por
pobrecito hablador
el Lunes, 03 Enero de 2011, 09:03h
(#1258633)
A mí, el iPad no me valdría porqué es grande, y el Kindle también es demasiado grande para mis necesidades, yo leo en el transporte público, y entonces necesito un dispositivo que me quepa en el bolsillo de la camisa o similar, o en la cama, normalmente a oscuras para no molestar a mi pareja, y entonces me va bien que sea del tamaño de mi mano.
En vez de tinta electrónica y pasar página, prefiero una pantalla convencional con scrolling a velocidad controlable, que, por ejemplo para una novela, he de actuar menos veces que el paso de página.
Y en estas circunstancias, prefiero las pantallas pequeñas a las grandes por el mismo motivo que se leen más rápidamente las columnas estrechas de un periódico que un texto de más anchura.
El único inconveniente que le veo a los dispositivos pequeños es la falta de autonomía, pero la verdad es que con las 4 horas que tengo ahora, nunca se me ha acabado la batería mientras leía.
Pero los tópicos: "las pantallas cansan la vista" o "se ha de parecer al libro en papel" (*) pesan mucho en el mercado. A mí me suena un poco como la guerra de sistemas operativos: quien solo ha usado Windows, tiende a opinar que es el mejor sistema operativo. Poca gente ha leído libros con un dispositivo que cabe en la palma de la mano (en mi caso precisamente una Palm), retroiluminado y, sobre todo, con un texto que va desfilando a mi velocidad de lectura.
(*) casi todas las personas que me han asegurado que leer en la pantalla cansa la vista, jamás leerían un libro en la misma posición que la pantalla, no es la imagen lo que les cansa, sino la posición. Como óptico no he sido capaz de medir ningún cansancio o menor velocidad de lectura de una pantalla (con contraste adecuado) respecto al papel, cuando se sitúan en la misma posición relativa con respecto al lector, ni siquiera en personas con algún problema visual.
Tópicos y puntos de vista
(Puntos:0)En vez de tinta electrónica y pasar página, prefiero una pantalla convencional con scrolling a velocidad controlable, que, por ejemplo para una novela, he de actuar menos veces que el paso de página.
Y en estas circunstancias, prefiero las pantallas pequeñas a las grandes por el mismo motivo que se leen más rápidamente las columnas estrechas de un periódico que un texto de más anchura.
El único inconveniente que le veo a los dispositivos pequeños es la falta de autonomía, pero la verdad es que con las 4 horas que tengo ahora, nunca se me ha acabado la batería mientras leía.
Pero los tópicos: "las pantallas cansan la vista" o "se ha de parecer al libro en papel" (*) pesan mucho en el mercado. A mí me suena un poco como la guerra de sistemas operativos: quien solo ha usado Windows, tiende a opinar que es el mejor sistema operativo. Poca gente ha leído libros con un dispositivo que cabe en la palma de la mano (en mi caso precisamente una Palm), retroiluminado y, sobre todo, con un texto que va desfilando a mi velocidad de lectura.
(*) casi todas las personas que me han asegurado que leer en la pantalla cansa la vista, jamás leerían un libro en la misma posición que la pantalla, no es la imagen lo que les cansa, sino la posición. Como óptico no he sido capaz de medir ningún cansancio o menor velocidad de lectura de una pantalla (con contraste adecuado) respecto al papel, cuando se sitúan en la misma posición relativa con respecto al lector, ni siquiera en personas con algún problema visual.