por
pobrecito hablador
el Domingo, 25 Marzo de 2012, 17:51h
(#1305120)
En tal caso, llevando al extremo el tema de la copia de productos, si crear un producto no presenta una ventaja competitiva; no habrá nuevos productos.
Si las patentes existen es para proteger la inversión en el desarrollo de los productos que hacen uso de ellas. Que el sistema de patentes, y el qué es patentable es un tema controvertido y que además crear un marco legal proclive a la innovación es difícil, desde luego.
Pero en el caso de la industria de contenidos es un tema totalmente distinto. Es cierto que los autores seguramente no estén recompensados de forma adecuada por la venta de sus contenidos según su función en la producción de éstos, sin embargo esto es un problema no inherente a la legislación, sino a la dinámica del mercado que requiere de una comercialización, distribución, etc. sólo al alcance de una serie de empresas.
Como así está recogido, es susceptible de pagar derechos cualquier reproducción con ánimo de lucro (creo que es este el criterio, corrígeme si me equivoco), y el derecho a la copia privada es subsanado con un gravámen indirecto. Y esa es la diferencia entre el bien y el mal.
El debate encarnizado que se suele producir en estos ambientes es que como se puede generar una reproducción de tal o cual cosa con un coste casi fijo pequeño; la industria (o el autor) que genera esa obra no debe ser remunerado según sus criterios y de acuerdo a ley.
A nadie se le ocurre plantear lo mismo para otro tipo de técnicas que provean de un servicio imprescindible, ya que al menos en el sistema económico actual se frenaría el desarrollo de estas. Y el egoísmo individual y colectivo Ayn Randiano nos previene de ello.
De una forma poco sólida nos advertía Magao de lo falaz arriba expuesto, pero aún no logramos averiguar si es que la sociedad alemana tuvo una producción artística más rica que la inglesa porque al carecer de derechos de propiedad intelectual el individuo se veía inclinado hacia la bondad y creatividad, o si bien el alma alemán es más productivo en tal ámbito, u otra cosa. Si bien esto es un argumento reducido, igual lo es el criticado: si afirmamos que existe una correlación entre producción artística y desregulación - ¡qué miedo! - debemos exponer argumentos que prueben tal afirmación.
Re:Tres siglos de privilegios...
(Puntos:0)Si las patentes existen es para proteger la inversión en el desarrollo de los productos que hacen uso de ellas. Que el sistema de patentes, y el qué es patentable es un tema controvertido y que además crear un marco legal proclive a la innovación es difícil, desde luego.
Pero en el caso de la industria de contenidos es un tema totalmente distinto. Es cierto que los autores seguramente no estén recompensados de forma adecuada por la venta de sus contenidos según su función en la producción de éstos, sin embargo esto es un problema no inherente a la legislación, sino a la dinámica del mercado que requiere de una comercialización, distribución, etc. sólo al alcance de una serie de empresas.
Como así está recogido, es susceptible de pagar derechos cualquier reproducción con ánimo de lucro (creo que es este el criterio, corrígeme si me equivoco), y el derecho a la copia privada es subsanado con un gravámen indirecto. Y esa es la diferencia entre el bien y el mal.
El debate encarnizado que se suele producir en estos ambientes es que como se puede generar una reproducción de tal o cual cosa con un coste casi fijo pequeño; la industria (o el autor) que genera esa obra no debe ser remunerado según sus criterios y de acuerdo a ley.
A nadie se le ocurre plantear lo mismo para otro tipo de técnicas que provean de un servicio imprescindible, ya que al menos en el sistema económico actual se frenaría el desarrollo de estas. Y el egoísmo individual y colectivo Ayn Randiano nos previene de ello.
De una forma poco sólida nos advertía Magao de lo falaz arriba expuesto, pero aún no logramos averiguar si es que la sociedad alemana tuvo una producción artística más rica que la inglesa porque al carecer de derechos de propiedad intelectual el individuo se veía inclinado hacia la bondad y creatividad, o si bien el alma alemán es más productivo en tal ámbito, u otra cosa. Si bien esto es un argumento reducido, igual lo es el criticado: si afirmamos que existe una correlación entre producción artística y desregulación - ¡qué miedo! - debemos exponer argumentos que prueben tal afirmación.