Tienes toda la razón, ¡seguro que tienen mucho que esconder!,....
Si crees en el control de tus trabajadores, y valoras su trabajo por éste, no vas a conseguir mejores resultados, sólo trabajadores preocupados en conseguir que sus acciones "no canten" en el mismo, sin mejorar la realización de su trabajo.
Claro que puedo estar equivocado, y seguro que las horas que paso pendiente de realizar tareas inútiles, en vez de dedicarlas a mi verdadero trabajo, el trabajo productivo, aumentan mi productividad,....:-DDDDDDDDDDDD
En un futuro puedes intercambiar los trabajadores por monos que aprieten los botones aleatoriamente, porque la productividad va a se la misma.
A ver cuando aprendemos, que si un trabajador está a gusto y valorado, produce más, mientras que si está puteado, sólo cubre las apariencias, generando un cúmulo de escusas y acciones interesadas que nada tienen que ver con la productividad real, y que afectan no sólo a su productividad, sino a la de los que le rodean.
Claro, es más fácil maquillar la incompetencia de los responsables con acciones agresivas, que realizar correctamente el reparto de tareas, y la consiguiente petición de responsabilidades.
Algo que esconder
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/~orfeo/journal/ | Última bitácora: Martes, 08 Julio de 2014, 11:59h )
Si crees en el control de tus trabajadores, y valoras su trabajo por éste, no vas a conseguir mejores resultados, sólo trabajadores preocupados en conseguir que sus acciones "no canten" en el mismo, sin mejorar la realización de su trabajo.
Claro que puedo estar equivocado, y seguro que las horas que paso pendiente de realizar tareas inútiles, en vez de dedicarlas a mi verdadero trabajo, el trabajo productivo, aumentan mi productividad,
En un futuro puedes intercambiar los trabajadores por monos que aprieten los botones aleatoriamente, porque la productividad va a se la misma.
A ver cuando aprendemos, que si un trabajador está a gusto y valorado, produce más, mientras que si está puteado, sólo cubre las apariencias, generando un cúmulo de escusas y acciones interesadas que nada tienen que ver con la productividad real, y que afectan no sólo a su productividad, sino a la de los que le rodean.
Claro, es más fácil maquillar la incompetencia de los responsables con acciones agresivas, que realizar correctamente el reparto de tareas, y la consiguiente petición de responsabilidades.