Trabajo como diseñador/programador de páginas web y tengo que decir que lo bueno (como en todo) es encontrar el término medio.
Por desgracia en mi curro tengo que tratar con gente con menos gusto artístico que una patata. Por eso, los sitios Nielsenianos los hago para mis jefes y las rayadas del estilo que el artículo propone las hago para mí porque es cuando más disfruto de lo que la web puede aportar al arte o viceversa.
Por desgracia también me ocurre lo que tú comentas. Si yo no me meto en la política de la empresa ¿por qué el director de marketing se encarga él mismo de hacer el logo? (una horterada suprema por cierto). Cosas así hacen que el resultado sea de lo más chapucero.
Creo que lo principal para un sitio web es que cumpla con los objetivos para los que ha sido diseñado. Así, Barrapunto creo que cumple con el público para el que fue diseñado (aunque personalmente aumentaría el rendimiento) y k10k cumple perfectamente como "portal" para diseñadores web actuales.
Todo depende del enfoque. No se puede culpar a webs artísticas (que son la gran parte de las que el artículo propone) de ser poco usables o no verse en el navegador X. Son experimentos, ¿qué pasaría si a Picasso le hubieran dicho que no podía usar tonos de azul o cuadros mayores de unas dimensiones específicas? Lo lógico es darse cuenta de que esa gente es la que marca las tendencias actuales y la que rompe las normas gracias a lo cual hoy en día se pueden incorporar tablas, imágenes, etc a las páginas web.
Personalmente, opino que lo mejor es ser polivalente partiendo de tener como mínimo un poco de buen gusto y una buena base de conocimientos informáticos (especialmente programación). Ahora mismo leo el libro "Arte y Ciencia del DIseño Web" de Jeffrey Veen, en el se afirma que no se puede separar la función creativa de la función técnica en un desarrollador web. Creo que es cierto, un diseñador que quiera tener el absoluto control sobre el diseño y comportamiento de su página tiene que tener un alto nivel de técnica y eso implica aprender cada vez más habilidades que tienden más a lo informático que a lo artístico.
En mi caso, me encanta el diseño y me encanta la programación así que no tengo problema. Pero por ejeomplo, yo me mato haciendo el diseño y tratando de que todo funcione a la perfección en la mayor cantidad posible de navegadores y a la hora de que la persona encargada de añadir el PHP tome mi código la mitad de mi esfuerzo se va por el retrete. Si yo hiciera ambas cosas a la vez, no existiría ese conflicto. Por tanto, vuelvo a recomendar la polivalencia.
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Imaginación es la voz de los atrevidos. Henry Miller
totalmente de acuerdo
(Puntos:1)( http://www.iespana.es/szyslak )
Por desgracia en mi curro tengo que tratar con gente con menos gusto artístico que una patata. Por eso, los sitios Nielsenianos los hago para mis jefes y las rayadas del estilo que el artículo propone las hago para mí porque es cuando más disfruto de lo que la web puede aportar al arte o viceversa.
Por desgracia también me ocurre lo que tú comentas. Si yo no me meto en la política de la empresa ¿por qué el director de marketing se encarga él mismo de hacer el logo? (una horterada suprema por cierto). Cosas así hacen que el resultado sea de lo más chapucero.
Creo que lo principal para un sitio web es que cumpla con los objetivos para los que ha sido diseñado. Así, Barrapunto creo que cumple con el público para el que fue diseñado (aunque personalmente aumentaría el rendimiento) y k10k cumple perfectamente como "portal" para diseñadores web actuales.
Todo depende del enfoque. No se puede culpar a webs artísticas (que son la gran parte de las que el artículo propone) de ser poco usables o no verse en el navegador X. Son experimentos, ¿qué pasaría si a Picasso le hubieran dicho que no podía usar tonos de azul o cuadros mayores de unas dimensiones específicas? Lo lógico es darse cuenta de que esa gente es la que marca las tendencias actuales y la que rompe las normas gracias a lo cual hoy en día se pueden incorporar tablas, imágenes, etc a las páginas web.
Personalmente, opino que lo mejor es ser polivalente partiendo de tener como mínimo un poco de buen gusto y una buena base de conocimientos informáticos (especialmente programación). Ahora mismo leo el libro "Arte y Ciencia del DIseño Web" de Jeffrey Veen, en el se afirma que no se puede separar la función creativa de la función técnica en un desarrollador web. Creo que es cierto, un diseñador que quiera tener el absoluto control sobre el diseño y comportamiento de su página tiene que tener un alto nivel de técnica y eso implica aprender cada vez más habilidades que tienden más a lo informático que a lo artístico.
En mi caso, me encanta el diseño y me encanta la programación así que no tengo problema. Pero por ejeomplo, yo me mato haciendo el diseño y tratando de que todo funcione a la perfección en la mayor cantidad posible de navegadores y a la hora de que la persona encargada de añadir el PHP tome mi código la mitad de mi esfuerzo se va por el retrete. Si yo hiciera ambas cosas a la vez, no existiría ese conflicto. Por tanto, vuelvo a recomendar la polivalencia.
Imaginación es la voz de los atrevidos. Henry Miller