Historias
Slashboxes
Comentarios
 

Login Barrapunto

Login

[ Crear nueva cuenta ]

Down Kill Up Publicidad

Bitácora de Noradrex (3519)

Sábado, 19 de Junio 2004

Chuk Palahniuk: Nana

07:33h.
Libros
¿Que harías si encontraras una antigua nana africana en un cuento infantil que mata a todo aquel al que se la lees?, ¿que pasaría si ese libro fuera el que le lees a tu hijo al igual que cientos de padres?, ¿qué pasaría si esa nana hubiera sido copiada inconscientemente desde un libro manuscrito de la edad media que aún existe?.

De todo eso y mucho más va Nana, novela de Chuck Palahniuk, autor del libro El Club de la Lucha.

Una obra muy divertida, muy interesante en sus observaciones, que engancha y de argumento imprevisible. Como todas sus novelas en realidad.

Lo que más me gusta de Palahniuk son las observaciones que hace del mundo y la sociedad, y las extravagantes ideas que se le ocurren que podrían llevarse a cabo.

De Nana se me quedaron grabadas un par de cosas en particular: Una teoría sobre la familia y su funcionamiento, y una idea para extorsionar a empresas. Lo primero da escalofríos, y lo segundo quizá deberíamos llevarlo a cabo con un par de empresas de ladrones.

Extraido de una entrevista a Palahniuk:
«La gente tiende a compartir conmigo historias increíbles. ¿La más fuerte? Me la contó un señor el año pasado después de una lectura. Decía que le encantaba cómo en El club de la lucha los personajes hacían guarradas con la comida antes de servírsela a gente famosa. Él trabajaba en un hotel de cinco estrellas en el que, por lo visto, ocurría lo mismo. Le dije que si no me contaba algún caso no le dedicaría el ejemplar que acababa de comprar. Entonces me confesó que Margaret Thatcher se había comido su esperma. Hizo una breve pausa y con una sonrisa concluyó que, al menos, en cinco ocasiones»

Próxima lectura: Asfíxia.

Este hilo ha sido archivado. No pueden publicarse nuevos comentarios.
Mostrar opciones Umbral:
Y recuerda: Los comentarios que siguen pertenecen a las personas que los han enviado. No somos responsables de los mismos.