por
pobrecito hablador
el Miércoles, 08 Abril de 2015, 15:36h
(#1369742)
Soy el PH al que contestas.
En realidad el punto más importante de todos es el segundo, como bien dices. Básicamente nada puede salir bien si tratas con sinvergüenzas, así que lo primero es asegurarte de que estás tratando con gente honesta. Eso es válido para todos los aspectos de la vida. De todos modos, una vez asegurado el punto segundo, sigue siendo conveniente cubrir el resto de puntos, porque:
Una persona honesta puede estar haciendo un mal cálculo de lo que puede o no asumir. Por eso el punto primero: entre dos posibles inquilinos que parecen igual de honestos, elige el que tenga mayores ingresos.
Una persona honesta que ha hecho un buen cálculo de lo que puede asumir puede sufrir un revés en la vida, así que una buena fianza (punto tercero) sirve para evitar sustos. Además una persona honesta puede dejar de serlo si la vida le putea mucho, así que no viene mal que le tengas agarrado de los huevos con una buena fianza y un aval potente. Para evitar tentaciones.
Puedes equivocarte a la hora de juzgar la honestidad y la solvencia de una persona. Sé de una persona que alquiló a un tío que aparentaba tener mucho dinero (conducía un cochazo...), parecía buena gente, padre de familia, con una niña de tres años y una mujer encantadora. Total, que en realidad no tenía dónde caerse muerto, y el coche era prestado. Al segundo mes dejó de pagar la renta. Así que por si acaso, sigue el consejo del punto cuarto: las cosas claras, bien escritas y bien firmadas. Un ejemplo de algo que pocas veces se incluye en los contratos de arrendamiento es un inventario decente. No me vale un inventario que diga "una mesa, cuatro sillas, un sofá", sin concretar marcas, modelos ni estados de conservación. El inquilino se lleva tu sofá de cuero de 4.000 euros, te deja uno del Ikea de 300 euros, y con ese inventario no puedes reclamar. Yo he visto inventarios de contratos de arrendamiento en los que se han incluido hasta fotografías a color de los muebles, eso sí es un inventario decente.
Una persona honesta, ya lo he dicho, puede dejar de serlo si le putean, así que trata de no ser tú quien putea. No te quejes de que te ha picado la abeja después de dedicarte a golpear el panal.
Por supuesto, aún con todas las cautelas, te puede salir rana. En ese caso:
Tienes un contrato bien hecho que te permitirá echarle de casa tan rápido como lo permita la ley y el juzgado.
La fianza cubrirá al menos parte de las rentas que pierdas en lo que tardes en echarle de casa. Cuanto mayor sea la fianza (y el aval), menos dinero perderás por el camino.
Como te has asegurado de que es solvente, tarde o temprano podrás recuperar el dinero que te ha dejado a deber. Harto estoy de ver gente que se conforma con recuperar el piso, y ni se molesta en reclamar las rentas debidas o los daños, porque sabe que el inquilino no tiene dónde caerse muerto. Entonces, ¿por qué le alquilaste?
Si le has tratado bien, no podrá alegar ninguna excusa absurda ante el juzgado, podrás demostrar al juez que le has tratado de manera exquisita, y no has intentado escurrir el bulto nunca. Imagina que le echas por no pagar la renta, y el inquilino responde diciendo que no te debe nada porque tuvo que pagar de su bolsillo el arreglo de la caldera... si te presentas al juicio con el recibo de pago del arreglo de la caldera, pagado por ti, el juez tardará cero coma cero segundos en decidir echar al inquilino.
Re:Es lo que yo haría
(Puntos:0)Soy el PH al que contestas.
En realidad el punto más importante de todos es el segundo, como bien dices. Básicamente nada puede salir bien si tratas con sinvergüenzas, así que lo primero es asegurarte de que estás tratando con gente honesta. Eso es válido para todos los aspectos de la vida. De todos modos, una vez asegurado el punto segundo, sigue siendo conveniente cubrir el resto de puntos, porque:
Por supuesto, aún con todas las cautelas, te puede salir rana. En ese caso: