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tupolev (16410)

tupolev
  (email no mostrado públicam.)
http://www.verborreaesporadica.info/

Huy, qué difícil describirme...soy amigo de mis amiigos y...no, ahora en serio xD

Soy una versión en carne (mucha) y hueso, del gato de Schrödinger. Sobre todo un lunes a las 8 de la mañana :P

Malagueño de origen y hamburgués de adopción, solía trabajar de consultora en consultora, como tantos hijos de vecinos y mi principal afición es planear proyectos propios por la mañana, para llegar a casa y ni empezarlos, por pura pereza xD

En 30 años, mi contribución más notable al software libre es esta: Si ponéis doritos en un plato, los rociáis con queso rallado y los metéis al microondas, tendréis nachos con queso xD

Follo-me en Twitter: @tupolev [twitter.com]

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Bitácora de tupolev (16410)

Jueves, 16 de Febrero 2012

El enemigo transparente (Artículo de Der Spiegel)

03:08h.
Censura
ALERTA: Ladrillaco!!!

Traducción libre del texto original de Uwe Buse y Marcel Rosenbach, aparecido en Der Spiegel (5.12.2011) (Ver enlaces al final).

[Empresas alemanas juegan un importante papel en el millonario mercado de las tecnologías de vigilancia con que los déspotas árabes espían a sus ciudadanos. Las compañías ganan dinero incluso con métodos prohibidos en la república alemana.]

Vive en Bahrein, una isla en el Golfo Pérsico. Es profesor de inglés, casado, padre de un chico de nueve años y, además, líder de un grupo muy especial: el de los que han sido torturados por el gobierno de su país.

Abd al-Ghani al-Chandschar lo sufrió, como el dice, seis veces durante los últimos diecisiete años y sobre esa experiencia habló, ante la Cámara de los Comunes británica y ante representantes de las Naciones Unidas.

Desde hace ocho meses, sin embargo, Chandschar no puede ser visto u oído en ninguna parte. Vive en clandestinidad en Bahrein, en contacto únicamente con organizaciones pro derechos humanos, que conocen la forma de ponerse en contacto con él, por medio del servicio de telefonía a través de Internet Skype.

Durante la primera llamada, la pantalla permanece en negro. Sólo se oye la voz del interlocutor, probablemente un hombre. Tras brindarnos su confianza, se ve una pared encalada. A su izquierda, una ventana, rematada por una floreada cortina. Chandschar está sentado delante, con una camisa blanca. Lleva auriculares con micrófono. Se disculpa, entre risas, diciendo "Siento lo de mi corte de pelo. Lo tengo que hacer yo solo y no tengo espejo."

Chandschar vive desde hace alrededor de un año en esa habitación, donde puede dar cinco pasos en una dirección y cuatro en la otra. Lo hace regularmente, siempre durante quince minutos. Quiere mantenerse en forma, por lo que pueda venir después. Nadie sabe para qué podrá necesitar sus fuerzas.

La habitación pertenece a un conocido que mantiene a Chandschar escondido, un enemigo del gobierno que ya fue arrestado por planes subversivos. En febrero, cuando la Primavera Árabe comenzaba, el rey de Bahrein suspendió su condena, probablemente para apaciguar a los manifestantes de su país. Chandschar habló con los manifestantes. Poco después, se enteró de su inminente detención y fué condenado, en ausencia, a quince años de prisión.

Chandschar dice que hay docenas de clandestinos compartiendo su mismo destino, torturados para obligarles a hablar y que se encontraron con pruebas incriminatorias en los interrogatorios, con grabaciones de sus llamadas y copias de sus emails y conversaciones de mensajería instantánea.

_Software de Occidente ayudando al Poder a espiar a sus opositores_

Tecnologías de vigilancia occidentales, alemanas incluídas, juegan un papel clave en la guerra por el poder entre los déspotas árabes y sus súbditos rebeldes. El software de occidente ayuda a los poderosos a espiar y perseguir a los opositores al régimen. Los fabricantes ganan dinero en un millonario mercado, a veces con métodos prohibidos en la propia Alemania.

Sin embargo, existen en la república alrededor de dos docenas de empresas en este sector, a veces gestionadas por proveedores de servicios especializados, con nombres como Gamma International, Syborg o Ultimaco. Prefieren permanecer tras ellos y rechazan responder preguntas, afirmando someterse a estrictas cláusulas de seguridad. Empresas que prometen total transparencia a sus clientes, gobiernos y administraciones, intentan escapar de ellos.

Los compradores de esta tecnología, suelen venir de estados no democráticos, como Libia, Siria, Egipto o Túnez. También en Bahrein, donde una firma germano-finlandesa ha estado trabajando, "Nokia Siemens Networks", hija en común de los gigantes de las telecomunicaciones Nokia y Siemens y perteneciente ahora a un fondo de inversión registrado en Guernsey, un pequeño paraíso fiscal en el Canal de la Mancha y controlado por conservadores hombres de negocios en Munich.

En el año 2009, Nokia Siemens fué objeto de críticas al llegar a Irán. Cuando el fondo de inversión tomó las riendas de la empresa, le dió un nuevo nombre: Trovicor.

Para firmas como Trovicor, esta semana tiene un significado especial. Porque el martes, el sector se reunió en Kuala Lumpur, en la edición asiática del "ISS World", una feria para agencias de inteligencia, investigadores y Policía. ISS World se convierte así, en un mercado para proveedores y clientes, recibiendo esta vez, la visita de países con regímenes autoritarios.

Al igual que el pasado septiembre en Berlín, en la "Cyber Warfare Europe", otro punto de encuentro de la escena. En una sala de conferencias sin ventanas del Hotel Marriott, un ex marine estadounidense dirigió la feria a través del programa.

En Berlín tuvo lugar un nuevo y escalofriante intento por establecer el control total, a costa de la libertad. Esa monitorización no sólo debía ser fiable, sino exportable a cualquier parte del mundo, como una poderosa herramienta, puesta en manos de cualquier dictador dispuesto a pagar por ella, sin importar a quién declarase enemigo público, ni cómo le tratase. Los visitantes parecían impresionados. Las apuestas incluían lo último en herramientas de intrusión con las que atacar los ordenadores de los sospechosos e incluso, según prometían los proveedores, emails cifrados y llamadas telefónicas no quedarían más en secreto.

_Liderando el campo de la ciber-vigilancia_

Un stand de la Cyber Warfare Europe alojaba también a representantes de Gamma Group, un conglomerado de empresas perteneciente a dos firmas con sede en un moderno edificio de oficinas en Munich. Gamma se anuncia como líder en el campo de la ciber-vigilancia. El catálogo de su actual buque insignia, "FinFisher", aparece como una wish-list de investigadores y como la pesadilla de los activistas pro derechos civiles. El folleto tiene cuarenta y una páginas y contiene software espía para todo tipo de dispositivos y escenarios de escucha.

Así anuncia Gamma un "sniffer activo de contraseñas", que promete romper incluso las supuestamente seguras transferencias de datos de banca online, que usan SSL, así como acceder a redes inalámbricas privadas y cifradas. Un producto llamado "FinSpy", promete también permitir la monitorización en tiempo real, a través de webcam y micrófono, ficheros indetectables y seguimiento de llamadas y chats de Skype.

En sus vídeos promocionales, Gamma promete "control total sobre el sistema destino", es decir, el ordenador o teléfono móvil de la víctima del espía. Criminales y enemigos -reales o percibidos- del régimen, que no deben notar nada, por supuesto. El programa espía entraría en la máquina, a través de "falsas actualizaciones del sistema".

El usuario no sospecha, que está recibiendo el software espía, a través de supuestas actualizaciones del programa iTunes de Apple o del software de su Blackberry. Por ejemplo, si FinSpy Mobile infecta una BlackBerry, tendría acceso no sólo a llamadas y mensajes, sino a encuestas y datos de sus contactos, alojados en sus propios terminales, así como calendarios y otros ficheros, sin importar en qué parte del mundo estén. Apple ha cerrado el agujero de seguridad usado para ello, a través de una actualización real de iTunes.

En la conferencia de Berlín, apareció también un pequeño italiano, representante de la empresa de Milán "Hacking Team", uno de los principales competidores de Gamma, que detalló cómo podrían ser abiertos mensajes cifrados. Representantes de los Emiratos Árabes Unidos, así como de Malasia e Indonesia -países todos, con pobres democracias- atendían, interesados.

"-No se trata de centrarse en el sistema de cifrado, que sería difícil de romper incluso para un supercomputador". Aclaró el italiano. "-El punto débil son las personas que usan el aparato". Orgulloso, mostró en un vídeo lo bien que funcionaba la monitorización, tan pronto el software espía era instalado. Con sólo pulsar un botón, el investigador y otros clientes, podrían escuchar una conversación de Skype con su interlocutor o leer sus emails o mensajes cortos.

"El software está en servicio en en unos cuantos miles de personas de los cinco continentes" -Dijo el hombre de Hacking Team.. Tiene una gran tasa de éxito y una respuesta muy positiva. Los oyentes aplaudían amistosamente.

_Productos para la escucha e intervención legal_

Abd al-Ghani al-Chandschar descubrió, de manera brutal, las posibilidades que ofrece la industria de la vigilancia a sus clientes. En su presidio en Bahrein, fué llevado un día a una habitación, donde habían una silla y una mesa. Estaban atornilladas al suelo y tan cerca la una de la otra, que sentarse suponía un esfuerzo. Un torturador le ordenó entonces que se levantara, pero Chandschar no podía estirar completamente las piernas, lo cual se volvía doloroso tras unos minutos, no pudiendo tampoco sentarse. Debía permanecer de pié. Mucho tiempo.

Mientras permanecía en pie, su torturador le preguntaba acerca de la nacionalidad, nombre, y dirección de enemigos del régimen.

Chandschar respondía que él no conocía a ningún enemigo del régimen.

Poco después, su torturador le colgó de un travesaño en el techo, encadenado de manos y pies, con cadenas cruzadas.

Días más tarde, fue trasladado de nuevo desde su celda a una sala de interrogatorio y sentado junto a una mesa. Frente a él, un hombre de uniforme, sentado con un par de hojas de papel en la mano. Se trataba de transcripciones de llamadas telefónicas móviles, que Chandschar desde su presidio en Bahrein había realizado. Sus captores sólo podían haber obtenido esa información, gracias a tecnología de monitorización occidental. Bahrein usó durante ese período, tecnología de Nokia Siemens Networks, hoy Trovicor, según informó la agencia de noticias "Bloomberg".

Así y todo, Chandschar no es el único con ese destino. Las administraciones árabes y agencias de inteligencia más técnicamente actualizadas, dirigen sus miradas, cada vez más, a activistas occidentales que ayudan a los opositores a los regímenes. Es el caso de Jacob Appelbaum.

Este estadounidense se dedica desde hace años a la industria de la monitorización y a luchar contra la censura en la Red. Vive en el estado de Washington, pero viaja constantemente para ayudar a activistas y bloggers a permanecer en el anonimato. Appelbaum es un desarrollador del Proyecto Tor, un programa destinado a permitir la navegación anónima, en escenarios de extrema vigilancia. Para ello, cifra los datos transmitidos y los redirige a través de múltiples nodos de la red Tor.

En octubre pudo vérsele en Túnez, durante una conferencia organizada por la Fundación Heinrich Böll y una organización tunecina pro derechos civiles. A ella fueron invitados especialmente los bloggers de la región árabe. Appelbaum impartió, junto a un amigo hacker, una charla sobre la privacidad y seguridad al utilizar teléfonos móviles. Su presentación puede resumirse en pocas palabras: "Ninguna de las dos existe". -Dijo Appelbaum. En ese momento, su audiencia no parecía muy contenta con sus smartphones.

_"Los sistemas de vigilancia son armas"_

Appelbaum compara las firmas de monitorización que sirven a los dictadores, con las empresas que durante el Tercer Reich proveían a los nazis con tecnologías modernas: "Los sistemas de vigilancia son armas que se usan para cometer violaciones de los derechos humanos", dice. Los ejemplos de Egipto, Siria y Túnez, dejan claro "que las empresas con programas espía son descubiertas y deben ser detenidas".

Pero el sector en el que se mueven Trovicor, Gamma, Hacking Team y todas las demás, está en auge. El organizador de la feria ISS, la firma TeleStrategies, estima el beneficio anual a nivel mundial, en cinco mil millones de Dólares.

Muchos proveedores remarcan que sus productos están pensados para la interceptación legal. Durante el ataque a una oficina de inteligencia en El Cairo, sin embargo, cayó en manos de los activistas un archivo llamado "FinFisher". El archivo contenía un presupuesto detallado para diversas aplicaciones FinFisher, del grupo Gamma. Los sistemas de registro costarían alrededor de 300.000. Analistas del servicio secreto egipcio, elogiaban en otro documento, la posibilidad de interceptar conversaciones de Skype. La sede británica de Gamma negó haber entregado los productos FinFisher a Egipto.

Del mismo modo, en Libia se encontraron documentos con ofertas de la compañía Syborg. Su CEO, Robert Lander, explica que, "por motivos de confidencialidad, generalmente no ofrecemos información sobre clientes, clientes potenciales o soluciones que tenemos". Sin embargo, "hasta la fecha, no se ha llegado a vender nada a Libia".

También en Siria podría haber obviamente tecnología de vigilancia alemana en activo, como parte de un sistema de la firma italiana Area. Los italianos integran desde hace años, software de la compañía Ultimaco, con sede en Aachen. Tan solo se ha implementado una versión de demostración, insiste el líder de Ultimaco, Malte Pollman. Los italianos han desarrollado el proyecto completo. "No se ha usado nuestro software."

Activistas de Internet, hicieron público que la compañía estadounidense Blue Coat, suministra hardware al gobierno de Siria, para filtrar y censurar. La empresa negó inicialmente haber suministrado nada a Siria, admitiendo poco después, que su tecnología estaba en uso en ese momento. Hay un despliegue, que inicialmente estaba pensado para Iraq.

Algunos representantes del sector, se defendieron a capa y espada. Es el caso de Jerry Lucas, organizador de las ferias ISS, quien declaró al diario británco "Guardian", que no era responsabilidad del proveedor, separar los gobiernos en buenos y malos: "Somos hombres de negocios, no políticos".

Trovicor, por su parte, no permite discutir públicamente sobre sus clientes y contratos. Christian Hollenberg, portavoz de Perusa, afirma: Hay numerosas y concretas evidencias de la efectividad de las técnicas de monitorización, a la hora de evitar crímenes serios. No sería deseable evitar los ataques de piratas somalíes a buques mercantes alemanes? No sería deseable que los soldados alemanes en Afganistán estuvieran mejor protegidos contra los ataques de yihadistas? Empleados de firmas como Trovicor, "con sus conocimientos, han contribuido a prevenir el sufrimiento", afirma Hollenberg. Por contra, hay que sopesar "potenciales efectos no deseados, especialmente en países semi- o no democráticos."

Además, es necesario saber que "las comunicaciones electrónicas, particularmente en lugares públicos en todo el mundo, son interceptables". Por tanto, los ciudadanos deberían -aconseja Hollenberg- "en países semi o no democráticos, en interés de su propia seguridad, no usar este tipo de medios para actividades que pudieran crearles problemas con el régimen existente."

Hay representantes de la industria, que actúan deliberadamente. El manager de Ultimaco ha congelado sus relaciones con su partner estratégico en Oriente Próximo, tras conocer sus negocios con el gobierno de Siria. Actualmente se está investigando si durante los últimos quince años, sus productos han caído en sus manos.

Un punto muerto en el corazón del problema. Decidir qué es más importante, la seguridad o la libertad y dónde poner la línea que separe a ambas. Estas preguntas no son importantes sólo en lo concerniente al uso de programas informáticos que puedan ser usados como arma. También lo es en la propia Alemania, generando una gran controversia, como en el caso del troyano de la firma DigiTask, que se ha demostrado que la Policía usa. Y no es fácil responder, porque ambas partes tienen argumentos de peso, tanto protectores del Estado, como defensores de los derechos civiles.

La vigilancia total nos dirige al estado policial, pero la total ausencia de control, complica al gobierno la tarea de combatir eficientemente el crimen. Los ciudadanos reclaman su privacidad.

En Bahrein, Abd al-Ghani al-Chandshar, toma nota de todos esos aspectos. Las escalofriantes capacidades técnicas; los argumentos en conflicto. Se sienta en su habitación, frente a cortinas florales y trata de forjar una opinión. Parece descompuesto por un momento. Finalmente, afirma quedarse con la política, la civilización del poder. No hay más opción.

-Galería de imágenes: El enemigo transparente (http://www.spiegel.de/fotostrecke/fotostrecke-758 85.html)

-Texto con formato en mi blog (http://verborreaesporadica.info/2012/02/16/el-ene migo-transparente/)

-Artículo original en Spiegel Online (http://www.spiegel.de/spiegel/0,1518,801777,00.ht ml)
Miércoles, 21 de Diciembre 2011

La teoría del cristal roto

03:06h.
Programación

La llamada a filas de mi jefe, rompió la usual monotonía de teclados claqueteantes que se respiraba en nuestro despacho.

-Manuel,¿puedes venir un momento, por favor?

-Claro, jefe.

Esperaba que se me hubiera pasado algún detalle "sin importancia". No sería la primera vez que me sonrojo viendo mi propio código fuente, semanas después de haberlo escrito. Pero no. La cosa iba a ser más metafísica.

Dejó su portátil por un instante, recostóse sobre su silla y cruzó las manos al más puro estilo Merkeliano.

-Quiero contarte una anécdota. -Dijo-

-Hace unas décadas, un famoso sociólogo decidió hacer un experimento, para demostrar una peculiaridad del carácter humano. Este señor aparcó un coche en la puerta de un supermercado a altas horas de la noche, dejándolo allí varias semanas.

-En una época en la que la grúa no solía hacer estragos y las alertas terroristas no eran comunes, el resultado fue que el coche estaba intacto cuando el sociólogo volvió a por él.

-Días más tarde, aparcó un coche similar en el mismo sitio, a la misma hora. La diferencia es que esta vez, enrolló su camiseta alrededor de su puño y le rompió un cristal lateral. Uno cualquiera, no importa. Y volvió a dejarlo allí, el mismo tiempo que con el anterior vehículo.

-¿Sabes qué pasó? -Me espetó-

Bloqueado por lo inusual de la conversación, lo más que acerté a decir, fue:

-Si hubiese sido en España, el coche estaría desvalijado y muy probablemente destrozado, por molestar, jeje.

-No, no. -Dijo, conhanseática sonrisa-No tiene nada que ver con España. Al menos, que yo sepa.Efectivamente, el coche apareció destrozado e inservible.

-Su conclusión fue que el poco respeto que profesa el ser humano por lo ajeno, se pierde cuando éste considera que su legítimo dueño no lo cuida como debe.

Soy particularmente aficionado a este tipo de historietas, que te dejan con la boca abierta y diciendo "aaaahhh". Esto hizo que me viniese arriba, cortándole:

-¡Claro! Y cada persona que se acercaba al coche, lo veía más y más destrozado y devaluado, por lo que el respeto disminuía progresivamente y los ataques, a su vez, eran cada vez más destructivos, hasta dejarlo en "siniestro total".

En ese momento, volvió a girarse hacia su portátil y movió el cursor hacia el inicio de una rutina que yo había escrito días antes, a la que había denominado "la muerte a pellizcos".

-Correcto. -Sentenció- Y eso es lo que le sucederá a todo lo que escribas para otros, si no cuidas al máximo tus detalles. Cuando alguien ve ésto, o bien se asusta al ver algo tan esotérico e intenta pasar de puntillas o bien piensa "bah, no será tan importante" y lo devalúa con más código espagueti, convirtiéndolo progresivamente en un montón de mierda.¿Me explico?

-Ajá. -Asentí, sonrojado y en medio de una risa nerviosa, mientras me rascaba la cabeza.

-Por lo demás, muy muy buen trabajo. Gracias, Manuel. -Sentenció.

Y volví a mi sitio, conla imagen mental de mi culo marcado con cinco dedos y mi padre gritándome "¡Ya me darás las gracias cuando seas padre tú!".

Martes, 30 de Noviembre 2010

Plan B

04:52h.
Varios

Hace un año por estas fechas, un giro en mi vida me hizo decir "tararí que te vi" a mi puesto de chico para todo en una empresa en Madrid. Varios años soñando con dejar la consultoría y acabar por fin en un cliente final, para mandarlo todo al guano en cuestión de seis meses y largarme a Alemania.

Podría disfrazar los motivos y decir que fue por mi futuro, por un salto cualitativo, por hartazgo de España...pero lo cierto es que lo hice por una mujer.

Una vez allí, pude sobrevivir unos meses con mi flamante prestación por desempleo, versión Europa, como los Tomtom. Mis casi seis añitos cotizados, que me garantizarían dieciocho meses de subsidio máximo, se convirtieron en tres meses al pedir la exportación, lo que me dejaba un margen reducido de maniobra, pero suficiente para encontrar algo.

Pero no fue así.

La realidad es que, en tres meses, lo único que me ofrecieron fue cargar muebles. Oferta nada desdeñable, de no ser porque allí son todo viviendas de tres pisos de media y donde poner ascensor sólo es obligatorio en bloque de más de cinco. Eso, sumado al gusto por el mueble-bar que tienen, me asustó "un poco".

En esos tres meses, mientras aprendía el idioma en modo intensivo -al menos nadie podrá decir que no aproveché bien el dinero-, fui rechazado de todas las formas y empresas posibles. Infracualificación, sobrecualificación, incapacidad comunicativa, overbooking de candidaturas, cribas espartanas y algún prejuicio por mi aspecto físico -que no critico, si atiendo a su fría lógica-.

Empecé buscando en empresas de software o que tuviesen ofertas abiertas para informáticos. Luego bajé el listón a las cafeterías de moda. Después probé con fast-foods, almacenes y finalmente me fui a una ETT. Por aquel entonces, el paro se había acabado y, con él, mi cobertura sanitaria. Mal asunto, vivir sabiendo que un esguince podría arruinarme. De hecho, meses antes, en una crisis alérgica en Urgencias, me extirparon casi trescientos Euros.

La última entrevista que tuve, fué por mediación de un paisano de la academia de idiomas, en una empresa que hacía software para control de flotas. Sonaba prometedor y los recruiters, bastante interesados. Pero lo más que saqué, fueron unas prácticas a tiempo completo y seiscientos euros brutos al mes, durante seis meses, con la excusa de ponerme a prueba e intentar ubicarme en un puesto concreto. En casa, quizá hubiese tragado. Pero cuando los gastos son mayores que los ingresos, la buena intención deja de contar.

Tarde y mal, decidí pasar al plan B, que inicialmente debía ser el plan A: Buscar desde España. Con el dinero justo para llegar a casa, cargué mis cuatro cosas en el coche y emprendí el regreso, con el rabo entre las piernas y esperando la lluvia de "telodijes".

Tampoco contaba con lo que allí sucedió. Acostumbrado a saltar de trabajo en trabajo, más o menos bien remunerado, en Madrid, fué un suplicio pasarme casi dos meses haciendo entrevistas y viendo como, ni me llamaban, ni cerraban los procesos de selección, probablemente esperando a encontrar un candidato con la mitad de mis -ya de por sí rebajadas- expectativas salariales.

A mediados de Agosto, conseguí que una pequeña agencia de viajes me contratase para mantener sus sitios en PHP y hacer cositas con Ruby on Rails. Con un eterno período de prueba de tres meses con salario reducido, lo más que pude ir es pagando facturas, continuar con la búsqueda y gastarme lo poco que podía ahorrar, en trasladarme ex profeso a las pocas entrevistas que salían en Teutonia.

Estuve optando a un puesto en la mismísima Airbus y no puedo negar que me ilusioné como un recién licenciado. Me hablaron de varios puestos en los que iba a encajar bien. Se congratulaban de mi presencia y hacían planes para mi incorporación. Dos días después de aquel viaje relámpago, me volvieron a llamar para entrevistarme con otro responsable. No volvieron a llamar.

El resto del verano y el otoño, se pasaron en una ristra continua de ofertas, llamadas con mala recepción y rechazos sin motivos específicos. Harto de mi nueva-vieja vida, mi siguiente plan era volver a Madrid en enero, en un intento por reflotar mi economía y, qué cojones, también mi ego.

Entonces sucedió algo. Una oferta a través de una red de networking laboral, valga la redudancia. Un tipo de aspecto más joven que yo, pero con las ideas muy claras, quería verme inmediatamente. Tras un par de conferencias -desde luego, la gran ganadora de esta historia es T-Mobile-, estaba dispuesto a darme la alternativa. Quería verme, enseñarme cómo trabajaban, ver cómo lo hacía yo, invitarme a una barbacoa...bueno, esto no. Aún.

Y allí me planté. Aprovechando una escapada para ver a la razón de todo esto -espera, cariño, que estoy escribiendo una cosa...-, concertamos una cita. Allí me esperaban dos tipos con una extraña franqueza. Extraña en un país que me había demostrado ser poco franco en esos temas.

Lo de siempre. Empezaba a desilusionarme. Hasta que alguien empezó a hablar de cifras. ¡Y no era yo!

Tenían prisa, no querían hacerme ir y venir, así que optaron por pedirme muestras de código para evaluarlo, mientras se fraguaba la oferta final, en unos días. Me mostraron la oficina. Una vieja fábrica sin un solo tabique, en varias plantas. Una especie de loft multidimensional, con sofás, puffs, muchos iMacs e incluso un banco de pesas, que me señalaron entre risas. Una pequeña secuela de Google en el barrio de moda de Hamburgo.

Ni que decir tiene, que salí de allí con el corazón a mil. Con una lucha fratricida entre la frustración y la ilusión y mi chica tirando de mi, para no echar a volar allí mismo.

En una semana se formalizó todo. Como si fuese lo más normal del mundo, vamos. Pactamos mi fecha de incorporación por mail. Al día siguiente recibí el contrato firmado en pdf, comuniqué mi renuncia aquí y volví a casa sin saber si reir o llorar. Decidí darme un homenaje a la cena y dormir como un oso, que es más lo mío.

Hoy, a menos de un día para emprender el regreso a mi nueva vida, vuelvo a no saber qué sentir. Si miedo o ilusión por lo que se me viene encima. Pena por dejar de nuevo a mi gente o alegría por hacerles ver que he conseguido aquéllo por lo que he luchado. Excitación o calma, sabiendo que puede durar mucho o nada, igual que todo en la vida.

Esta noche, supongo que me daré otro homenaje, que es lo que funciona. A la salud de todos vosotros, que habéis llegado hasta el final del relato. Y a la salud de los que me esperan al inicio del siguiente.

PROST!

Martes, 12 de Octubre 2010

La tabla periódica de los elementos de HTML5

10:07h.
Web Standards

Al tal Josh Duck, se le ha ocurrido crear un esquema-chuletilla, visualmente muy bonito por cierto, mostrando los elementos de HTML5 como si de la tabla periódica de los elementos químicos se tratase.

Además de curiosa, a mi me parece útil y hasta graciosa para imprimirla, como en el instituto con la de química, ¿no? :)

http://joshduck.com/periodic-table.html

Bueno, me vuelvo al curro. He cambiado los próximos dos festivos, para escaparme en noviembre a Hamburgo de nuevo. Visita que recomiendo, por cierto :)

Viernes, 24 de Septiembre 2010

Astigmatismo

06:50h.
Programación

Pancho valoró las promesas iniciales. Querían que él tomase un rol de mentoring en un proyecto SaaS de última generación, orientado a objetos y que prometía cambiar las reglas del juego. Habría stock options, un ambiente laboral amigable y un avispado director, profundamente implicado en el proceso de diseño. Jerga mágica aparte, sonaba prometedor y las entrevistas fueron bien.

La pequeña oficina estaba distribuida como un Starbucks, iluminada tan tenuemente, que probablemente provocase fatiga visual. Los programadores se sentaban alrededor de una larga mesa, frente a sus portátiles, bromeando sobre el café. Era todo muy familiar y Pancho no era parte del grupo aún. Tendrían que olisquearse los traseros y decidir quien era el macho alfa en la manada.

Pero eso vendría después. Durante su primera semana, Pancho solo quería zambullirse en el código y empezar a aprender el software. Cogió la última versión del servidor y la arrancó. Y esperó. Y fue a por café. Y esperó. Finalmente, la página splash apareció, desapareció y continuó esperando la siguiente pantalla.

"¿Alguna razón para que esto sea tan lento?", preguntó Pancho, pensando en si había olvidado algún paso o desconfigurado algo.

"Es el diseño del director", corearon los demás programadores.

Pancho no estaba muy seguro de cómo tomarse aquéllo, así que empezó a mirar por encima el código. Mala señal fue, cuando vió una variable llamada MiCadena1, pero peor era el comentario sobre ella:

//Refactorizada para cumplir con los estándares- JM/10-8-09.

Su estómago chocó contra un iceberg y empezó a hacer aguas mientras, investigando más allá, vió Public void MiProceso37. La base de datos no pintaba mucho mejor: Database1 tenía Tabla1, que contenía de Columna1 a Columna100. Había decenas de bases de datos y decenas de tablas en cada una.

Una mano cogió su hombro, apretándolo incómodamente. "¿Acomodándote?" espetó el director. "Oye, deja que te lleve a comer hoy, para que podamos hacer un poco de Q&A y asegurarnos de que estamos todos en la misma onda".

Definitivamente, Pancho tenía preguntas. Empezó con las administrativas: Pagas y stock options. Aprendió que no habría más stock options hasta dentro de cinco años. Desorientado, quizá por las noticias, quizá por el casposo buffet que su director consideraba un buen lugar para comer, Pancho presionó a su jefe con las convenciones de nomenclatura.

"Para mi, es muy importante que dispongamos de un enfoque genérico, orientado a objetos", explicó el director.
Pancho le contradijo, argumentando que eso era exactamente lo que no tenían. Le explicó, a grosso modo, cómo C# hacía el diseño orientado a objetos, lo que un programador entendía por "genérico" y la importancia de unas buenas convenciones de nomenclatura que describiesen claramente la misión real del código y los campos.

"Bueno, necesitas comprender", explicó el director, tornando su voz un tono de gravedad religiosa, "que mi sistema, el que yo he diseñado, debería ser capaz de manejar cualquier estructura de mapeos que pueda imaginar. Si Empresa1 quiere almacenar una cantidad de 3.000.000 de dólares en Columna12 de Tabla54 en Database3, eso no debería impedir que Empresa2 almacene, que Empleado75 es de género masculino, en la misma columna. Y todos esos datos pueden ser buscados por el motor XML que construirás. Como te expliqué durante la entrevista, cuento contigo para liderar ese tema y asegurar que todo el equipo entiende realmente nuestra visión.".

"¿Y por qué dirías que te vas?" Preguntaba el único recursos humanos de la empresa, al día siguiente, durante la entrevista de salida de Pancho.

"Digamos solamente, que tengo un problema de visión que me impide trabajar aquí." Dijo Pancho.

(Traducción libre recién exprimida, de este texto en The Daily WTF)

Miércoles, 28 de Enero 2009

España: Cuatro listos y los demás, tontos del culo

09:59h.
Pasta (Gansa)

Hacienda 'caza' a 2.600 españoles por defraudar con billetes de 500 euros

[...]
La Agencia Tributaria inició en 2006 una campaña para combatir el fraude con billetes de 500. En estos dos años se han realizado 13.000 investigaciones, que analizan operaciones de los años 2003, 2004 y 2005.

El resultado es llamativo a falta de que Hacienda dé los datos oficiales en marzo: los inspectores han cazado a 2.600 defraudadores, el 20% de las investigaciones iniciadas, aunque el 80% son sospechosas de fraude, señalan fuentes tributarias. Ahora ya han comenzado las investigaciones sobre posibles fraudes efectuados en 2006 y 2007.

Teniendo en cuenta que cada investigado ha defraudado al menos 500.000 euros (la cantidad mínima para que Hacienda sospeche), las arcas públicas han perdido unos 1.300 millones, tirando a la baja, prácticamente el mismo dinero que se ha gastado el Estado en pagar los 494.000 cheques-bebé de 2.500 euros que abonó el año pasado.
[...]
20minutos.es - 28.01.2009

La primera, en la frente.

Buenos dias. Soy camarero, cobro 750 euros en nomina (lo que dicen los sindicatos) y 1000 en negro, aparte de las propinas y demas. En total me saco 2000 euros al mes de los cuales solo declaro 750 y como ademas ya como en el trabajo me ahorro una pasta el hacer la compra.

La pregunta es ¿por que estoy a favor de seguirlo haciendo? Pues sencillamente porque pagar impuestos es de ser idiota, ya que aqui el que mas impuestos paga (el ciudadano medio) es el que menos recibe.

Los ricos que son los que mas tienen, son los que menos pagan a hacienda puesto que por ejemplo para una tienda de barrio es muy facil no declarar ingresos puesto que no emiten facturas por cada una de sus transacciones. Luego estan los colectivos desfavorecidos, llamense gitanos, inmigantes, vagos, maleantes y demas que no aportan nada a la seguridad social en proporcion a lo que gastan y que reciben muchisimo mas de lo que dan.

Pero por ultimo esta el ciudadano de clase media que suele cobrar todo su dinero en nomina, que no tiene forma de estafar a hacienda y que ve como no recibe ni una mierda de los impuestos que paga, que los impuestos que paga se van en regalar pisos a gente como los gitanos que solo se dedican a parasitar de la sociedad, o peor aun, que ve como sus impuestos incluso van a parar a los banqueros que amenazan con subirse sus sueldazos a cambio de arruinar los bancos y hacer por tanto desaparecer el dinero de los ciudadanos.

Asi que prefiero estar como estoy: cobrando mis 2000 euros, declarando solo 750, con mi derecho a piso de proteccion oficial, con las becas para mis hijos y ya esta. Total, si no me lo dan a mi se lo van a dar a otro que seguramente este haciendo lo mismo que yo o sea uno de esos multiculturalizadores que estan tan de moda en los ultimos años y encima me va a tocar a mi pagarselo. Asi que nada. Lo que no se coman los gusanos que se lo coman los cristianos. Amen.

20minutos.es - Comentario #47 a la misma noticia

Y la segunda, al estómago.

Esto es España, damas y caballeros.
El Estado aprieta las cuerdas al ciudadano de a pie, mientras hace la vista gorda con los clanes porcinos de toda la vida (como dijeran Def Con Dos).
Los empresarios se escudan en el manido Estado opresor socialista que coharta la iniciativa privada.
Los curritos se crecen en la barra del bar, cacareando que, si los empresarios lo hacen, ellos no van a ser menos, llamando idiotas a los que pagamos con nuestros impuestos -que no los suyos-, las becas de sus hijos y las pensiones de sus padres.

Y finalmente, como cabeza y cola de esta pescadilla patria, estamos los pringaos. Los que pagamos religiosamente y perdiendo el culo, soñando con que este año, la declaración de la renta nos salga a pagar menos de mil euros. Los que pagamos IVA. Los que declaran IVA. Los que aseguran a sus trabajadores la jornada completa. Los que entendemos que negro es solo un color en la paleta. Los que nunca hemos tenido becas y todo apunta a que nuestros hijos tampoco las tendrán. Los que vivimos en Madrid y no ponemos Antequera, para cobrar kilometraje.

Tú y yo. Los que ahorramos varios meses para escaparnos un fin de semana al extranjero y lloramos al ver que las políticas sociales de un partido de derechas, pueden ser y son mejores que las de cualquiera de los que medran aquí. ¿Por qué tenemos que aguantar eso?

Pensamos en primer instancia en el gobierno de nuestro país, la clase política, los empresarios y el papa de Roma. Hasta que vemos como la gente, civilizada, silenciosa, educada, paga el metro sin que se le obligue. Paga un periódico y se lleva UN periódico. Entra en un buffet y coge lo que se va a comer. Guarda cola religiosamente. No aparcan en doble o triple fila. Oyen música para ellos, no para los demás. Pagan unos impuestos notablemente superiores a los nuestros y se callan. Es lo normal, porque saben que es para todos. No se especula con bienes de primera necesidad. Y defraudar es una vergüenza, no un orgullo.

Son países donde no hace falta una ONG para acordarse de los mendigos, porque no los hay. La solidaridad no es mostrar al vecino la carta de tu niño sahariano apadrinado. Es pagar tus impuestos y confiar en que el Estado hará lo que debe hacer.

Y mientras tanto, la cabeza de la pescadilla del fraude y la insolidaridad, sigue mordiendo la cola. La suya, la tuya, la mía. La de todos. Hasta que una mañana, te levantas con un dolor de cola tan grande, que decides hacer caso a los graznidos de los trolls paletos que te espetan pues vete a otro país ya, cuando sale el tema.

Pueden estar tranquilos, nunca descarto esa opción. Pero como yo no tengo becas, tengo que ahorrar.

Este post va dedicado a todos los fruteros de barrio que lloran y maldicen al gobierno y a los chinos, porque no llegan a fin de mes, pero tienen a sus dos hijos estudiando música desde los cuatro años y se van de vacaciones a Punta Cana cada año. Hijos de puta.

Martes, 16 de Septiembre 2008

Adaptación al medio y comportamientos adquiridos

09:27h.
Energía

Ha pasado un año o más, desde que escribí sobre mi propensión a la acumulación de electricidad estática y generación de descargas violentas. Desde entonces, poco he sacado en claro. El verano mitigó las descargas. El otoño las reactivó y a principios del 2008, cambié de destino.
La oficina en la que estuve hasta Mayo no tenía moqueta, lo que me vino genial. Cuando regresé a la oficina de mi empresa, el verano ya estaba aquí, por lo que he podido descansar. Hasta ahora, claro. Con la vuelta del tiempo revuelto, el viento en clima reseco, las tormentas, la moqueta, los tiradores metálicos en las puertas...el infierno vuelve poco a poco y las descargas audibles, llegan a ser chispazos visibles. Hace unos días, salía de la oficina tras apagar todas las luces. Al tocar un picaporte metálico, a oscuras, la chispa me iluminó la mano.

Por si alguien se ha preguntado a qué nivel pueden las descargas llegar a afectar a la calidad de vida, solo diré que, por ejemplo, ahora toco cualquier superficie metálica con dos nudillos, antes de poner los dedos sobre ella. Pomos, picaportes, puertas, máquinas expendedoras, tornos del metro o cercanías, equipos electrónicos e incluso mi propio coche.

Abro las puertas como un cirujano al entrar al quirófano, con los codos, levantando las palmas de las manos. Y si puede ser, incluso con el abdomen, cubierto por la ropa.

Toco la barandilla de las escaleras -mecánicas o no- solo por su superficie superior, si es de goma. Si no, ni eso. Y solo con los nudillos, nunca con los dedos.

Por supuesto, la corriente eléctrica, ni mirarla. Si ya me ha dado yuyu siempre, ahora más.

El coche lo abro y cierro a distancia y sus puertas, por el cristal. Me descargo siempre antes de repostar en gasolineras, beber agua de una fuente de oficina o sacar una cocacola de una máquina. Aunque esto pueda suponer una descarga dolorosa sobre los nudillos, más dolorosa es sobre las yemas de los dedos, garantizado.

Intento dar la mano lo menos posible, aunque ello me cree mala imagen. Alguna vez me he llevado chispazos, incluso acariciando el pelo de una chica. Tópicos románticos aparte, ¡es una putada!

Los tornos y rendijas donde insetrar billetes de tren, metro, etc...parecen inofensivos, pero no lo son. Alguna vez me he llevado una descarga al tocar el billete y éste la rendija, a pesar de estar ésta última, cubierta de plástico. Desde entonces, sujeto el billete con dos dedos y por las esquinas. Lo apoyo sobre la rendija y empujo con un dedo, hasta que el sistema la absorbe. Tras eso, retiro el dedo rápidamente. Para recuperarlo, lo mismo pero al revés.

Es curioso, el fenómeno sucede con más frecuencia cuando el ambiente es seco. Humedecerse las manos lo evita. Pero las manos húmedas o mojadas, transmiten la corriente eléctrica, por lo que salgo de Málaga para meterme en Malagón. El día que haya una derivación chunga en algún artilugio de los que toco con las manos húmedas, me voy a quedar en el sitio.

Así que esa es mi "nueva vida". Cualquiera que no me conozca, me imaginará como Jack Nickolson en Mejor Imposible. Pero no es así. Yo soy más guapo...

Miércoles, 09 de Julio 2008

Me robaron la cartera: Epílogo

08:46h.
Lo Social

Viene de
Me han robado la cartera (Parte I) , Me han robado la cartera (Parte II) , Me han robado la cartera (Parte III) y Me han robado la cartera (Parte IV y final).

EPÍLOGO

Para los que pedíais no dejar la historia así, os contaré el final :)
A las cuatro de la tarde de ayer, en el lugar acordado, aparecieron dos lindas muchachas que se sonrieron al ver una cara que les resultaba familiar. Claro, ellas me habían visto en el DNI. Sin embargo, yo llevaba media hora allí, intentando elucubrar quién sería la misteriosa desconocida.

Eran de esas personas de las que, una vez te presentan, es como si las conocieses de toda la vida. Tras las presentaciones y mientras me conducían al lugar donde tenían el coche aparcado, me contaron la historia que yo no vi.
Paseaban por Chueca, cuando vieron a alguien recoger una cartera del suelo y, tras comprobar que no había nada de su interés, la volvió a tirar al charco ponzoñoso del que la había cogido. Sorprendidas ante la actitud del individuo, recogieron la cartera del suelo, salvando su contenido y tirando el envoltorio, dado su asqueroso estado.

Una de ellas, paisana mía para más inri, reconoció las tarjetas de la seguridad social y la dirección del DNI como malagueña, por lo que supo que no tenía sentido tratar de enviarla a Málaga, pues yo no vivo allí. Siguiendo con su particular investigación y en ausencia de cualquier número de teléfono o referencia a familiares o amigos, llegaron a la mencionada tarjeta de suscriptor de Canonistas. Probando a introducir esa dirección en el navegador, llegaron al foro, contactando así con su administrador. El resto de la historia, ya la conocéis.

Intenté recompensarlas invitándolas a comer, pues a la hora que era, todos veníamos de trabajar y con más hambre que el perro de un ciego, pero el cansancio y el flagrante calor de la sobremesa madrileña, pudo más que todo eso. Así que quedamos en salir alguna noche de parranda y en un millón de gracias por todas las molestias que se tomaron. Definitivamente, se ganaron un amigo por aquí :)

Y enfilé el tren, con una sensación de buen rollo que hacía tiempo que no sentía. Alegría de saber que hay gente dispuesta a poner su granito de arena, para no dejar en bragas a un desconocido. Y alegría de contemplar lo bonito de venir de lejos, encontrar una persona especial y sentar la cabeza. Que, al fin y al cabo, es lo que muchos "emigrantes" buscamos ¿no? Una vida mejor, en todos los sentidos.

Llamé a mi amiga -que compartió aquella noche en comisaría conmigo- y nos pasamos toda la tarde bajo un árbol, en el Retiro.

Y ahora sí que ya es el fin :P

Martes, 08 de Julio 2008

Me robaron la cartera (IV y final)

09:45h.
Lo Social

Viene de
Me robaron la cartera (Parte I) , Me robaron la cartera (Parte II) y Me robaron la cartera (Parte III).

El hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Pero también de aprender de sus propios errores y de los ajenos. Por ello, quiero ahora compartir unas reflexiones, a modo de buenas prácticas, para evitar este tipo de situaciones y sus nefastas consecuencias, en la medida de lo posible.

A tal efecto, usaré como símil la seguridad vial, dividiendo los consejos en dos grupos.

  • Seguridad activa, que agrupa las medidas para evitar el percance.
  • Seguridad pasiva, que agrupa las medidas para minimizar las consecuencias, llegado el fatídico momento.

::Seguridad activa::

La actitud
Evitar un atraco o un hurto es complicado, solo el ladrón sabe los motivos por los que te ha tocado la china a ti y no a otro. Sin embargo, una práctica de riesgo es hacer alarde innecesario de objetos o ropa cara. A todos nos gusta tener el mejor móvil, un reloj bonito, un gran coche y una cartera llena de billetes de 100 euros. Si tienes todo eso, pues la rehostia. ¿Y que nos dicen los anuncios? Que hay que lucirlo todo. Demostrar sofisticación y estatus social, paseándote con el iPhone en una mano y las llaves del coche en la otra, aunque todo sea del banco. Eso se llama dar el cante.

La discreción y la humildad son dos virtudes que te salvarán el pellejo más de una vez en la vida. Hay quien llega a tomarse las actitudes hostentosas, como una ofensa personal y, créeme, cuando el individuo tenga en la balanza, dar el palo a un perroflauta o a un muñequito repeinado de Armani que le habla a voces a su teléfono de octava generación por la calle, la elección está clara. La imagen vende, para todos.

A pie de calle, esto se traduce en disfrutar de tu dinero, pero no regodearte de él frente a los demás. Si consideras que el terreno no es seguro, usa el teléfono para lo que fue diseñado: hablar, colgar y guardarlo. Deja los malditos politonos y el correo para casa.
Con la cartera, más de lo mismo. Nunca enseñes dinero o tarjetas en público, salvo para lo indispensable: pagar. Además de ser un gesto de mal gusto, es una bengala al aire diciendo tengo pasta, venid a mi, chungos del mundo. Ni que decir tiene lo que expresa llevar un reloj como el tapacubos de un camión, por encima de la camisa.

Solo hay una excepción a esta regla: Que te confundan con un proxeneta afiliado a la mafia ucraniana y te teman. Pero es poco probable, siempre fuiste un tirillas y no tienes dientes de oro, así que no te arriesgues.

Conoce el terreno
Conoce el terreno en el que te mueves y los puntos más calientes, para evitarlos a toda costa. Piensa en cómo va a estar el lugar cuando tú vayas. Si estará despejado y tranquilo o si será un caos masificado. Cada caso es distinto. En un ambiente solitario y despejado, es más probable un atraco directo o la aparición de los cogoteros. En un tumulto festivo, los carteristas se hacen de oro.

Disuasión y protección personal. Conoce a tu enemigo.
¿Recuerdas el juego de en qué mano está la china? Dos manos, una sola opción. 50% de posibilidades de acierto. Ahora mírate los pantalones -de faldas no entiendo mucho, en general...-, cuatro bolsillos. 25% de posibilidades de errar al dar el palo. El golpe suele ser único. Mangar y huir. Así que, cambiar el botín de ubicación, reduce sus posibilidades de éxito y aumenta la probabilidad de que le caces en plena faena, calzándote dos dedos en un bolsillo vacío y más sensible al tacto. Lo que hagas entonces, es cosa tuya. A lo mejor te apetece calzarle algo tú a él.

Aunque suene paranoico, usar un señuelo es otra opción. En el bolsillo trasero -el de la cartera- ponte algo vacío, mientras el dinero y la documentación -de esto hablaremos en la seguridad pasiva- te los guardas en el bolsillo delantero, en una simple bolsita o algo que no llame la atención. Podría ser comparable a las lagartijas que se desprenden de la cola, para huir y despistar al depredador.

Soluciones de disuasión y protección, existen a patadas. Desde la hortera cadena cinturón-cartera -que si no está fundida con la estructura de la cartera, no sirve de nada, ojo-, hasta la bolsa interior, atada con velcro alrededor del pecho, vientre, pierna, brazo, etc...y disimulada bajo la ropa. Sin olvidar los cinturones y calzado de doble fondo. Pregunta a tu proveedor local de sustancias estupefacientes -al camello, vamos-. Sus trucos para esconder el género, bien te servirán a ti para hacer lo propio con los billetes.

La mayor desventaja de estos métodos, aparte del hecho de parecer un nerd paranoico, es que suele ser más cansado sacar algo que llevas escondido, que sacar algo que simplemente llevas guardado en el bolsillo.

Una vez más, antes de llamarme cosas feas, piensa que esto es aplicable no solo cuando sales de fiesta, sino en viajes al extranjero. Cuando por visitar a una amiga, te veas sólo en el extrarradio de la capital de un país árabe, rodeado de timadores -verídico-, verás como entonces te acuerdas del cinturón de doble fondo, pájaro.

Un último consejo: Si llevas bolso, desecha los de tela. Se rajan con la mirada. Si llevas pantalones, deja las bermudas para la playa, por la misma razón que los bolsos de tela.

Siendo realistas, en tu día a día no irás con la mentalidad del Metal Gear Solid por Lavapiés. Bajar la guardia es normal cuando conoces el terreno, porque es donde vives. Pero la posibilidad remota de que te den el palo siempre está ahí, así que mejor que no te coja desprevenido.

::Seguridad pasiva::

Con todo lo anterior, más toda la paranoia del mundo, todavía puede sucederte lo que intentas evitar. No esperes a ello. Toma medidas para que perder tu documentación te afecte lo menos posible.

Denuncia y trazabilidad
Para empezar, lo más importante: Denuncia. Siempre denuncia. Al ladrón no le va a pasar nada, por desgracia. Pero como dije anteriormente, la mayor parte de las carteras aparece en días posteriores. La denuncia es el principal enlace para poder localizarte, a partir de tus documentación perdida. Además, necesitarás la copia de la denuncia, como vimos en el capítulo anterior.

Mantén los datos del DNI actualizados. En él figura tu dirección oficial, en la que estás empadronado. Si es la dirección real en la que vives, más facilidad para encontrarte.

Una muy buena práctica es dejar algún modo de contacto directo contigo, tu empresa, un club al que pertenezcas, etc...en una tarjeta. Antes de meter a la policía por medio, quien encuentre la cartera puede preferir localizarte directamente para devolverla (o pedir rescate :P).

La excepción a estas reglas, es que no quieras que te encuentren, claro. No es bueno ir dejando pistas por ahí, que revelen tus planes de dominar el mundo. O que te pases el día dando la turra a tus compañeros con la lucha de clases y tu cartera aparezca misteriosamente en Pachá...

Los dineros
Mantén activa tu libreta bancaria y recuerda su PIN. Una vez bloquees las tarjetas, pasarán una o dos semanas hasta que recibas las nuevas. Sin libreta y PIN, no podrás sacar dinero del cajero. Sin DNI o pasaporte, no podrás sacar dinero ni en la propia sucursal.

En cuanto a la tarjeta de coordenadas o claves, si no vas a hacer uso de ella fuera de casa, no la lleves encima. Si la necesitas encima siempre, no lleves la original, con serigrafías del banco e historias. Copia sus datos en una tarjeta en blanco, de manera disimulada pero fácil de asociar para ti. Nadie sabrá qué son esos datos, ni mucho menos, dónde usarlos.

Haz que todas tus tarjetas de débito, incluyan las últimas medidas de seguridad. Las de crédito son más inseguras, pero poco a poco van incorporando protecciones e incluso los proveedores ofrecen seguros antirrobo. Pregunta a tu entidad.

Intenta tener en el móvil los números de teléfono que te faciliten para bloquear las tarjetas. Si también te roban el móvil, mala suerte, chico.

En cuanto al efectivo, trata de no llevar cantidades superiores a cincuenta euros encima. En casa, guarda al menos lo necesario para sobrevivir desde un viernes noche hasta un lunes por la mañana, tiempo en el que no podrás personarte en la sucursal bancaria. Sobrevivir depende de cada uno. Comidas, combustible, abonos de transportes, gastos inesperados.

Los documentos
Dos es mejor que uno, siempre. Sácate el pasaporte y mantenlo actualizado y guardado. Si lo usas para viajar, esto es obvio. Pero aún sin usarlo, es un documento equivalente al DNI y te servirá, junto a la copia de la denuncia, para sustituirlo mientras consigues uno nuevo.
Parece una tontería tener fotocopias, siendo éstas inválidas. Pero hay veces que te pedirán datos presentes en el DNI -como la fecha de caducidad- cuando vas a pedir cita online para renovarlo. Idem con la/s tarjeta/s de la Seguridad Social y resto de documentación sensible y que no recuerdes.

Por último, guarda un par de días de vacaciones al año. Te vas a pasar buenos ratos haciendo cola y papeleo, así que si en el trabajo son estrictos con los horarios, mejor tómate esos días de vacaciones. La burocracia saca a cualquiera de sus casillas, máxime en verano.

Estos consejos no son los diez mandamientos. Es probable que falten, es probable que sobren y es probable que alguno sea erróneo. Pero son unas pautas a tener en cuenta y espero que a alguien le sirvan.

Y con esto termino el cuarto y último capítulo de este texto. Muchas gracias por vuestra paciencia y perdón por los -abundantes- errores de redacción. Trataré de resolverlos a medida que los vaya viendo.

Quiero agradecer especialmente a Ana, la misteriosa desconocida -a quién veré en unas horas- y a Vigape, administrador y responsable del foro Canonistas.com, por la ayuda prestada desinteresadamente. Da gusto contar con gente así :)

FINE

Lunes, 07 de Julio 2008

Me robaron la cartera (III)

06:17h.
Bitácoras

Viene de:
Me robaron la cartera (Parte I) y Me robaron la cartera (Parte II)

En fin, que como dije al inicio de la primera parte, de todo se aprende. Así que quiero compartir, por un lado, los pasos que he dado desde el momento de la sustracción, hasta la recuperación completa y, por otro, algunos consejos que se me ocurren, para evitar esto en el futuro. Algunos pasos se aplican a mi situación en la Seguridad Social, de andaluz residente en la Comunidad de Madrid.

Otro detalle a tener en cuenta, es que aquí hablo de hurto. Robo sin violencia y en pasado. Es decir, te das cuenta de que te falta la billetera, después de que haya sido sustraída, no durante el hurto. Por lo que no tienes al autor, ni posibilidad de saber quién es.

Lo primero que hay que hacer si detectas que te han robado la cartera, aunque parezca obvio, es mantener la calma. A no ser, que el ladrón haya salido corriendo y sea visible su actitud, como para que alguien le corte el camino, no sirve de nada gritar o volverse paranoico. Mira a tu alrededor y observa la actitud de quienes te rodean. Si sospechas de alguien, quédate con su descripción. Pero es probable que ni la Policía te la pida.

Céntrate. Vayamos por partes:

¿Llevabas tarjetas de débido/crédito/contraseñas o libretas bancarias? Hay que darlas de baja inmediatamente. No podrán sacar dinero, pues no tienen el PIN. Pero es posible comprar a través de Internet e incluso en comercios físicos, dependiendo de la tarjeta y sin presentar ni la documentación. Evita riesgos y desactívalas. Tu entidad te facilita un número telefónico operativo las 24h para ello. Infórmate y tenlo siempre a mano o busca una sucursal cerca de donde estés. Llamar a información es la última opción. Suelen ser bastante incompetentes en estos temas.

Con las tarjetas bloqueadas, más de lo que acaban de robarte no perderás. Así que tranquilo y a denunciar. Busca una patrulla o dirígete a la comisaría más cercana. No tengas miedo a llamar al 091. No vas a tener una patrulla en la puerta a los dos segundos, pero te dirán el lugar al que debes ir.

Las denuncias comunes se tramitan de manera unificada en el centro de denuncias, por lo que cuando llegues a la comisaría, el agente de turno te hará pasar a la sala de espera, te dará un número y te dirá que, antes de que te toque turno, debes llamar al número del centro de denuncias y formularla, para que te den un código de referencia, que el agente que te tome declaración personalmente te pedirá.
El número es el 902 102 112. Es un número de pago, pero en la propia comisaría te deberían facilitar un teléfono para hacer la llamada de manera gratuita. Esto es una buena opción si te han robado el móvil o hay saturación en el servicio. En otro caso, intenta hacer la llamada por el camino. Adelantarás tiempo.

Esto es un consejo personal: En la sala de espera, no te vuelvas paranoico. Haz una lista, mental o escrita, de todo lo que llevabas en la billetera. Por teléfono ya te la habrán pedido, pero puedes repetirlo ante el agente. Nadie es perfecto. Por otro lado, tranquilízate y trata de entablar conversación con alguien. Dependiendo del momento, puedes pasarte bastante rato allí, así que busca una evasión mental.

¿Listo? Ya tienes tu copia firmada de la denuncia. deberías irte a dormir, que mañana te espera un día duro.

A estas alturas, te habrás dado cuenta de que no tienes un duro en metálico y las tarjetas volaron. Usa la libreta de tu cuenta para sacar efectivo, como para una semana, que es lo que tardarán los duplicados de las tarjetas en llegar a la sucursal de tu entidad. Si no tienes libreta o no recuerdas el PIN, ve a la sucursal de tu entidad, con la copia de la denuncia y el pasaporte y pide que te activen y den una nueva tarjeta de claves para el acceso a la oficina virtual, si la usas y un nuevo PIN para tu libreta. Si no tienes pasaporte o también voló, inténtalo con el carnet de conducir, pero te adelanto que estás jodido, pues el carnet de conducir no tiene validez administrativa, más allá de las competencias de Tráfico.

Ahora toca recuperar la documentación básica. DNI, Tarjeta de la Seguridad Social y tarjeta sanitaria.

Para recuperar el DNI, tendrás que pedir cita previa al teléfono 902 247 364, de pago y basado en un sistema automatizado pésimo. Suerte y paciencia, pues te darán cita para mínimo una semana después. Otra opción es plantarte en una comisaría donde expidan el DNI y hacer cola. Te dirán que necesitas cita previa, pero con la copia de la denuncia y alegando el carácter de urgencia de la situación, el agente de turno puede apiadarse de ti, con lo que en un rato -un buen rato-, tendrás tu DNIe listo.

Con la Seguridad Social no será tan rápido. Si estás en mi caso, tendrás que recuperar dos tarjetas, con el mismo procedimiento. La diferencia es, que una la tendrás que pedir donde vives y la otra en tu ciudad de origen, si no tienes los datos cambiados.
Persónate por la mañana en el centro de salud que tengas asignado, con la copia de la denuncia y el pasaporte y sigue las instrucciones que te manden. El final del proceso es que te mandan la tarjeta por correo ordinario a la dirección que figure en tu expediente. Estúpido y burrocrático, pero es lo que hay.

Con la de la comunidad donde resides, será fácil. En una mañana lo puedes dejar listo y en quince días, tarjeta nueva. Sin embargo, con la de tu comunidad de origen, por motivos obvios, lo tendrás más crudo. O aprovechas unos días de descanso allí -laborables, claro- para el papeleo, o buscas a alguien que te haga el favor. Aún así, recuerda que ese alguien tendrá que enviarte la documentación a tu casa para que la firmes, se la devuelvas y la entregue él en el centro de salud de nuevo. Cansino a niveles picassianos, sí.


Si el carnet de conducir también desapareció, ve a la Jefatura Provincial de Tráfico más cercana, con la denuncia de marras en una mano y el pasaporte en la otra y busca la cola de renovación de permisos. Suerte, este paso no lo he tenido que dar, pero pinta lento. Por unos cincuenta euros, cualquier gestoría lo puede hacer por ti. Tú verás.

Con esto, ya vuelves a ser ciudadano burocráticamente en regla y con acceso a los servicios básicos y a tu propio dinero. Da gracias al Estado por hacer que los cincuenta euros que te han robado, te duelan menos que recuperar la documentación.

Anda, pues me da para otro capítulo :P

(Terminará...ahora en serio)