Este domingo (día 7 de junio de 2009) yo
sí voy a ejercer mi derecho al voto en las
elecciones al Parlamento Europeo.
Repasando los
resultados de las elecciones al Parlamento Europeo de Junio de 2004, vemos que los dos grandes partidos obtuvieron un 84,67% de los votos válidos.
Desde mi punto de vista los dos grandes partidos no merecen en esta ocasión el voto, ni siquiera con el argumento de "el mal menor".
Un resultado similar en estas elecciones sería interpretado por estos partidos como que van por el buen camino, que los ciudadanos están conformes.
Percibo en mi entorno que el desencanto con la clase política es creciente.
Y muchos pensamos ¿cómo castigar a estos dos grandes partidos?
¿Con la abstención? ¿Emitiendo un voto nulo? ¿Votando en blanco?
Mi decisión se inclina más por apoyar a alguna de las candidaturas minoritarias.
Recordemos unos conceptos básicos ayudándonos de los resultados de las anteriores elecciones al Parlamento Europeo.
Sobre una población de derecho de 42.717.064 personas y un censo electoral de 34.706.044 personas, sólamente votaron 15.666.491 personas.
El resto de personas, los que no acuden a votar (
la abstención) no deciden, no importan.
Esos votos emitidos se separan en dos bloques: votos válidos (99,02%) y votos nulos (0,98%).
Los votos
nulos "se tiran", no deciden, no importan.
Los votos válidos son los únicos que importan.
Pero también se separan en dos bloques:
votos en blanco (0,61% de los votos válidos) y votos a candidaturas (99,39% de los votos válidos)
Sin embargo los votos
en blanco, no deciden.
Sólo los votos a candidaturas importan y deciden.
Se da la paradoja de que, de las 31 candidaturas que se presentaban, sólo 6 candidaturas obtuvieron más apoyos que el total de votos en blanco.
Incluso aunque en esta ocasión el voto en blanco fuese masivo y fuese la opción mayoritaria (impensable, descartado) el resto de candidaturas se repartirían igualmente todos los escaños.
Escaso castigo sería el voto en blanco, pues no decide ni en el mejor de los casos.
Así pues, descartada la abstención, el voto nulo y el voto en blanco, sólo me queda
apoyar a alguna de las otras candidaturas y confiar en que más ciudadanos hagan lo mismo que yo.
Más información sobre estas candidaturas en
Wikipedia, en la web oficial del
Ministerio del
Interior y en la del
Parlamento Europeo.
Actualización, lunes 8 de junio de 2009:
Si en las anteriores elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2004 las dos candidaturas más votadas obtuvieron conjuntamente un 84,67% de los votos y un 90,74% de los escaños en juego, en esta ocasión las dos candidaturas más votadas han obtenido un 80,74% de los votos y un 88% de los escaños en juego.
La abstención se ha reducido ligeramente (del 54,86% al 54,00%), el voto nulo ha disminuido (del 0,98% al 0,62%) y el voto en blanco se ha duplicado con creces (del 0,61% al 1,41%)