abogados que no tuviste cojones de contratar cuando firmaste la hipoteca (esos 60 euros que te ahorraste ahora te pasan factura, por listo)
Si ahora mismo me viene una persona pidiéndome que le asesore acerca de un crédito con garantía hipotecaria, yo con mucho gusto le asesoraré, pero dudo mucho que le sirva de algo. De primeras le puedo decir que si el día de mañana no puede pagar el crédito, el banco puede sacar la casa a subasta y desahuciarle. Eso ya lo sabe. A continuación le puedo decir que si la casa se subasta por menos de lo que se debe, seguirá debiendo la diferencia. Eso, si no lo sabe, lo sabrá, porque los notarios suelen advertir de ello, o al menos advierten los notarios con los que yo he tratado, aunque en su día nadie escuchaba esta advertencia, porque "la vivienda nunca bajaba". Le puedo decir que aunque hoy pueda pagar la cuota, la vida da muchas vueltas, y la cuota puede subir, sus ingresos bajar, y ya tenemos el lío. En cualquier caso, le diré, eso no es una cuestión legal, sino económica, que yo no estoy capacitado para hacer estudios de viabilidad económica, ni para predecir el futuro, así que tendrá que hacer sus propias previsiones. Esto de poco sirve, porque nadie pudo o quiso prever la que iba a caer, y todos pensaban que su sueldo iba a aumentar indefinidamente, y su puesto de trabajo estaba seguro como si de un borbón se tratara. Le puedo decir que poner de aval a media familia puede ponerles en muy mala situación si pintan bastos. Yo siempre digo, "no avales ni a tu padre, si necesita un aval para que le den un préstamo, mejor pide tú el préstamo, dáselo, y que te lo vaya devolviendo". El aval es el demonio, evita la tentación. Tampoco me habrían hecho caso, y en este caso no alcanzo a entender por qué, sólo enuncio un hecho: la gente comete estupideces como avalar deudas de terceros.
Acudir a asesorarse donde un abogado es un ejercicio muy sano, que recomiendo siempre, primero porque evita problemas posteriores, y segundo porque mi economía personal depende de ello (si fuera heladero recomendaría comer helados, no es casualidad). Pero hablando del tema de las hipotecas, dudo mucho que hubiera servido de nada, salvo en los casos en los que se suscribieron condiciones inusualmente abusivas. La inmensa mayoría de los que ahora están viviendo una pesadilla hipotecaria, habrían venido a asesorarse, habrían pagado la consulta, y habrían hecho exactamente lo mismo.
La realidad es que demasiada gente confió en que demasiadas cosas saldrían bien, cosas que luego se han torcido. Me es igual quién es el culpable de no haber prestado atención a las advertencias de la bola de cristal, ahora hace falta atajar un problema social acuciante. Se buscarán culpas para evitar que vuelva a suceder, pero con quienes ya están de mierda hasta arriba, no sirve de nada decirles "ya te lo dije", y dejarles que se hundan en su propia mierda es inhumano.
Por eso he dicho lo de "salvo en los casos en los que se suscribieron condiciones inusualmente abusivas". No tengo datos estadísticos para afirmar nada, pero no creo que los afectados por la hipoteca sean únicamente los que firmaron condiciones abusivas. Por muy normalita que sea tu hipoteca, si tus ingresos se reducen a la mitad, no vas a poder pagarla. Y eso no hay asesoramiento legal que lo evite.
Por eso, digo, achacar los problemas de la gente a su falta de interés en asesorarse previamente es aventurado, porque no sabemos hasta qué punto la gente que está siendo desahuciada realmente firmó algo que cualquiera con dos dedos de frente y un abogado habría decidido no firmar. Por supuesto, hay kamikazes que han firmado con tipos de interés altísimos, condiciones abusivas y poniendo como garantía el patrimonio de toda la familia y algún vecino, pero no hay motivo para pensar que quienes no han actuado así, quienes han actuado prudentemente, no corren riesgo.
Imagina, matrimonio joven, ella acaba de conseguir una plaza como funcionaria, y a él le han hecho fijo en la fábrica. Pongamos que tienen entre los dos ingresos de unos 3.000 euros limpios de polvo y paja todos los meses. Se compran un piso en buena zona, de un tamaño normalito, ni demasido pequeño ni demasiado grande. Y se meten en una hipoteca de 1.000 euros/mes, que en ese momento de bonanza no supone ninguna barbaridad, y supone un tercio de sus ingresos. Perfectamente asumible, ¿verdad? Ganan bien y se lo pueden permitir. Y estamos en la champions li de Europa, y la vivienda nunca baja, y alquilar cuesta casi tanto como comprar, y el crecimiento perpetuo no viola ninguna de las Leyes de la Termodinámica.
Llega la crisis, los brotes verdes ni los olemos, y el hombre se va a la calle, con una indemnización de miseria, y con una prestación por desempleo con los días contados. Ella, funcionaria, ve cómo primero le congelan el sueldo, luego se lo bajan un 5%, y finalmente le quitan la extra de navidad. En poco tiempo sus ingresos familiares bajan de 3.000 a 1.300, y su hipoteca sigue siendo de 1.000. Les quedan 300 euros para vivir tres personas, porque han sido tan inconscientes como para tener un hijo (sólo uno). Van al banco a renegociar la hipoteca, pero no se puede ampliar más el plazo de amortización, porque se habían hipotecado a 35 años. Con un poco de suerte, se habían hipotecado a 30 años, y les permiten ampliar el plazo a 35, bajando la cuota mensual a 950 euros. Sigue siendo insuficiente para pagar los gastos de la vivienda (Comunidad, IBI, basuras, electricidad, gas, teléfono...), los del Opel Corsa (gasolina, seguro, revisiones, averías...), y los suyos propios (comer, vestir y tomarse un café cada dos días).
Y todo esto sin necesidad de condiciones abusivas. Se trata de factores que ningún asesoramiento legal puede evitar, y por mucho que sea un ejemplo inventado, no es una situación extraña: un miembro de la familia en paro (tenemos una tasa de paro de espanto), y el otro con los ingresos mermados (está ocurriendo tanto en el sector público como en el privado).
Ahora cuando esta gente se considere "afectada por la hipoteca" y pida una solución a su problema, ve y diles que dejen de llorar, que se hubieran asesorado antes de hipotecarse. No creo que sea justo.
Re:¡Cómo molaaaaaa!
(Puntos:2, Interesante)( http://www.ekinabokatuak.com/ | Última bitácora: Jueves, 22 Febrero de 2018, 07:45h )
Si ahora mismo me viene una persona pidiéndome que le asesore acerca de un crédito con garantía hipotecaria, yo con mucho gusto le asesoraré, pero dudo mucho que le sirva de algo. De primeras le puedo decir que si el día de mañana no puede pagar el crédito, el banco puede sacar la casa a subasta y desahuciarle. Eso ya lo sabe. A continuación le puedo decir que si la casa se subasta por menos de lo que se debe, seguirá debiendo la diferencia. Eso, si no lo sabe, lo sabrá, porque los notarios suelen advertir de ello, o al menos advierten los notarios con los que yo he tratado, aunque en su día nadie escuchaba esta advertencia, porque "la vivienda nunca bajaba". Le puedo decir que aunque hoy pueda pagar la cuota, la vida da muchas vueltas, y la cuota puede subir, sus ingresos bajar, y ya tenemos el lío. En cualquier caso, le diré, eso no es una cuestión legal, sino económica, que yo no estoy capacitado para hacer estudios de viabilidad económica, ni para predecir el futuro, así que tendrá que hacer sus propias previsiones. Esto de poco sirve, porque nadie pudo o quiso prever la que iba a caer, y todos pensaban que su sueldo iba a aumentar indefinidamente, y su puesto de trabajo estaba seguro como si de un borbón se tratara. Le puedo decir que poner de aval a media familia puede ponerles en muy mala situación si pintan bastos. Yo siempre digo, "no avales ni a tu padre, si necesita un aval para que le den un préstamo, mejor pide tú el préstamo, dáselo, y que te lo vaya devolviendo". El aval es el demonio, evita la tentación. Tampoco me habrían hecho caso, y en este caso no alcanzo a entender por qué, sólo enuncio un hecho: la gente comete estupideces como avalar deudas de terceros.
Acudir a asesorarse donde un abogado es un ejercicio muy sano, que recomiendo siempre, primero porque evita problemas posteriores, y segundo porque mi economía personal depende de ello (si fuera heladero recomendaría comer helados, no es casualidad). Pero hablando del tema de las hipotecas, dudo mucho que hubiera servido de nada, salvo en los casos en los que se suscribieron condiciones inusualmente abusivas. La inmensa mayoría de los que ahora están viviendo una pesadilla hipotecaria, habrían venido a asesorarse, habrían pagado la consulta, y habrían hecho exactamente lo mismo.
La realidad es que demasiada gente confió en que demasiadas cosas saldrían bien, cosas que luego se han torcido. Me es igual quién es el culpable de no haber prestado atención a las advertencias de la bola de cristal, ahora hace falta atajar un problema social acuciante. Se buscarán culpas para evitar que vuelva a suceder, pero con quienes ya están de mierda hasta arriba, no sirve de nada decirles "ya te lo dije", y dejarles que se hundan en su propia mierda es inhumano.
abogado en Errenteria [ekinabokatuak.com]
Re:¡Cómo molaaaaaa!
(Puntos:1)( http://www.ekinabokatuak.com/ | Última bitácora: Jueves, 22 Febrero de 2018, 07:45h )
Por eso he dicho lo de "salvo en los casos en los que se suscribieron condiciones inusualmente abusivas". No tengo datos estadísticos para afirmar nada, pero no creo que los afectados por la hipoteca sean únicamente los que firmaron condiciones abusivas. Por muy normalita que sea tu hipoteca, si tus ingresos se reducen a la mitad, no vas a poder pagarla. Y eso no hay asesoramiento legal que lo evite.
Por eso, digo, achacar los problemas de la gente a su falta de interés en asesorarse previamente es aventurado, porque no sabemos hasta qué punto la gente que está siendo desahuciada realmente firmó algo que cualquiera con dos dedos de frente y un abogado habría decidido no firmar. Por supuesto, hay kamikazes que han firmado con tipos de interés altísimos, condiciones abusivas y poniendo como garantía el patrimonio de toda la familia y algún vecino, pero no hay motivo para pensar que quienes no han actuado así, quienes han actuado prudentemente, no corren riesgo.
Imagina, matrimonio joven, ella acaba de conseguir una plaza como funcionaria, y a él le han hecho fijo en la fábrica. Pongamos que tienen entre los dos ingresos de unos 3.000 euros limpios de polvo y paja todos los meses. Se compran un piso en buena zona, de un tamaño normalito, ni demasido pequeño ni demasiado grande. Y se meten en una hipoteca de 1.000 euros/mes, que en ese momento de bonanza no supone ninguna barbaridad, y supone un tercio de sus ingresos. Perfectamente asumible, ¿verdad? Ganan bien y se lo pueden permitir. Y estamos en la champions li de Europa, y la vivienda nunca baja, y alquilar cuesta casi tanto como comprar, y el crecimiento perpetuo no viola ninguna de las Leyes de la Termodinámica.
Llega la crisis, los brotes verdes ni los olemos, y el hombre se va a la calle, con una indemnización de miseria, y con una prestación por desempleo con los días contados. Ella, funcionaria, ve cómo primero le congelan el sueldo, luego se lo bajan un 5%, y finalmente le quitan la extra de navidad. En poco tiempo sus ingresos familiares bajan de 3.000 a 1.300, y su hipoteca sigue siendo de 1.000. Les quedan 300 euros para vivir tres personas, porque han sido tan inconscientes como para tener un hijo (sólo uno). Van al banco a renegociar la hipoteca, pero no se puede ampliar más el plazo de amortización, porque se habían hipotecado a 35 años. Con un poco de suerte, se habían hipotecado a 30 años, y les permiten ampliar el plazo a 35, bajando la cuota mensual a 950 euros. Sigue siendo insuficiente para pagar los gastos de la vivienda (Comunidad, IBI, basuras, electricidad, gas, teléfono...), los del Opel Corsa (gasolina, seguro, revisiones, averías...), y los suyos propios (comer, vestir y tomarse un café cada dos días).
Y todo esto sin necesidad de condiciones abusivas. Se trata de factores que ningún asesoramiento legal puede evitar, y por mucho que sea un ejemplo inventado, no es una situación extraña: un miembro de la familia en paro (tenemos una tasa de paro de espanto), y el otro con los ingresos mermados (está ocurriendo tanto en el sector público como en el privado).
Ahora cuando esta gente se considere "afectada por la hipoteca" y pida una solución a su problema, ve y diles que dejen de llorar, que se hubieran asesorado antes de hipotecarse. No creo que sea justo.
abogado en Errenteria [ekinabokatuak.com]