Sólo del castellano se establece constitucionalmente un deber individualizado de conocimiento, y con él la presunción de que todos los españoles lo conocen.
y
No existe un deber constitucional de conocimiento de una lengua cooficial
por
pobrecito hablador
el Miércoles, 12 Septiembre de 2012, 10:56h
(#1320197)
Esa "obligación" no tiene contenido alguno, ya que no existe consecuencia legal ninguna para el caso de su incumplimiento. Si por ejemplo un chaval catalán es educado aislado del conocimiento del castellano/español, y llegado a la madurez es incapaz de expresarse o entender el castellano/español, nadie le penalizará por ello, y legalmente no se le podrá poner ninguna objeción a que se exprese únicamente en catalán, ya que el catalán también es oficial.
Así que si en Cataluña son cooficiales el catalán y el castellano/español, ambos idiomas gozan del mismo estatus legal, es decir, están al mismo nivel, salvo por el hecho anecdótico e irrelevante de que existe una obligación de conocer el castellano/español, obligación cuyo cumplimiento es imposible de controlar e imponer.
Pretender que los idiomas cooficiales como el catalán, el euskera o el gallego son "de segunda" únicamente porque no existe obligación formal de conocerlos es bastante absurdo.
Re:Y encima en catalán!!
(Puntos:0)Bueno, según se mire.
De Lo que dice las constitución respecto a las lenguas [congreso.es]y
Re:Y encima en catalán!!
(Puntos:0)Esa "obligación" no tiene contenido alguno, ya que no existe consecuencia legal ninguna para el caso de su incumplimiento. Si por ejemplo un chaval catalán es educado aislado del conocimiento del castellano/español, y llegado a la madurez es incapaz de expresarse o entender el castellano/español, nadie le penalizará por ello, y legalmente no se le podrá poner ninguna objeción a que se exprese únicamente en catalán, ya que el catalán también es oficial.
Así que si en Cataluña son cooficiales el catalán y el castellano/español, ambos idiomas gozan del mismo estatus legal, es decir, están al mismo nivel, salvo por el hecho anecdótico e irrelevante de que existe una obligación de conocer el castellano/español, obligación cuyo cumplimiento es imposible de controlar e imponer.
Pretender que los idiomas cooficiales como el catalán, el euskera o el gallego son "de segunda" únicamente porque no existe obligación formal de conocerlos es bastante absurdo.