por
pobrecito hablador
el Martes, 16 Septiembre de 2014, 21:40h
(#1364287)
Veamos... se descubre que un "honorable" tipo ha estado sableando a la ciudadanía durante décadas, y su heredero político no sólo no le pone de vuelta y media sino que afirma que le da pena el pobrecico. Y entre sus subordinados apenas un grupo muy minoritario se manifiesta para criticar esto; antes bien, salen a la calle por millares, banderola al hombro, para decir que Madrid nos oprime y que los paletos extremeños nos roban para vivir sin dar un palo al agua, y que una vez separados de España esos problemas de corrupción política van a desaparecer como por arte de magia. Literalmente.
Y por si fuera poco, salta este tipo a montar un circo, perdón, una votación, para decidir "algo" cuyas condiciones precisas aún no las conoce ni él (dado que dichas condiciones podrían cambiar el voto del ciudadano en un sentido u otro). Y la gente, lejos de exigirle que primero se explique y luego ya si eso votamos en consecuencia y con cabeza, lo aplaude con los pies.
Pues sí, viendo este panorama en términos generales una sociedad así me parece inmadura. Muy inmadura.
Que el resto de España tampoco es que vaya mucho más allá, pero al menos algo de autocrítica se ve de vez en cuándo (ej.: críticas continuas al gobierno, mofas a la "marca España", descenso -lento pero evidente- del bipartidismo...).
Re:Por mí no
(Puntos:0)Y por si fuera poco, salta este tipo a montar un circo, perdón, una votación, para decidir "algo" cuyas condiciones precisas aún no las conoce ni él (dado que dichas condiciones podrían cambiar el voto del ciudadano en un sentido u otro). Y la gente, lejos de exigirle que primero se explique y luego ya si eso votamos en consecuencia y con cabeza, lo aplaude con los pies.
Pues sí, viendo este panorama en términos generales una sociedad así me parece inmadura. Muy inmadura.
Que el resto de España tampoco es que vaya mucho más allá, pero al menos algo de autocrítica se ve de vez en cuándo (ej.: críticas continuas al gobierno, mofas a la "marca España", descenso -lento pero evidente- del bipartidismo...).