por
pobrecito hablador
el Viernes, 12 Septiembre de 2014, 11:17h
(#1364184)
Bueno, creo que yo he dicho lo mismo, existe un símil, pero decir que el asunto se simplifica a que si una de las partes no quiere seguir tiene derecho a irse sin más, pues no van por ahí los tiros. En una pareja, por más que queramos entenderlo de otra forma, la separación también es cosa de dos. Al menos en la parte legal. Si me hablas de que a los 15 días de relación dos novios cortan, pues sí que nos acercamos a la simplificación (A no quiere estar con B. Punto y final) Pero si hay patrimonio en común, por mucho que A no quiera estar con B, tendrá que llegar a un acuerdo en cómo se parte la vaca. Nuevamente el símil es un poco tramposo. Si yo acabo fatal con mi pareja, puedo plantearme irme a casa de un amigo a vivir, y en los próximos años dejar que la justicia disponga de los términos en los que se consuma legalmente la ruptura, aunque en el plano físico y emocional ya esté consumada. Pero me temo que en el "proceso" dichoso de independencia, todos estos temas hay que consensuarlos a priori. Por eso el símil de la pareja es válido hasta cierto punto.
Re:Por mí no
(Puntos:0)En una pareja, por más que queramos entenderlo de otra forma, la separación también es cosa de dos. Al menos en la parte legal.
Si me hablas de que a los 15 días de relación dos novios cortan, pues sí que nos acercamos a la simplificación (A no quiere estar con B. Punto y final)
Pero si hay patrimonio en común, por mucho que A no quiera estar con B, tendrá que llegar a un acuerdo en cómo se parte la vaca. Nuevamente el símil es un poco tramposo.
Si yo acabo fatal con mi pareja, puedo plantearme irme a casa de un amigo a vivir, y en los próximos años dejar que la justicia disponga de los términos en los que se consuma legalmente la ruptura, aunque en el plano físico y emocional ya esté consumada.
Pero me temo que en el "proceso" dichoso de independencia, todos estos temas hay que consensuarlos a priori.
Por eso el símil de la pareja es válido hasta cierto punto.