Como dije en la
anterior entrada, me he pasado unos días recorriendo alemania (y Austria).
Despues de agradecer a todos los que comentaron en la otra (gracias, chavales) sus aportaciones, voy a contar un poco el recorrido que hicimos, por si a alguien le interesa:
Día 1: Llegamos al aeropuerto Frankfurt-Hahn. Pillamos el coche de alquiler y nos pusimos en camino. Paramos a comer, por casualidad, en uno de los nosecuantos Kirschberg que hay en Alemania. El pueblo era francamente bonito. En la pizzería-kebap nos encontramos al primer gallego. Ah, cuánto tópico... Ese día intentamos entrar en Stuttgart, pero nos pilló la hora punta, y pasamos. Cenamos en Ulm (que, según la Wikipedia, tiene la torre de iglesia más alta del mundo, 161 metros, casi nada). Seguimos Hasta Söll, un pueblecito austríaco-tirolés donde un colega nos prestó un cacho de casa para dormir (y varios colchones).
Día 2: Salzburgo. Muy bonito, realmente merece la pena.Fuimos en coche, por carretera, y los paisajes austríacos son realmente acojonantes.
Día 3 (sábado, a la sazón): Pillamos un tren desde Kuffstein a Munich, para la Oktoberfest. Puede hacerse un viaje de ida y vuelta para 5 personas por 30 euritos. Como anticipabais algunos, es imposible entrar en fin de semana a ningún sitio si no tienes reserva. Así que terminamos pasando la tarde fuera de la Oktoberfest, confraternizando con italianos, alemanes, suízos y demás gente, mientras acabábamos con las reservas de cerveza de un bar. Al llegar de vuelta a Kuffstein, seguimos la juerga en un bar de allí. Incluso le enseñamos al barman turco cuales son las medidas mínimas aceptables para un cubata decente. Debo decir que esta ha sido mi primera borrachera multinacional.
Día 4: Nuestro colega nos enseñó los alrededores de Söll. Comimos un Wienerschnitzer en un pequeño restaurante en lo alto de una montaña, visitamos un precioso lago de por allí, fuimos a tomar algo a una pequeña (realmente pequeña, unos 20 metros cuadrados, tirando por lo alto) taberna donde un irlandés nos cantó "La Bamba" a la guitarra (y nos invitó a un par de Schnapps), y cenamos un kebap en la taberna de Murat, ya casi nuestro amigo del alma.
Día 5: Nuestro colega trabajaba, así que partimos en coche hacia Marburg, donde una prima de otro de los viajeros nos prestaba su salón y unos sofás. Por el camino paramos en Ingolstadt (lugar de nacimiento del Monstruo de Frankenstein, ahí es nada), y comimos en Nuremberg. Paramos ya casi de noche en Rothenburg ob der Tauber, un pueblecito turístico la mar de hermoso, invadido por los turistas japoneses.
Día 6: Visitamos Marburg. Su castillo, su Universidad, casco histórico, etc. Salimos por la tarde a ver un pueblo de cerca, también con castillo. Mierda, no consigo recordar el nombre...
Día 7: Frankfurt. Nos levantamos tarde (estábamos ya cansados, y nuestro avión saldría a las 6:40 de la mañana siguiente, así que iba a ser un día largo), y nos fuimos a comer ya en Frankfurt. Visitamos la ciudad por la tarde, cenamos, tomamos unos cafés, vimos el tópico de lo de las calles llenas de puticlubs, y autopista hacia el aeropuerto de Hahn. Probablemente Frankfurt sea la ciudad de las que vi que menos me gustó. Demasiado poco "germánica", jeje.
Tuvimos la suerte de pillar unos días con un tiempo envidiable: sólo nos llovió un poco el primer día, los demás lucía un sol radiante.
Impresiones personales: me ha gustado muchísimo, a pesar de las prisas y de no haber parado demasiado tiempo en ningún sitio. Me queda por ver toda la parte de arriba del país, así que supongo que volveré en otra u otras ocasiones. De hecho, tengo planeado apuntarme de nuevo en la escuela de idiomas, retomando lo del alemán. Puede que en próximos viajes pueda hacerme entender algo mejor que un indio "wir möchten vier Bieren trinken, bitte".
Al final dejamos sin ver Friburgo, el castillo de Neuschwanstein, Innsbruck (en Austria), y un montón de cosas más. Pero el tiempo era limitado, y me doy con un canto en los dientes. Otra vez será.
PD: Tema del presupuesto: Entre el avión, el coche de alquiler, los sucesivos botes que fuimos haciendo para comida, cañas, gasolina y gastos, tabaco que compré y demás, me habrá salido por algo menos de 375 euros. Y eso contando las cervezas de Munich, los cubatas en Kuffstein, e incluso un cubata que nos tomamos dentro de la Oktoberfest, ya que era imposible conseguir una cerveza...
En fin, lo dicho: gracias por vuestros consejos. Y, si podeis daros una vuelta, aunque sea rápida como la que me he dado yo, por esos lares, no lo dudéis: merece mucho la pena.