Al tratarse de un modelo muy reciente (fue puesto a la venta por Pentax hace solo tres meses), casi no he encontrado comentarios al respecto, si bien el problema ya estaba reportado en una web que mantiene una utilísima base de datos sobre el soporte de los dispositivos USB, donde estaba ya reportado el status del driver de mi cámara como "no disponible". Pero fue precisamente esta web la que me puso sobre la pista de que había solución y quizá más sencilla de lo que en principio podía parecer. Porque, una de dos, o esperaba a que alguien parcheara el driver del kernel, incluyendo en Linux el soporte para esta cámara (condenado a descargar hasta entonces las fotos en windows), o bien me ponía manos a la obra yo mismo.
Opté por esto último. Por fortuna, los que mantienen el magnífico driver usb-storage han previsto esta contingencia de dispositivos USB "no usuales" (es decir, que no cumplen las especificaciones o requieren parámetros especiales) y mantienen en el kernel un fichero llamado precisamente unusual_devs.h. En concreto, se encarga de él Phil Dibowitz, que documenta con todo detalle los parámetros de cómo parchear el driver.
Pues bien, aquí está el parche:
UNUSUAL_DEV( 0x0a17, 0x0021, 0x0100, 0x0200,
"Pentax",
"*ist DS",
US_SC_DEVICE, US_PR_DEVICE, NULL,
US_FL_FIX_INQUIRY ),
Y aquí está el resultado:
Y ya simplemente basta con montar el dispositivo SCSI con el sistema de ficheros VFAT de Windows:Dec 29 06:04:53 kusanagi kernel: scsi4 : SCSI emulation for USB Mass Storage devices
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: Vendor: Pentax S Model: *ist DS Rev: 0100
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: Type: Direct-Access ANSI SCSI revision: 02
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: SCSI device sda: 1000448 512-byte hdwr sectors (512 MB)
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: sda: Write Protect is off
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: sda1
Dec 29 06:04:58 kusanagi kernel: Attached scsi removable disk sda at scsi4, channel 0, id 0, lun 0
root@kusanagi:/mnt# mount/dev/sda1 /mnt/camara -t vfat
Y, voilà:
root@kusanagi:~# ls/mnt/camara/dcim/100pentx/
imgp0001.jpg
Bueno, y a los que tengáis curiosidad por la cámara, aquí hay una magnífica revisión y aquí una comparativa muy detallada con una Nikon D70, que es probablemente la que más se aproxima en precio y prestaciones.
La analogía con los sermones de los viejos curas es perfecta: nada que ver estas admoniciones con criterio científico alguno (las lenguas no se "empobrecen", sencillamente cambian), los garcías de las concha, los dardos en la palabra, en suma, los "Expertos del Idioma" no son más que la expresión de la pseudociencia en el ámbito lingüístico. Igual que nadie confundiría un congreso de astrología con la labor de un astrónomo, que por favor nadie confunda este tipo de confusos eventos con nada siquiera lejanamente relacionado con la lingüística ni con la ciencia.El empobrecimiento de la lengua. Cuatro días de broncas en Rosario. Es realmente curioso lo que los hablantes aguantan a los académicos. No se lo aguantan a nadie. Ni a los políticos ni a su madre. Las fenomenales broncas. Los neologismos. El sms, sida de la lengua inmunodeficiente. Los prístinos sentidos que tanto me enervan. Los hablantes escuchan a esta banda jupiterina con resignación y propósito de enmienda, con la misma unción, yo pecador, que se escuchaba al cura derramarse feroz y feraz desde el estribo. Sin duda hay algo religioso en todo esto. Surge cavernoso De la Concha y dice mujer no te la toqués y la lasciva rumia cabizbaja la penitencia: no volveré a ser versátil. Hay un rasgo indiscutible en el paseo humano: el aumento de la comunicación entre la especie. El campesino medieval hablaba con dios, sus vacas, sus espigas y cuando quedaba tiempo, con su mujer. Compárese con el parloteo contemporáneo. ¡Empobrecimiento! El silencio es lo que se ha empobrecido. Sobran palabras por todos lados. Sobran libros. Sobran blogs. Sobran maravillas. Nunca las conexiones neuronales vinculadas con la función del lenguaje habían estado tan requeridas. Una lengua sobreimpresionada con imágenes, con músicas, con iconos. En las ciudades. En las casas. El alud de mensajes es formidable y su integración prueba una de las más fascinantes capacidades humanas. Nunca el hombre tuvo una idea más precisa de su entorno. Es decir nunca, como ahora, desarrolló su lengua. Una lengua que como el hombre mismo es cada vez menos de algún lugar. Y que, por pura necesidad de la naturaleza, tiende más a compartir que a distinguir. Mientras tanto, en Rosario, los capellanes se dedican a ilustrar al vulgo sobre la verdadera fe. En fin, es su negocio. Pero, como los otros capellanes, que se ocupen sólo de sus feligreses y no invadan las páginas laicas de los periódicos. Se agrupen con el horóscopo, los ecos de sociedad, la crítica de misas y las listas de carnicerías kosher.