Pues sí, creo que el razonamiento es correcto. Si los habitantes de una ciudad quieren ponerle un determinado nombre, están en su derecho.
Es cierto que hay razones históricas y prácticas en contra. Pero a la larga es mejor llevarse del sentido común y ése dice que el caso de Girona y el de Londres no son iguales.
Como somos mayoría, lo queremos de Almería
(Puntos:2)Es cierto que hay razones históricas y prácticas en contra. Pero a la larga es mejor llevarse del sentido común y ése dice que el caso de Girona y el de Londres no son iguales.