11:58h.
La otra tarde caminaba charlando con un amigo a cerca, entre otras cosas, del poco tiempo que nos queda libre, hoy en día, para disfrutar de la lectura. Horas después, casi sin darme cuenta, me descubrí a mi mismo evocando aquellos tiempos envidiables en los que podía leer hasta la extenuación, sin más de tiempo que la del propio día. En la actualidad, por desgracia, apenas dispongo de unos instantes, para poder leer y disfrutar de la plácida absorción de la palabra escrita. Y mucho menos aún para escribirla con cierto juicio.
En aquellos tiempos tenía yo una cierta tendencia a medirlo todo en su cualidad numérica (todo lo medible, claro está) y una de entre las cosas que trate de calcular o medir fue el número de libros que, siendo muy generoso conmigo mismo, podría llegar a leer en toda mi vida. Ya veréis que el resultado es francamente triste y en aquellos tiempos me produjo una gran desazón y no menos frustración, pero sigamos mi razonamiento de entonces (repito, lleno de generosidad para conmigo y mi capacidad de leer a lo largo de mi vida). Supongamos que puedo leer 8 libros cada mes, esto es una suposición generosa pero no imposible. Muy bien, con 8 libros al mes podría leer unos 96 libros al año, ¡Fantástico!, 100 libros (redondeando) al año está muy bien, sigamos; esto podría suponer unos 6000 libros a lo largo de toda una vida con 60 años de lectura a 8 libros por mes.
¡Que tristeza!, apenas una sola estantería de 2 x 6 en un salón, y eso siendo muy generoso. Ya firmaba yo con leerme 3-4 libros cada mes y con eso no llegaría apenas a los 3000 libros.
Os recomiendo que hagáis este ejercicio con vuestros propios números y, espero, llegaréis a la misma conclusión que yo en aquellos años, y que a modo de moraleja podría enunciarse como:
"Elige sabiamente lo que lees y disfruta cada letra, cada sílaba y cada palabra".
Muchas gracias por dejar de leer otras cosas para leerme a mi unos minutos.