¿Cómo hemos llegado a esta preocupante situación? Yo creo que, una vez más, la respuesta está en la falta de involucración política de las personas con formación científica y técnica, como muchos de los que leemos Barrapunto.
No sé si os habréis fijado, pero la visión que tienen de la educación muchas personas con formación de letras es muy diferente de la que podemos tener nosotros. Según la visión "de letras" (y no quiero ofender a nadie), la educación no debe ser tanto un "proceso de acumulación de conocimientos" como una "formación del espíritu". Algunos profesores de letras lo resumen en "... si se aprende más en la cafetería que en las clases".
Dicho de esta forma, esto puede sonar muy bien y muy moderno, y quizá no es sorprendente que se lo hayan creído los altos cargos de Educación que deciden cómo será la enseñanza en España. Así, han reducido esas enseñanzas científicas que con su dificultad pueden traumatizar al alumno, y han llenado el horario de talleres de Música, Filosofía y similares que, en teoría, "formarán al alumno como persona".
Pero la cuestión es que esta bella teoría no tiene el menor parecido con el mundo real. Ni los alumnos se vuelven mejores ciudadanos con unas asignaturas que al final acaban dadas como Historia del Arte o de la Filosofía, ni se puede prescindir de los conocimientos que se daban en las asignaturas científicas. Una ley que trata al alumno entre algodones, y cuya principal preocupación es no traumatizarlo haciéndole suspender o repetir curso, no prepara a los jóvenes para el tremendamente competitivo mundo de hoy.
Así que, repito, ya es hora de que los que comprendemos la importancia que tienen ciencia y técnica consigamos acabar con el prestigio de esos psicopedagogos "expertos en educación" que seguramente aprobaban Matemáticas en Septiembre. Nuestro futuro está en juego.
La formación científica y técnica
(Puntos:4, Inspirado)¿Cómo hemos llegado a esta preocupante situación? Yo creo que, una vez más, la respuesta está en la falta de involucración política de las personas con formación científica y técnica, como muchos de los que leemos Barrapunto.
No sé si os habréis fijado, pero la visión que tienen de la educación muchas personas con formación de letras es muy diferente de la que podemos tener nosotros. Según la visión "de letras" (y no quiero ofender a nadie), la educación no debe ser tanto un "proceso de acumulación de conocimientos" como una "formación del espíritu". Algunos profesores de letras lo resumen en "... si se aprende más en la cafetería que en las clases".
Dicho de esta forma, esto puede sonar muy bien y muy moderno, y quizá no es sorprendente que se lo hayan creído los altos cargos de Educación que deciden cómo será la enseñanza en España. Así, han reducido esas enseñanzas científicas que con su dificultad pueden traumatizar al alumno, y han llenado el horario de talleres de Música, Filosofía y similares que, en teoría, "formarán al alumno como persona".
Pero la cuestión es que esta bella teoría no tiene el menor parecido con el mundo real. Ni los alumnos se vuelven mejores ciudadanos con unas asignaturas que al final acaban dadas como Historia del Arte o de la Filosofía, ni se puede prescindir de los conocimientos que se daban en las asignaturas científicas. Una ley que trata al alumno entre algodones, y cuya principal preocupación es no traumatizarlo haciéndole suspender o repetir curso, no prepara a los jóvenes para el tremendamente competitivo mundo de hoy.
Así que, repito, ya es hora de que los que comprendemos la importancia que tienen ciencia y técnica consigamos acabar con el prestigio de esos psicopedagogos "expertos en educación" que seguramente aprobaban Matemáticas en Septiembre. Nuestro futuro está en juego.