por
pobrecito hablador
el Domingo, 02 Enero de 2011, 19:48h
(#1258584)
Como uno de los tipos que realmente ha pagado el desarrollo de este software con sus impuestos, pagados religiosamente todos los años a la diputación foral, podría preguntarme lo mismo, pero en vez de refiriéndome a otros países, refiriéndome a catalanes, madrileños, andaluces, etc. O sea, resto de españoles que no pagan un duro al Gobierno Vasco.
Francamente, me importa un carajo quién se beneficie. Si no se liberara, se hubiera gastado ese dinero igualmente, así que, ¿qué me importa si el gobierno navarro (por decir algo) puede utilizarlo y le sale gratis? Con suerte, le hará mejoras, nos las pasará, y entonces sí que nos ahorraremos algo.
Por otra parte, soy bastante escéptico sobre la posibilidad de reutilizar el software a medida de las administraciones públicas típico de por acá. Suele estar hecho tan a medida de la infraestructura, la legislación, y los usos y costumbres locales que sería realmente difícil hacerlo encajar en otro lugar. No hay más que ver el famoso programa para hacer la declaración, que es totalmente inútil si cambias de provincia, porque la forma de hacerla cambia, y es tan modular y configurable como una encimera de mármol. Y eso suponiendo que no se trate del típico programa "apadrinado" por un único usuario que es el que decide todo sobre su funcionamiento, hasta el punto de que el interfaz es tan marciano que es imposible trasladarlo a otra gente, porque sale más barato rehacerlo de cero que abordar el coste de formaciones y soporte.
Re:Calidad de los proyectos
(Puntos:0)Francamente, me importa un carajo quién se beneficie. Si no se liberara, se hubiera gastado ese dinero igualmente, así que, ¿qué me importa si el gobierno navarro (por decir algo) puede utilizarlo y le sale gratis? Con suerte, le hará mejoras, nos las pasará, y entonces sí que nos ahorraremos algo.
Por otra parte, soy bastante escéptico sobre la posibilidad de reutilizar el software a medida de las administraciones públicas típico de por acá. Suele estar hecho tan a medida de la infraestructura, la legislación, y los usos y costumbres locales que sería realmente difícil hacerlo encajar en otro lugar. No hay más que ver el famoso programa para hacer la declaración, que es totalmente inútil si cambias de provincia, porque la forma de hacerla cambia, y es tan modular y configurable como una encimera de mármol. Y eso suponiendo que no se trate del típico programa "apadrinado" por un único usuario que es el que decide todo sobre su funcionamiento, hasta el punto de que el interfaz es tan marciano que es imposible trasladarlo a otra gente, porque sale más barato rehacerlo de cero que abordar el coste de formaciones y soporte.