Knuth le recordó [a Merkle] un interesante fenómeno matemático: cualquier niño puede multiplicar dos números primos, pero revertir el proceso, tarea llamada factorización, es una misión que haría temblar al propio diablo. ¿Podría ser la base de una función unidireccional endiabladamente complicada? Y aunque Diffie y Hellman decidieron no seguir esta pista, otros sí lo hicieron.
¿Y quiénes fueron esos otros que sí siguieron la pista de Knuth? Pues nada menos que RSA. Ron Rivest (la R del algoritmo RSA) hacía su tesis doctoral con Knuth. Rivest, junto a Shamir y Adleman (la S y la A), preparaba además su histórico artículo "Un método para la obtención de firmas digitales y sistemas de criptografía de clave pública", basado en los trabajos previos de Diffie y Hellman. Rivest hizo llegar un borrador antes de publicarlo a su maestro Knuth (y también a Diffie y Hellman), quien les había sugerido "la mejor fórmula disponible para la factorización". El resto, es historia: el artículo se publicó en abril de 1977, atrajo inmediatamente una enorme y justificada atención e incluso Martin Gardner recogió el asunto en su popular y mítica columna mensual sobre desafíos matemáticos en Scientific American. Era 1977. Había nacido la criptografía de clave pública. Un año después, Knuth dedicó su año sabático a inventar con su PDP-10 un nuevo lenguaje llamado TeX que revolucionaría el mundo de la composición tipográfica.