09:14h.
Cada vez me doy más cuenta de cuanto necesitamos los seres humanos ser escuchados.
El otro día estaba en la empresa en la que trabajo (en prácticas) y vino un antiguo compañero, que se fue pq estaba hasta las narices del jefe... y me invitó a tomar un café. En principio ese café iban a ser 10 minutos, vamos un descanso que se nos permite hacer en las largas horas de trabajo, y al final fue casi una hora.
Estuvimos sentados una hora y yo creo que pronuncié 3 frases (cosa rarísima en mi), y muy cortas. Cuando miraba a ese hombre que tenía en frente, que me hablaba de su vida, de sus problemas, de sus espectativas, sus proyectos de futuro, sus sueños... como si me conociera de toda la vida (hasta entonces sólo habíamos hablado en el trabajo, hola, adiós y un par de bromas tontas), me di cuenta de cunta falta le hacía al pobre ser escuchado... y lo feliz que se sentía por poder hablar, supongo que por primera vez en mucho tiempo, sin que nadie le interrumpiera, sin que se preocupara de otras cosas... simplemente escuchándole y prestándole la atención que necesitaba.
Cuantos de nosotros pasamos el día con gente y sin comunicarnos realmente, sin hablar, sin expresarnos... creo que es el mayor problema de la sociedad actual, estamos tan ocupados que ya no tenemos ni tiempo para sentarnos y hablar, pero hablar de verdad, no del tiempo o de lo que vimos ayer en la tele.
En fin... sólo dar las gracias a quien me escucha de verdad, que a veces hablo tanto que se me olvida decirselo.