cabo de pocas horas ya tiene todo el disco en mp3 sin salir de casa. Decide que como ya tiene las dos canciones que le gustan, las va a pasar a su apod y que no se va a comprar el disco por que es muy caro: 20 euros.
De esos 20 euros que cuesta un disco Edu saca aproximadamente un 15% de beneficio , 3 euros, con esos 3 euros tiene que pagar los gastos de los dos locales y el canon de marras, el sueldo de Marcos y sacar dinero para vivir el mismo: el alquiler son 0,70 euros cada local, Marcos cobra 0,60 euros al mes y Edu gana 1 euro.
Pero Mari Pili no es la única que se baja los discos de Zrisbal, esta Pedro que se baja los de Zaabina, Juan los de Emaral, el propio Marcos que se baja gigas y gigas del Live Music Archive sin problemas ,
A Edu no le cuadran las cuentas, a final de mes le dirá a Marcos que tiene que cerrar la tienda donde trabaja, Marcos verá que vendiendo estos discos nadie va a llegar a ningún lado y contacta con Crescencio, su vecino informático al que le tiene tostado para comentarle una idea sobre venta de música directa, bien en mp3 bien en flac.
Edu después de 20 años trabajando tendrá que seguir el solo detrás del mostrador de su primera y pequeña tienda, si las cosas siguen así también tendrá que cerrarla. Echa de menos los tiempos del vinilo, de cuando por lo que se pagaba era mucho mejor música de lo que se hace ahora, y venían chavales a preguntarle por lo último de Saxon, para acabar durante un par de horas hablando de la NWOBHM mencionando las portadas de Iron Maiden o lo bueno que era lo último de Conde Azul, y los conciertos en los barrios. Pero que ahora llegan imponiendo unos artistas sacados de la tele, guaperas y depilados, por los que a las yennis se les hace el xixi pisicola y que es lo que hay que colocar, además de otros refritos maquineros sobre viejos temas de discotecas y que hacían que Espantau Valleta pareciesen Pinflói.
Marcos siguió con la idea del site de venta de MP3, pero en cuanto Crescencio le habló de espotifírls y se conectó, vio la luz. Echó un currículo, se formó un poquitín con los ahorros que estaba acumulando, y está ayudando a preparar la entrada en España de Espotrifríslers.
Luis, que trabaja llevando paquetes de discos de Zrisbal, tuvo que cambiar el camión porque tanta porquería se lo dañó. Manolo, fotógrafo para las portadas de la discográfica se pasó al flog y lleva un premio y una mención honorífica, lo que le ha valido para trabajar en un periódico on-line. Marta, Alberto y Joaquin no publican su disco porque ya saben lo que se opina de su anterior, en los que casi los denuncian por malos.
Pero Arturo nunca se para a pensar en nada de eso, el es estudiante de Ingeniera Informática y asiduo a Barrapunto, y ya lleva tiempo viendo que el modelo de negocio de las discográficas está más que caduco y pasa de todos ellos.
Re:La vida de Marcos
(Puntos:0, FueraDeTema)Es un simple comentario, pero es mío.
Re:La vida de Marcos
(Puntos:0)La otra vida de Marcos
(Puntos:3, Inspirado)Cuando Marcos era actor de teatro y, a raíz del invento de la televisión, la gente dejó de ir a los teatros a ver espectáculos y empezó a ver los espectáculos desde casa, Marcos se buscó otra forma de ganarse la vida y nadie puso el grito en el cielo.
Cuando Marcos era cantautor y, a raíz de internet, la gente dejó de comprar sus discos, Marcos se seguía forrando con los conciertos en directo, pero todo el mundo puso el grito en el cielo...