Son numerosas alegrías que nos están dando a las gentes de buena voluntad tanto las fuerzas de seguridad -ahora también la policía vasca- y las no menos regocijantes actividades de los terroristas y sus adláteres. Actividades que, guiadas por la más radical y profunda estupidez, sólo les llevan a hundirse cada vez más deprisa en la ciénaga de mierdas movedizas en la que han convertido su lucha. Y destaca, digo, como una perla más, el desternillante episodio de las andanzas de Jon Anza.
Esa hiena tuvo el final merecido de María Sarmiento, aunque todavía no está claro si lo que le pasó fue por ir a cagar, aunque sin duda la cagó. Y tampoco se sabe a dónde fue a parar la pasta que el viento del diablo arrebató y que le arrastró también a él.
Andan ahora mohínas y cabreadas como monas las gentuzas partidarias del asesino irredento y en una pirueta de 'sabiduría política' insisten en acusar a Rubalcaba, a la Policía y al PSOE del asesinato. No cuadra mucho con lo que sabemos hasta ahora, es decir, que el fulano apareció vivo en un banco de un parque de Toulouse, aunque, eso sí, muy jodido por un infarto. Total, que
ayer se manifestaron sin asomo de rubor, haciendo un estruendoso ridículo que este gato quizá debería agradecer, ya que me ha hecho reír. Y cómo.
La eta de hoy languidece ahogándose en un mar de incompetencia mientras un coro de carcajadas acompaña sus intentos por hacer algo que les salga bien. Pero son cerriles y lerdos hasta el extremo de no dar una a derechas. ¿A quién se le ocurre mandar solo por el mundo, cargado con un un cuarto de millón de euros, a un fulano aquejado de un tumor cerebral y cuyo tratamiento a base de corticoides a altísimas dosis le ha hinchado la cara hasta extremos grotescos? Pues a los 'genios' de la cúpula de eta.
Yo creo que está claro que ha pasado lo que ha pasado. Y que, sea lo que sea, se ha debido a eta, se ha debido también al propio Anza, se ha debido a su tumor y a su tratamiento. Pero no, hay que salir a la calle a piñón fijo a soltar las chorradas de siempre: lo ha asesinado Rubalcaba. Qué risa.
Si uno se empeña, ve hasta lo que no existe.
(Puntos:3, Informativo)( Última bitácora: Sábado, 15 Febrero de 2014, 12:55h )
Con lo bien que van rodando las cosas en la lucha antiterrorista y mientras los asesinos tropiezan una y otra vez al pisarse los cordones de los zapatos, lo último que les conviene a los políticos y a las fuerzas armadas es volver a cometer el error del GAL y darles un balón de oxígeno a los victimistas. Son los aberzales los incapaces de corregir sus errores, por eso se aferran a la violencia. Los sociatas ya aprendieron la lección.
Así que ya sabes: si ves algo raro en el cúmulo de despropósitos ocurridos tras la desaparición de Jon Anza, es porque deseas intencionadamente encontrar señales acordes con una teoría de la conspiración. Pero tú sigue, sigue mirando hacia otro lado: total, a nadie vas a engañar si intentas predicar como si fueras el salvador de la democracia, cuando estás mucho más cerca de posturas totalitarias que democráticas.