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ivn (14015)

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Bitácora de ivn (14015)

Domingo, 11 de Febrero 2007

Democracia, expertos...

03:53h.
Bitácoras
De forma consciente o inconsciente hay trucos para que la palabra «democracia» se haga algo más y más «esotérico»(0).

Juguemos a simplificar el escenario: existen cosas, en sentido amplio.
  • Unas cosas son debatibles,
  • otras son no debatibles
. ¿Es esta tensión por definición algo definidor de «lo social»?

Es posible que casi siempre haya al final un sí/no, a la hora de hacer cuerpos --digamos-- «macroscópicos» como «lo social»... ¿Siempre hay que barrer todo con un sí/no? Esto, de cierta forma es inevitable para muchas cosas, independientemente del mundo del «sentido», del «significado»... hay muchas decisiones «sí/no» estabilizadas, ya que a la hora de aparecer o no, de ser problematizadas así o serlo de otra manera..., muchas de esas cosas siempre se pueden empezar por un sí/no:
  • Esta «información» pasa «sí/no» a todo el planeta en los telediarios, y entonces acepto «sí/no» la problemática tal y como la han planteado.
  • La CIA sigue pagando «sí/no» al gran pensador político Vargas Llosa para su tan inteligentísima campaña política neoliberal y entonces «sí/no» hablo de él.
  • Este dinero o este trabajo «sí/no» es legal.
  • Inocente/culpable...
  • El novio de mi hija es «sí/no» apropiado para el futuro que le tengo preparado de furcionaria europea...
Queremos hablar también sobre ese tema tan bonito de: «el capitalismo hecho naturaleza».

Que algo sea «muy global» puede suponer que cosas que son «sociales» pasen a ser tan intocables como las esferas madre/hijo, pasar a que en cierta forma se «estabilicen»..., etc. Por ejemplo a alguna gente «no le pueden tocar la religión», o «la tele»..., a otra gente no le pueden tocar «la ciencia»(1)..., o quizá ya nunca dejen de existir niños principalmente educados por la televisión...

Si las cosas no debatibles -¿«creencias»?- pasan a formar el pan nuestro de cada día o nos conforman muy íntimamente y sin volver nunca a poder ser re-debatidas (si es que alguna vez lo fueron y si es que vale aquí emplear la palabra «debatir») entonces formamos siempre una especie de «sociedad por inercia», o «demasiado inercial» para según qué asuntos (2).

A las diversas instituciones a veces se les da queramos o no el papel --y prestigios diferentes, legitimidad-- de suministradoras o mantenedoras de «creencias», creencias en sentido lato. Pero el juego entre las instituciones «de cara a la galería» y «las otras» es quizá el juego «divertido».

Por ejemplo: algo peliagudo, la rigidez de nuestras relaciones con las «creencias en los expertos», y el papel que esas creencias juegan para conformar la sociedad, conformando ciertas «uterotopías». Por ejemplo, algo consigue hacer la uterotópica confluencia «perversa» de terrorismo y medios de comunicación, la que nos resguarda a todos calentitos en las casas («sí/no tengo casa») esperando a la lotería de la supuesta muerte que unos supuestos terroristas nos van a poder dar, terroristas que no por casualidad se anuncian gratis todos los días y a veces durante horas por la tele, en los telediarios, etc. (uterotopía). No todo iban a ser noticias como «te puede tocar la lotería», «te puede ungir Aznar», etc.).

La caricatura de «nuestra sociedad/tribu global» (que en los EEUU del siglo XX creo que ha sucedido de formas no tan tontas pero igualmente patéticas) sería algo así como:
  • un experto -quizá incluso un «científico»- declara y sentencia por televisión ante millones de espectadores haber demostrado -pues sus amigos se lo han publicado en una «muy buena» revista- que cada vez que un ser humano vaya a la nevera tiene que ver un anuncio de la televisión pues de lo contrario la vida de un alga marciana -de la que nos alimentaremos en el futuro- se acorta en 120 años.
Parece claro que en la historia nunca hemos tenido a nuestro alcance la formación y estabilización de «sociedad» de una manera tan global y quizá en parte debido a eso tan «intocable» como ahora.

La inercia de los medios de comunicación por ejemplo; la capacidad de transmitir por ellos también «cosas malas», mentiras o tejemanejes... 1984 en algunas cosas se queda corto y poco sutil.

Aunque podríamos decir que muchas de las cosas que se han hecho «inertes» -no democráticas por definición y quizá ya para siempre intocables- están en declive: petróleo quizás, concepción de la salud, etc. Entonces, la sociedad estabiliza quizá de mil maneras -y ya sin vuelta atrás- una serie de mezclas (acciones, gestos, creencias), aunque más tarde queramos ver -o veamos de hecho- que algunas de estas mezclas deberían «(re)democratizarse», esto es, se debería cambiar la forma del barco sobre el que nos movemos, etc...

Aunque «inercia» es quizá en realidad desde siempre un sinónimo de «sociedad»..., las cosas son así: se constituyen y nos constituimos y conformamos íntimamente «nuestro cuerpo/social» con muchas inercias, por empezar a decirlo de algún modo.

Las cosas no debatibles -como vemos- hay que dejárselas a «los expertos», por ejemplo las cosas económicas. Y lo malo es que quizá por esa «globalidad» de la situación se tiene la sensación de que «tiene que ser así», en esta lucha entre países, empresas..., y por tanto de que quizá se debería aspirar a entender cómo se «democratiza» el papel y las concepciones de por ejemplo esos expertos «semi-absolutamente-necesarios».

Además, cada una de esas aceptaciones ya «construidas» tienen un papel -quizá siempre a explicitar- en nuestra aceptación de lo social «por entero», un papel en lo que es entonces la aceptación de una sociedad en muchas cosas cada vez más global lo queramos o no, nuestras vidas están en parte pendientes de ello (más global: creciendo más y más la lejanía entre los puntos de intercambio, etc.).

El problema va a estar en qué significa «dejárselas» (las cosas a quien sea). Y el problema es mayúsculo a la par que muy divertido.

El problema es a quién se deja el qué y cómo, ya sea «lo técnico», ya «lo social», ya «el pensamiento»... El problema también es saber qué es una «cosa». De esto va la reseña que hice aquí.

Lógicamente el tema de los expertos es inevitable, aunque es también muy «de risa» mientras no se piense quizá más o mejor cómo se organiza -cómo cambia o deja de cambiar- lo que constituye «lo social» en el planeta, ese algo que sobrepasa a las personas sin que podamos controlar para nada las consecuencias, ese algo que es mucho más y a la vez mucho menos.

Obviamente para empezar los «expertos» no son sólo expertos (3): dependen a su vez de la sociedad, y de sus amistades, salud psicológica, hijos, temores... Y como decimos que también dependen de «su sociedad» entonces dependen de lo que los demás nos «experticemos», de lo que pensamos/creemos/hacemos de una determinada forma en cada faceta, o sea, de los grados relativos de tontería que elijamos para cada cosa, creencia..., ya sea algo aparente y suficientemente «estabilizado» por ser «cosa de expertos» o bien no lo sea (que al «mundo», en definitiva, a menudo le da igual lo que creamos, lo que cree o deje de creer una gigantesca tribu global como la nuestra).

_____

Notas:

0. No es por fabricar «paranoias», pero a veces parece que una parte de las gentes con más dinero/poder saben algo más de esto que nosotros, son más conscientes ya sea porque es algo «hecho consciente» en sus prácticas, atravesado en ellas... o ya porque exista una cierta «consciencia real».
1. Es en parte de lo que quería hablar aquí no hace mucho tiempo.
2. El formar la sociedad así «por inercia» es quizá siempre -como dije- uno de los datos de partida, entre otras cosas porque estos problemas de «dinámica» se enfrentan quizá siempre a las tópicas «paradojas» del huevo y la gallina... y por eso vemos unos tópicos determinados y de una forma dichos partir de las bocas de «los que saben», sin ir más lejos el de «España va bien».
3. Así la verdadera «filosofía» apuesta por levantar esas llagas de lo homónimo: como dice Rancière: «[...] el conflicto sobre los homónimos, el conflicto entre el que dice blanco y el que dice blanco.
La filosofía, tal como la concibo, es el lugar de esta actividad, condenada por una homonimia problemática a trabajar sobre las homonimias: hombre, política, arte, justicia, ciencia, lenguaje, libertad, amor, trabajo... Ahora bien, hay dos maneras de tratar los homónimos. Una es proceder a su purificación, definir el buen nombre y el buen sentido que ahuyenta los malos. Es a menudo la práctica de las ciencias llamadas humanas o sociales, que se jactan de dejar a la filosofía los nombres vacíos o definitivamente equívocos. Es a menudo también la tarea que se dan los filósofos mismos. La otra manera considera que toda homonimia dispone un espacio de pensamiento y de acción, que el problema entonces no consiste en restituir los prestigios de la homonimia ni en situar los nombres en indeterminación radical, sino en desplegar los intervalos que ponen a trabajar la homonimia.»
En nuestro caso es la homonimia entre «experto» y «experto», uno de cuyos casos más sangrantes y sintomáticos es sin duda el que trato aquí.

_______
(Por Iván mesetas)
Viernes, 17 de Septiembre 2004

Una demostración de que "tod@s" somos racistas.

08:21h.
Lo Social
(Con la ayuda de un libro de Zizek* y alguna disgresión propia adornaremos una "demostración", de Zizek -al final de este texto- de que tod@s somos racist@s.)

Se supone que el mundo moderno, su surgimiento, socava la idea tradicional de la tragedia, el hado mítico que rige el destino humano.

Me pregunto, así, para empezar, ¿serviría de algo hablar someramente de qué es lo que tiene que ver "el sentido", ese "sentido de la vida", con esto que comenta Zizek que supuestamente queda socavado?

Es de suponer que como "seres humanos finitos" siempre tenemos un componente de imaginación/poesía/mito, por llamarlo así; dicen incluso que es algo "a explotar" a lo largo de toda la vida, para todo tipo de tareas, incluso para las científicas. Conozco un libro "muy bonito" que habla sobre esa desatención hacia ese "invariante". Habla de que debemos cuidar a propósito de ello, no luchar "artificialmente" -cuando se modela esa "materia prima" que constituyen "los niños"- para llevarles rápida y/o violentamente a los aspectos "anti-imaginativos" que necesariamente conlleva nuestra cultura totalmente volcada en lo escrito, en la cual, las técnicas de lo que llaman la "oralidad", la poesía, esas "mnemotecnias" y esas técnicas, repeticiones, etc, usadas por ejemplo por Homero, no tienen importancia alguna. Ya se dice: "todo está escrito en los libros". (Claro que no nos metemos aquí con el tema de "las nuevas tecnologías"; lo que tampoco importa mucho pues este paso a la escritura sigue siendo "conflictivo" y "mejorable", aparte de que no son mayoría, en el planeta, las personas que nacen pegadas a internet.)

Lo que es respecto a mi experiencia, por ejemplo, tengo la sensación de que en general se aprende demasiado a menudo básicamente a olvidar, a no aprender ninguna herramienta para usar con las manos, la cabeza, para pensar o analizar. Lo realmente importante, poner herramientas conceptuales o materiales a trabajar en el análisis, la interacción con el mundo y con las ideas... eso no parece ser favorecido (de hecho si nos fijamos, los exámenes y los apuntes... et creo recordar que la moda era tirarlos o quemarlos; los exámenes de hecho es así, seguro, son aquello con lo que consigues tu entrada en el cielo escrito del buen -mal- curriculum y sabemos que desaparece automáticamente en las fauces del Gran Otro, de lo administrativo de tu colegio, y de hecho lo recordamos, no sé si os acordáis, además de que los exámenes parecen haberse vivido, en la infancia y más tarde, como una especie de "tabú".).

El psicoanálisis que maneja Zizek como teoría, es algo así como una especie de intento de tratar "científicamente" una cierta "matriz humana" que es a su vez también compartida por esas prácticas mágicas, shamánicas, de las tribus y de las culturas donde tales cosas existen. Ese puede ser uno de los motivos para que caiga tan mal esta "disciplina" y para que de hecho a la misma muy menudo sólo le apetezca no otra cosa que ese "caer mal" a lo meramente "académico" (como por otra parte creo que dicen que pasa a veces con el marxismo).

¿Los mitos podríamos decir que nos representan círculos, vidas "predestinadas" (Edipo...), la lógica del destino, una solución ejemplar y formal a todo "problema"?

Digamos eso entonces. Quien quiera y cuando quiera que diga lo que quiera -por favor- sobre esa simplificación.

Zizek aparte comenta cosas muy curiosas.

Dice que la lección de Adorno y Horkheimer en "Dialéctica de la Ilustración" es que la misma ilustración ya es mítica, ya que su propio gesto fundador repite la operación del mito".

Y bueno, está claro que en esa simplificación que he hecho arriba sobre el mito -apropiarse, proporcionar soluciones-esquema para "todo"... ese proporcionar cierta "tranquilidad"...- es fácil ver el gesto de la ilustración, ese quietismo de dejar hacer a "la razón".

La ilustración por tanto pondría algó de alguna especie de "mito", sin "darse mucha cuenta". Pero realmente, ese "mito", dice Zizek, aparecería más tarde, en la sociedad postindustrial... ¿y de cuál creéis que habla Zizek, qué mito propone como ese mito intrínseco al gesto ilustrado?: el posmodernismo.

Para quizá empezar a enterarnos de algo digamos que Zizek habla de que el gesto moderno por excelencia es el de ver algún detalle cotidiano, o una vida normal, como mítico/a. El correspondiente gesto posmoderno que "respondiera" a ese moderno sería el de ver un mito como un detalle de la vida cotidiana, sin importancia.

Ahora veamos una curiosa descripción que hace Zizek en otra parte del libro que quizá nos ayuden a empezar a vislumbrar cómo funciona el mito del posmodernismo en relación al racismo.

Cerca del año 2000 hubo una entrevista en la televisión austríaca que Zizek debió ver por televisión. Los participantes: un albanés, un serbio y un pacifista austríaco.

Las "posturas", las de los que manejan los mitos étnicos quizá las conozcáis. Los serbios dicen que tienen derecho a Kosovo puesto que esta tierra es la madre de Serbia. Los kosovares dicen que han sido oprimidos durante décadas y que ya van teniendo derecho a su "entidad política soberana". Imaginemos a ambos, aunque no se pueda, por ejemplo equivalentes a lo que sería poner en nuestro caso a un Arzallus frente a un Mayor Oreja (perdonad por sacarlos a colación, a esas dos personas desde luego tan comprometidas ambas con lo que es la verdadera política y para con los pobres y desheredados de la tierra). Bien, pues el pacifista intentaba hacer de conciliador: "no se maten, hagan lo que hagan y piensen lo que piensen, lo mejor es siempre resistirse a la tentación, terrible, del odio y la venganza". Zizek dice que en ese momento, cuando el pacifista dijo eso, los dos opositores no "alternativos", "oficiales", se miraron con un gesto solidario de perplejidad compartida, como diciendo "¿De qué estará hablando este idiota? ¿Comprende algo?"

Sorprendentemente aquí añade Zizek, de nuevo textualmente: "En este cruce fugaz de miradas, atisbo un vislumbre de esperanza: si el serbio y el albanés, en lugar de luchar entre sí, hubieran sido capaces de unir sus fuerzas y poner fuera de combate al estúpido pacifista, todavía hubiera habido alguna esperanza para Yugoslavia."

Ahora se "disculpará", osea, pedirá que no le entendamos mal. Antes de oír su disculpa retrocedamos hacia nuestras simplificaciones anteriores. El serbio y el albanés definitivamente "son posmodernos". Osea, sabrían que "los mitos ejemplifican cosas de la vida diaria", son "basurillas" de la humanidad con las que apañárselas para montarse la vida, cosas, partidos, etc. Ellos, ambos dos, ejemplifican nuestra postindustrial llegada, definitiva llegada, a la supuesta verdad que prefiguró aquél "pre-mito" de la ilustración: el posmodernismo como mito, como estructura, "explicación". ¿Qué es el pacifista? El pacifista no aclara este punto, el pacifista cree ¡en los mitos y ya! No entiende verdaderamente nada del "posmodernismo", no sabe literalmente con qué o con quién está hablando. No sabe en qué mundo vive.

Ahora la disculpa de Zizek. Y es que es verdad, es duro pegarle una leche a un pacifista bienintencionado, que no tiene poder, no es "oficial", vamos, que no se debe, no es políticamente correcto. Sin embargo, aquella perplejidad ante lo que el pacifista decía, la ignorancia que mostraba, existe porque éste se toma demasiado en serio la parafernalia nacionalista de esas "pasiones ancestrales"... sin tener en absoluto en cuenta el que todas esas cosas a los serbios y los albaneses, lejos de capturarles, "les sirven". Ahora dice Zizek: "lo que resultaba falso en el pacifista, no era su pacifismo como tal, sino su concepción despolitizada y racista de que la causa última de la guerra posyugoslava era la intolerancia étnica y la reaparición de los viejos odios étnicos". Osea, nada de capitalismo, nada de economía, nada de nada, el mito, unos mitos que son mera parte de algo así como una "estructura pre-ideológica", a manipular por esos cínicos que "viven" el mito posmoderno, que son posmodernos.

Zizek, no contento con esta provocación va a más y nos lanza una siguiente bofetada. Dice que si nos sentimos heridos por lo que acabamos de leer es que directamente somos racistas, que en eso consiste lo más esencial del racismo: la apolítica de la ancestralidad, la activación de esos mitos como sustrato en el que jugar a jueguecitos, en la televisión, por ejemplo al juego de las alternativas políticas: izquierda/derecha-mala-malísima... etc.

*Textos de "Quién dijo totalitarismo?: Cinco intervenciones sobre el (mal)uso de una noción". Editorial Pretextos. Slavoj Zizek.

Martes, 17 de Agosto 2004

Toma "estatinas", la medicina que sí, que esta -sí que- atin

07:42h.
Ciencia-Ficción
La estatina, esta sí que va a ser una gran medicina -o "componente de".

Vemos hoy en la televisión unos graciosos y antiestéticos puntitos azules sobre una célula y que, según nuestros locutores televisivos, dan muestras de que tiene problemas con un monstruo llamado VIH.

La estatina viene de estado, de estado de excepción, de estatal, de estar y ya, con eso basta.

Aparecen unos jovencísimos "científicos" en la televisión, están hablando de la estatina, de ese gran descubrimiento: cualquiera te puede contagiar el terrorismo o el sida -es muy peligroso vivir. Desde luego.

Si esta sociedad tiene enemigos y tiene razones de sobra para tener miedo es precisamente debido al terrorismo y al sida. Por lo demás...

Necesitamos mucha estatina y muchos más descubrimientos como esos. No nos importa ya que las multinacionales acaben por deformar la propia y ya desgraciadamente "corrupta" investigación biomédica.

Los virólogos son un caso ejemplar de este tipo de corrupción, como se puede ver a la vista de este "importante" artículo. Leyéndolo ya no extraña que existan científicos serios que se juegan sus carreras cuestionando la cada vez más absurda hipótesis oficial Vih/Sida y su absurda enésima "estatina".

Por otra parte las estadísticas llevan tiempo siendo "falseadas": [1], [2], [3]. Sólo por estos hechos impresentables alrededor de las estadísticas debemos estar alerta.

Pero siempre tendremos la última moda en "antirretrovirales" que estos jóvenes y manipulados "expertos" nos legan.

El antagonismo como lo real y "la fantasía"

11:38h.
Bitácoras
1.- La "realidad" y el antagonismo como lo "real"

Para clarificar la "lógica" del antagonismo como lo "real", Zizek da un ejemplo de Lévi-Strauss, de su Antropología estructural, sobre la "disposición espacial de los edificios" en una de las tribus de los grandes lagos. Esta tribu está dividida en dos grupos: los de "arriba" y los de "abajo" y cuando se le pide a uno de ellos que dibuje su aldea se dan dos tipos muy diferentes de respuesta, dependiendo del grupo de pertenencia.

La aldea es un círculo para los dos grupos, pero uno de ellos pinta un círculo interno al círculo total, con las "casas centrales", y el otro grupo divide directamente el círculo global por la mitad con una línea. Osea, el grupo conservador-corporativista nos dice que el mundo es un sistema orgánico y armonioso donde es mejor que no toquemos-pensemos demasiado, que "de perdidos al río" (pues ellos tienen la barca), y el grupo "antagónico" percibe el asunto algo menos floridamente, como una separación. Pensemos, como hace Zizek, en el ejemplo de nuestra sociedad entre izquierda y derecha y su "incomprensión" mutua. En ambos casos, en el de la aldea y en la de nuestra aldea mediática globalizada, no podemos "sobrevolar" y hacer un mapa de lo que tenemos "allá abajo" y quedarnos con que eso es "lo objetivo", "la realidad", y que bueno, así entonces sería posible una cierta mera narración "relativista cultural" que nos hace ver un mapa de las diferentes posiciones "multiculturales" y ya. La propia realidad, la "demasiado humana", como partida en dos percepciones interdependientes e incompatibles, nos debe hacer ver no ya las diferentes posiciones subjetivas desde el aire -que es la forma en realidad distorsionada de ver la realidad- sino darnos de narices con un "núcleo" no simbolizado, traumático, un antagonismo fundamental que no podemos internalizar/simbolizar/aceptar, más "real" que la realidad misma.

"Esto es lo que Lacan tenía en mente al decir que la verdadera distorsión y/o la disimulación misma es reveladora: lo que emerge mediante las distorsiones de la "representación precisa de la realidad" es lo real, es decir, el trauma en torno al cual la realidad social está estructurada."

" La "realidad" misma, puesto que está regulada por una ficción simbólica, oculta lo real de un antagonismo, y es este real, forcluido de la ficción simbólica, el que regresa en forma de apariciones espectrales (...)"

Pero entonces, se pregunta, ¿por qué no hay entonces realidad sin el "espectro", sin esta aparición como de "fantasmas", de fantasías/apariciones-fantasmáticas, de cosas que, "no siendo en realidad nada", "escriben" nuestro mundo, lo hacen incluso "posible"? Pues bien:

"la realidad no es "la cosa misma", la cosa en sí, sino que ésta se encuentra siempre-ya simbolizada/constituida/estructurada mediante mecanismos simbólicos -y el problema reside en el hecho de que a fin de cuentas la simbolización siempre falla, nunca logra "ocultar" totalmente lo real, que siempre involucra una deuda simbólica irresoluta e impagada. Este real (la parte de la realidad que permanece no simbolizada) regresa bajo el aspecto de apariciones fantasmales. Consecuentemente,(...) las apariciones espectrales se materializan en la brecha misma que separa eternamente la realidad de lo real, y gracias a la cual, la realidad posee eternamente el carácter de ficción (simbólica): el "espectro" da cuerpo a aquello que escapa a la realidad (simbólicamente estructurada)."

2.- La "fantasía". "La verdad está ahí fuera"

Pensemos en el siguiente texto para empezar a vérnoslas con el concepto de "fantasía":

"...cualquier contacto con un otro real, de carne y hueso, cualquier placer que se obtenga de tocar a otro ser humano, no es algo evidente, sino algo inherentemente traumático y que sólo puede ser tolerado si el otro entra en el marco de la fantasía del sujeto."

Incluso, como observa Zizek, cuando realizamos un acto sexual con un "otro" podemos vernos en una situación "absurda", como viéndonos "desde fuera" y/o pensando "¿qué hacemos aquí", en este fregao de gestos repetitivos y mecánicos...? Se trata de cierta "pérdida de realidad" que participa de las características de algo que -creo- tendrá que ver con lo que se llama un "atravesamiento de la fantasía", aunque veamos que nos llega de forma "inconsciente". Un "acto auténtico" también parece llegar desde ahí, por sorpresa a veces y desde algo que no podemos remediar, desde ese núcleo que tenemos de siempre y que nunca "pertenece" al "mundo" y que por otra parte es la garantía de que pueda siquiera haber "mundo", que nos confronta con cierta "negatividad" fundamental y suspende el plano del "deseo" -no importando ya esas fantasías intersubjetivas que conforman nuestras realidades y "chantajes" simbólicos:

"...no es que mi experiencia subjetiva esté regulada por mecanismo inconscientes objetivos que se encuentran "descentrados" en relación con mi autoexperiencia y, como tales, están fuera de mi control, sino más bien algo mucho más inquietante: soy privado incluso de mi más íntima experiencia "subjetiva", del modo en que las cosas "realmente me parecen", de la fantasía fundamental que constituye y garantiza la esencia de mi ser, puesto que no puedo experimentarla conscientemente, asumirla... Según la perspectiva tradicional, la dimensión constitutiva de la subjetividad es la de la (auto)experiencia fenomenal -soy un sujeto en el momento en que me puedo decir a mí mismo: "no importa qué mecanismo desconocido gobierne mis actos, percepciones y pensamientos, nadie me puede arrebatar lo que veo y siento en este momento". Lacan da la vuelta a esta perspectiva tradicional: "el sujeto del significante" emerge sólo cuando un punto clave de la (auto)experiencia fenomenal (su "fantasía fundamental"), se torna inaccesible para él, es decir, es "primordialmente reprimida". En su forma más radical, el inconsciente es el fenómeno inaccesible, no el mecanismo objetivo que regula mi experiencia fenomenológica."

El inconsciente es ..."la máquina racional descarnada que sigue su camino sin tener en cuenta las demandas del mundo vital del sujeto; representa al sujeto racional en cuanto este está originalmente "dislocado", en discordia con su situación contextualizada: el inconsciente es la hendidura que convierte la posición primordial del sujeto en algo distinto del 'ser en el mundo' ".

Vemos cómo en la realidad experimentamos ese "no poder experimentarla conscientemente": cuando realizamos un acto (sexual) podemos en cierto modo acceder a territorios "prohibidos" para la realidad, contra lo cual surge "instintivamente" una autodefensa contra "lo real no simbolizable", contra esa brecha que rellenan las fantasías. Pero aquí, dice Zizek, "el punto clave es que, en este violento trastorno, en realidad nada cambió: la causa de todo esto es un simple cambio de la posición del otro en relación a nuestro propio marco de referencia fantasmático."

Ahora bien, las fantasías no dejan de ser intersubjetivas y "no reconocidas/reconocibles", y son ciertamente "transgresoras". Tenemos el ejemplo abundante de los anuncios que nos representan a mujeres como en actitud de una "felación" -por ponernos finos (felación -eso sí- de inocentes helados o chupachups, etc). Si uno "lo dice", si hablas de esas cosas por ejemplo a partir de ver un anuncio, estás algo "salido" o "chalado", sin embargo, el "mundo material" exterior te lo puede estar representando sin muchos remilgos en unas sensuales y gigantes imágenes.

El mundo material "externo" "alimenta" nuestras fantasías, nuestro acceso a la realidad, pero queda "fuera de tono" observarlo, decirlo, hablar sobre ello, ¿es eso lo "políticamente incorrecto"?

El caso del totalitarismo -que comenta Zizek- muestra un caso quizá más "sencillo" de ese "la verdad está ahí fuera", donde no tenemos ya eso tan "posmoderno" -aunque no quizá mucho menos "totalitario"- de "lo políticamente incorrecto". En la URSS se dio el caso de unos grandes proyectos de edificios públicos de oficinas encima de las cuales, al parecer, "crecían" progresivamente unas enormes estatuas conmemorando al "Hombre Nuevo" que hacían así que el edificio fuera un mero pedestal para la estatua. Es entonces material, metafórica y externamente obvio que ese "hombre nuevo" ideológico estaba "aplastando" a los hombres de carne y hueso. Pero ay de ti como lo dijeras o, peor aún, como dijeras que estaba prohibido "decirlo", que estaba prohibido "criticar a Stalin": la paradoja de la "ideología materializada".

Así que ante el hecho del control que ejerce sobre nosotros la fantasía, el "goce fantasmático", Zizek se hace la pregunta de cómo minar tal control, teniendo en cuenta que nuestro capitalismo es "desterritorializante" y es un "dominio del discurso de la histeria", que vive supuestamente del "círculo vicioso de un deseo cuya satisfacción aparente sólo amplía la brecha de la insatisfacción".

"El modo correcto de enfrentar el tema "el psicoanálisis y la Ley" es planteando la pregunta: ¿qué tipo de Ley es el objeto del psicoanálisis? La respuesta es, desde luego, el superyó. El superyó emerge donde la ley -la ley pública, articulada en el discurso público- falla; en este punto del fracaso, la ley pública se ve forzada a buscar apoyo en un goce ilegal."

"El superyó es la ley "nocturna", obscena, que dobla y acompaña necesariamente, como una sombra, a la ley "pública". "

Y este "código "no escrito", se dirige "a todos aquellos que, si bien no violan las normas públicas, mantienen una especie de distancia interior y no se identifican plenamente con el "espíritu de la comunidad". "

"...la distancia cínica y el apoyo total en la fantasía son, por lo tanto, estrictamente codependientes: el típico sujeto de hoy es el que, mientras exhibe su cínica desconfianza en toda ideología pública, se permite sin ninguna restricción, las fantasías paranoicas sobre conspiraciones, amenazas, formas de goce excesivas en el otro."

"...un cínico se burla de la ley pública desde la posición de su lado obsceno subyacente, al que, consecuentemente, deja intacto. Mientras el goce que permea este lado subyacente está estructurado en fantasías, uno puede decir también que lo que el cínico deja intacto es la fantasía, el trasfondo fantasmático del texto ideológico públicamente escrito."

Pensad en los judíos como encarnando lo no aceptado y más auténtico del capitalismo, como goce excesivo, amenaza... o en las conspiraciones "superficiales" que tan de moda están hoy en día y que son una pantalla creadora de "distancia para con lo público", y a su vez de una distancia respecto a "las verdaderas conspiraciones", tan reales y caóticas. Estas últimas no serán tanto tales "conspiraciones" sino más bien ese "suplemento obsceno inherente al poder", lo que por ejemplo queda mostrado en la actitud y las actividades y tergiversaciones propias de las multinacionales o en la película reciente de Fahrenheit 9/11. En esta última, con cierta actitud paranoico-cínica-distanciada podríamos ver denunciadas ciertas "inocentes" conspiraciones, cuando no se trata más que la puesta en escena de "el poder", "con toda su inconsistencia" y todo su "suplemento obsceno", que nos llega e inunda desde la pantalla como una plasta de mentiras, mierda, obscenidades... insoportable. "Una identificación ideológica nos atrapa realmente cuando mantenemos una conciencia de que no somos idénticos a ella, que hay un valioso ser humano tras ella: 'no todo es ideología tras la máscara ideológica, también soy un ser humano', es la forma misma de la ideología, de su 'eficiencia práctica' ". Vamos, que la mierda salida de la pantalla de cine, que nos pone perdidos, es también y en cierto modo un "nosotros".

"Toda pertenencia a una sociedad involucra un punto paradójico en el cual al sujeto se le pide que acepte libremente, como el resultado de su propia elección, lo que le será de todos modos impuesto (todos "debemos" amar a nuestra patria, a nuestros padres... [a la iglesia que nos bautiza sin pedirlo, a la escuela que nos enseña a no aprender, etc]). Esta paradoja de elección (elegir libremente) de lo que es necesario, de fingir (mantener las apariencias) de que hay una libertad de elección aunque en realidad no haya tal, es estrictamente codependiente de la noción del gesto vacío, un gesto -una oferta- que está destinada a ser rechazada..."

"La necesidad de apoyo fantasmático del orden público simbólico (materializado en las llamadas normas no escritas) es un testimonio de la vulnerabilidad del sistema: éste se ve impulsado a permitir las libertades de elección que nunca deben darse, pues causarían la desintegración del sistema, y la función de las normas no escritas es precisamente el evitar la manifestación de estas elecciones formalmente permitidas por el sistema."

Como dijimos antes, en el caso del estalinismo "estaba quizá incluso más prohibido" mencionar la prohibición de crítica que la crítica misma, el sistema quería a toda costa mantener las apariencias:
-"1 apariencia": la ausencia de crítica demuestra, hace patente, aparente, que Stalin es perfecto.
-"2 apariencia": debemos entonces hacer aparente a la 1, esto es, debemos no perjudicar la apariencia anterior. Por eso en muchos casos diremos "mantener las apariencias", y no sólo "aparentar".

Por este tipo de análisis dice Zizek que lo subversivo fue y sería mostrar el apoyo fantasmático del poder "con toda su inconsistencia" y sus obscenidades, ya que hay que tener en cuenta cómo estas reglas no escritas son paradójicamente a la vez transgresivas y más coercitivas que la ley misma, lo que nos muestra "mejor" la muy "real" realidad, la realidad de la que hablamos antes.

Un ejemplo claro de ese micrototalitarismo posmoderno aceptado, "fantasmático", se me volvió a presentar hace poco tiempo -y a todos creo que nos ha pasado en la escuela, en el mundo del espectáculo, etc.

En una clase de cierta materia de matemáticas, en la universidad -clase compuesta por estudiantes de matemáticas, unos 30 de ellos-, presenciábamos una somera presentación de un alumno -estudiante también de física- sobre aplicaciones en física teórica de la materia matemática en cuestión. Nadie entendió nada, la presentación fue horrorosa, aún así y tras la incitación de la profesora todos aplaudieron "espontánea", emocionada, consensuada y vigorosamente, materializando y haciendo de esta manera un aplastante "monumento" a la ignorancia.

Pero, ay como se te ocurra decir algo en clase, comentar esa palpable verdad que por otra parte había tantas ganas de expresar, esa otra lectura de la realidad, ese "nuestro otro dibujo", el de literalmente todos los alumnos: "nadie ha entendido nada"; ya que con ello también querríamos expresar, paralelamente al caso de estalinismo, que la universidad es cierta administración autocomplaciente de la ignorancia que aplasta a las personas reales mediante la ideología de un futuro "hombre/nuevo/licenciado-que-es-el-que-comprende", y que ese licenciado termina en la mayoría de los casos ignorante perdido, meramente "a por el título", y convirtiéndose en mera carnaza de la empresa capitalista (o del estado que repite el círculo vicioso de la escuela de la ignorancia, creando artificialmente la ignorancia trascendental que se resume en la ideología de la necesidad de hombres nuevos perfectos -ya teníamos y tenemos una potente y patente perfección activa en la infinita curiosidad y capacidad de los infinitos chavales que tienen que aguantar que les conviertan en unos ignorantes pero titulados).

Ay de ti como sugieras nada de eso, pues misteriosamente, los profesores te mirarían raro -misteriosamente porque ellos ya tienen "un puesto" asegurado y "un buen sueldo"-; pero bueno sabemos que el terreno de la burocracia no gusta mucho de la verdad ni de los "traumas". Sea lo que sea que hubiera sido expuesto el resultado habría sido parecido: ese chico parece estar seguro de lo que dice así que hago caso a la profesora y a la "aparición fantasmal", a la fantasía que se me ha propuesto de toda la vida y me sacrifico por el ideal... "aplaudiendo". Otra "apariencia" que debe ser mantenida a toda costa.

"... desde la posición de su lado obsceno subyacente [el de la "ley pública"] (...) lo que el cínico deja intacto es la fantasía, el trasfondo fantasmático del texto ideológico públicamente escrito..." que constituye más íntimamente al "poder".

Por cierto, son entonces no otra cosa que este tipo de "(auto)operaciones ideológicas" las que aprendemos fatigosamente durante años y años por ejemplo en esos "aparatos ideológicos del estado" que son las escuelas, colegios, etc.

Podríamos decir que las fantasías -intersubjetivas- nos enseñan a desear sujetándonos a un "lo que creemos que los otros creen que se debería hacer".

Nos guían en "la realidad", nos la "construyen", de hecho y de manera "medio inconsciente", haciéndonos "seguir el camino marcado" o simplemente haciéndonos la vida "posible" dentro de los parámetros "normales", configurando el propio marco de la libertad, marco afuera del cual -en general- está "la psicosis", pero "marco" que sólo existe por el hecho de que hay y habrá "actos auténticos" que suspenden dicho marco instaurando "otras reglas".

Por ejemplo cuando queremos algo en la sociedad no es sólo por ser "útil", sino porque con ello nos "contestamos" a la pregunta ¿qué quieren de mí? Como en el ejemplo de Freud que comenta Zizek, el de su hija y el pastel de fresas: ella tendría la "fantasía" de comer el pastel no tanto para "comérselo en la imaginación" cuando éste falte en la realidad -osea, para cumplir un "deseo no satisfecho"- sino en realidad para sustentar un marco fantasmático que le enseñe cómo desear de manera ajustada a la realidad "exterior", a "lo que el otro desea de ti", al "deseo del otro": lo que el otro va a disfrutar cuando me vea comerme el pastel es en realidad mi "alimento", un alimento "ideológico", para el pensamiento, una "fantasía".

"(...)alguien que vive en la gran ciudad y maneja un vehículo de doble tracción, no lleva simplemente una vida sensata y práctica; más bien tiene ese vehículo para mostrar que su vida se rige por una actitud práctica y sensata." Esa "referencia inocente a la utilidad pura", dice Zizek, que conlleva la reflexividad inherente a lo simbólico, nos da una utilidad como "sentido", no ya directa y objetivamente como utilidad. No sé si habréis sentido esa desesperación en alguna discusión/conversación con alguien, esas reflexividades/círculos de los que es casi imposible "salir": esto es útil porque es, y es porque es útil (por ejemplo en los contenidos escolares, etc). El vacío estúpido de lo puramente simbólico: significante/significado, no hay "crítica", "no hay más mundo que 'el que hay'".

Entonces, la noción lacaniana de "atravesar la fantasía" es la de un cierto "estatus subjetivo" que se sustrae al chantaje de la "falsa elección libre", se sale fuera de ese círculo del: "te dejamos hacer eso pero si lo rechazas". "... Mediante este cruce, la brecha [entre la ley que permite y el suplemento obsceno no escrito que prohíbe] se cierra, la estructura de la elección forzada es suspendida, la cerrazón del ser es plenamente aceptada, el juego histérico de "te ofrezco X con la condición de que lo rechaces", que estructura nuestra pertenencia a la comunidad, ha terminado".

Zizek asimila este cambio del plano del deseo al del impulso -del sujeto del deseo al de la pulsión- a aquel "eterno retorno de lo mismo" nietzscheano; y también al "más/aún" ("Encore!") de Lacan. Y añade: "¿qué pasaría si [al contrario que en "la doxa"] la fantasía misma, puesto que llena el vacío del deseo del Otro, sostuviera la (falsa) apertura, es decir, la noción de que hay una Otredad radical que hace incompleto nuestro universo?" ("Según la doxa, la fantasía representa el momento de la cerrazón: la fantasía sería la pantalla mediante la cual el sujeto evita la apertura radical del enigma del deseo del Otro".)

Nota:
Los textos son de: Slavoj Zizek. "El acoso de las fantasías". Siglo XXI.

Otro libro "fundamental" de Zizek: "El espinoso sujeto", su "compendio" sobre y para "el proyecto" actual de "la izquierda".
Domingo, 01 de Agosto 2004

Idiotez, saber y capitalismo

01:19h.
Bitácoras
¿Por qué te dicen a veces que "parecen idiotas" por ejemplo los "izquierdistas" o también "los que quieren cambiar algo" -por ejemplo el despilfarro interesado de las multinacionales?

Es algo muy curioso y un fenómeno que no se da sólo "en política",también ocurre cuando alguien llega a algún sitio con mentalidad de "pensar por sí mismo", y quiere aportar algo, etc, ya que "no es lo normal". Aunque también hay lugares en donde es más "impensable" que esas cosas ocurran: por ejemplo en la univesidad es una especie de "axioma" el que la forma de las clases y las materias "son las que son", "llueven como del cielo" y llegaron al mundo en un pasado idílico, remoto, en el que un dios benefactor hizo posar el Conocimiento sobre la Tierra para quedarse así, fosilizado, en las mentes privilegiadas de unos a menudo vulgares "patanes" (es el caso de muchas facultades aún). Por algo estamos en el reino cada vez más oscuro de "los expertos".

Desde la misma empresa, donde se favorece la idiotez hasta niveles macabros, hasta otros lugares que de por sí deberían ser más abiertos nos encontramos con lo mismo: la magia del "yo estoy por encima de ti" primando sobre el intercambio de las personas, sobre sus capacidades e hipotecando el futuro de los que sin duda podemos seguir llamando: "los oprimidos" (este texto va sobre la idiotez así que por supuesto esperamos que nos llamen idiotas, no nos importa).

Entonces un estudiante es "un oprimido", más bien, a veces un cierto "tipo" de "auto-oprimido" (ya que "hay que estudiar", lo que te dicen y como te dicen, eso queda presupuesto, obviamente y da gracias a dios, hay que estudiar por tanto, que si no no se tiene "un buen trabajo"): por ejemplo a un estudiante no se le puede pasar por la cabeza tener dinero ni casa y ni siquiera tiene "la necesidad" de independencia ya que a menudo la adolescencia se prolonga hasta edades en que en otros continentes la gente se muere, etc.

Ahora bien, todo ello -se dice o se diría- es porque el chico/a "está formándose", y luego, contradictoriamente, tenemos una sociedad donde en muchos ámbitos se favorece a placer y bien pagada la mediocridad y la estupidez. Sin ir más lejos entre los políticos (ya que son los encargados de mantener la situación, y ya que nuevamente lo que interesa no es más que eso, que la gente aprenda a ser idiota, así que qué mejor que poner idiotas en la administración de lo público).

En cuanto a las empresas podemos seguir usando la palabra "oprimido". Claro, pese a que hay algunas empresas -es un tópico- que ya juegan con el trabajo en equipo, que si la ilusión por el trabajo, el trato del jefe como un amigo... y todo eso, no creo que sean demasiadas en nuestro país las que trabajen así y en las que se tenga buen sueldo.

Tenemos que hacer notar la artificialmente creada mediocridad española. Se hizo un golpe de estado y una guerra para ello, para que se perpetuasen cómodamente esas maravillas que la jerarquía gusta tanto de proporcionar: ignorancia, miedo, hambre. Tendremos quizá por tanto una mayor estupidez y un menor amor propio ante "los cargos", aparte de una buena dosis de precariedad.

Por un lado las jerarquías tienen por tanto a mucha gente artificialmente infeliz e hipotecada, empobrecida en un mar de mercancías y despilfarro (y todo para a menudo que los ricos también lloren y se suiciden por depresión, vamos, muy lógico todo).

Por otro lado las multinacionales y las empresas se empezaron hace tiempo a dar cuenta de que ante la inmensa separación entre "la masa" y unos expertos cada vez más especializados en una sociedad que podía o bien necesitarlos o bien crear la necesidad de ellos (y las diversas mezclas de ambas cosas) allí había un pastel para ellos.

Un experto es alguien que en una "sociedad de ignorantes" -ignorantes que no sabemos que realmente "contamos" en todo esto- puede ser el vehículo y de hecho lo es, para acrecentar "el dominio de la economía" sobre los intereses públicos. Esto es, por poner un ejemplo que no sea directamente el aburrido de la ciencia económica: en la investigación en biología se usan los recursos públicos en beneficio de empresas privadas más o menos grandes, creándose así pequeñas "mafias" de jefecillos que se aprovechan de esa inyección de fondos y favoreciendo así el oscurantismo, ya que quieras que no eso "remuerde la conciencia" y crea una mayor indisposición para la consustancial "alegría" de compartir, hablar y aprender en que consiste la ciencia.

Una de las maneras en que se nos mete ese miedo y el "desamor" para con el "saber" y el "hacer", y una incapacidad artificial de "curiosear" ya vemos que es "la educación", que muy a menudo consigue eso.

Habría entonces que estar muy alertado de este fenómeno para ser por ejemplo un buen padre/madre/tutor y que las actitudes contraproducentes que las jerarquías aportan, no sean del todo "aprendidas" por los que están algo "por debajo" de ti, o bien por los que "se educan", para que no "capten" "la mierda", los males que aquejan a los que tienen delante, a los funcionarios o padres: hastío, depresión, odio a los alumnos... todo eso que a veces captan tan bien estos "oprimidos" y que al final el círculo vicioso crece y crece en su absurdo (aparte de la autoopresión también hay gente que llega a la cárcel, que es una fantástica solución para todas estas cosas y que afortunadamente ha caído del cielo hacia nuestro planeta).

Además, todas estas "obviedades" no son inútiles, "la idiotez" no es inútil, es a veces el único recurso para aprender, ya que cuando decimos "idiotez" a menudo nos referimos a la "inocencia", que es aquello que nos permite aprender y comprender. Todo esto sirve entonces a modo de solución particular para quien quiera tenerlo en cuenta, por ejemplo hacia sus "hijos", sobrinos, etc. Es algo obvio, pero para mucha gente no tanto.

A veces es una ventaja ser un poco "de izquierdas" y pensar estas "íntimas utilidades", aunque también es sin duda una gran ventaja tener mucho dinero, ya que como hemos señalado, lo de las becas y lo de salir de casa y estudiar no está de moda, aquí al menos somos muy "amantes" de la familia, el rey...

Ya véis que con esto por supuesto no estamos comentando nada sobre "la revolución", sobre los cambios políticos y "lógicos" que pueden ocurrir y ocurren, simplemente hablamos de la sana utilidad de "pensar" en un mundo cada vez más absurdo donde hacemos cada vez más cosas porque creemos que los demás creen que haciéndolas somos más "buenas personas", somos más "útiles" para la sociedad (cuando lo que se es es "normal": ajustado a la fantasía de la norma, o bien simplemente un subnormal perdido).
Miércoles, 28 de Julio 2004

Educación, Fahrenheit 9/11, Guerra, Ciencia, Miedo.

03:06h.
Bitácoras

¡Qué de obviedades que a veces siento como que necesitan de "repetirse/me" una y otra vez!

Llegados a un punto del "curriculum" escolar ¿a quién y para qué sirve la educación?

Los que "no aprovechan" y "no progresan adecuadamente", siendo como son, a menudo, una gran mayoría ¿por qué tienen que estar sentados, cansándose, malgastando su vida y sus ganas de aprender y curiosear?

La respuesta es muy sencilla, obvia.

Vengo de ver la película Fahrenheit 9/11, del cachondo de Michael Moore y esta termina citando a Orwell.

La guerra forma parte de una "sociedad del miedo", sociedad que ya es "global", y esta guerra tiene el cometido de "preservar las jerarquías".

En una sociedad con jerarquías son necesarios el miedo y la ignorancia, también es necesaria la enfermedad (de hecho entre los negocios de la propia familia Bush creo que también podemos contar con al menos parte de alguna que otra farmacéutica).

Son necesarios por tanto los centros de enseñanza, para aburrir, clasificar, agobiar y para nunca jamás preguntar a los chavales qué les apetece, ni dialogar con ellos. El diálogo es si acaso cosa de los psicólogos contratados a tal efecto, pues resulta que "la salud es la enfermedad", esto es, la necesidad de guía, de asesoramiento, el mero necesitar hablar y pedir consejo es algo que llevan unos médicos llamados psicólogos (!).

¿Semejante locura cómo perdura en el tiempo? ¿Cómo podemos ser tan brutos? Yo, cada vez que oía hablar del psicólogo, y pese a que lo llamaban a veces de otro modo -que tenía que ver con el asesorar- sentía rechazo a esa figura, sin embargo necesitaba apoyo de ese tipo: mi familia no es una familia de catedráticos o profesores ni de personas reflexivas y buenos "educadores").

La paz es la guerra, el saber es la ignorancia, la libertad es la esclavitud, y, en estos tiempos modernos, a este doblepensar contradictorio hay que añadir -por ejemplo- algo que poco a poco se va convirtiendo en "realidad", el hambre es el sida.

Hoy nuevamente vi un "anuncio" que tiene que ver con esto, de tantos que echan en los telediarios de la televisión. Se trata de la historia de siempre: batas blancas, unas más o menos sofisticadas máquinas impolutas, biólogos, tubos de ensayo, "científicos" acariciando ratas... Maravilloso anuncio publicitario.

Pero ¿por qué voy a decir no sólo que era un "anuncio" sino que engaña, "mitifica"?

Porque la palabra 'ciencia' está sirviendo para "articular", en lo que es la "sociedad real", un mito que le es útil a las multinacionales y a los demás agentes, todos ellos desinteresados que luchan "por el bien y la salvación de la humanidad" (sí, también hablan de "salvación"). Bajo esa propaganda del telediario se esconde un proceso de apropiación de lo científico, proceso que lleva ya mucho tiempo en marcha.

Los que se lo apropian: las multinacionales, que ponen grandes partes de lo científico a su servicio. Así que la 'razón' y la 'ciencia', a nivel popular funcionan como -pudiéramos llamar por simplificar- cierto mito/"dios", y, por supuesto, "por un cierto interés", claro.

Así -y como se viene haciendo a lo largo de la historia- "se mantiene en la ignorancia a la gente", pero esta vez de una forma pudiéramos decir más "refinada", ya que en los telediarios sale un mensaje claro: mira, aquí tienes la ciencia y la verdad, y las tienes -por supuesto- no "contaminadas" por otro interés que no sea el de curarte a ti y a los tuyos o el de descubrir cosas útiles y bonitas para ti. Dan entonces esa "imagen de neutralidad" en lo que son en realidad unos "procesos científicos" muy a menudo en cierto "peligro" (peligro de que sean sometidos a la lógica de las multinacionales como ya lo son).

Por tanto, en cierto modo el saber retransmitido por televisión choca de frente con la ignorancia propia y ayuda también a "fortalecer las jerarquías" y a asegurar el olvido de la política y de la crítica: simplemente porque "su" política está siendo muy a menudo "la ciencia".

La guerra retransmitida es nuestra paz: la paz pasa a ser en algún modo también la guerra.

La ciencia retransmitida se convierte en el salón de casa en nuestra ignorancia acrítica: la ciencia es la ignorancia.

La libertad política que nos retransmiten por televisión se convierte también en nuestra esclavitud real, pues eso somos, esclavos de sus estrategias de doblepensar, de su verdad intocable y televisada, del trabajo precario en la mayoría de los casos, etc.

Los telediarios son cada vez más, ya lo sabíamos, el medio de propaganda de este absurdo -"inconscientizado"- que nos traemos entre manos. En ellos se dispensan mentiras una y otra vez con desparpajo (por ejemplo lo que está pasando con el 11-M, con todas esas declaraciones que mienten palpablemente cometiendo un delito grave, delito que como siempre quedará "impune" en no tratándose de vulgares chorizos).

¿Por qué siguen usando tan rastreramente nuestro miedo a morir, a arriesgarse? Seguramente podríamos prepararnos de otro modo para ser más fuertes ante las manipulaciones, aunque para ello -claro- haría falta quizas hacer desaparecer "la enseñanza" tal y como la conocemos, y muchas otras cosas. ¿Un círculo vicioso?

¿A qué se debe la facilidad con que se nos manipula? ¿Es acaso, y complementando a la disciplina del pupitre, que todos tenemos ya -"como en el inconsciente"- que la humanidad puede desaparecer, como toda otra especie sobre la tierra?

Si es así saquemos eso del inconsciente y hagámoslo formar parte de nuestro día a día, eduquémonos para la vida y no para morir a los pocos años de haber nacido, delante de una pantalla aterrorizados de miedo, miedo al que contribuye algo que es sencillamente "de cajón".

Viernes, 09 de Julio 2004

¿Es la epidemia de SIDA en África un fiasco?

12:33h.
Noticias
Más abajo, la noticia con ese título, aparecida en afrol news (en inglés).

(Señalar que

-muchos científicos serios arriesgan y arriesgaron su "carrera" para defender "la verdad", así que nosotros no nos andaremos con miramientos respecto a nuestra imagen ;)

y que

-datos como los de esta noticia, o muchas otras, no son aptos para "creyentes" en cierto de dogma inconsciente al uso, el de que:

toda "la ciencia" es igual.

)

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¿Es la epidemia de SIDA en África un fiasco?

afrol News -

Un número cada vez mayor de investigadores científicos cuestionan esta estadística "oficial" e inflada sobre los afectados por HIV/SIDA en países africanos como Botswana, Sudáfrica y Lesoto. Mantienen que el que los test no sean llevados a cabo, sumado al diagnóstico especial que tiene el SIDA en este continente mas las estimaciones erróneas generadas por computador de la ONU han llevado hacia estadísticas erróneas. La historia del sida en Uganda sirve como prueba.

El especialista austríaco en medicina reproductiva, Christian Fiala, encabeza este grupo creciente de investigadores que cuestionan esta supuesta extensión del "desastre SIDA" en África. Él asegura que - mientras existe realmente una predominio del HIV en el continente - los números que se presentan por parte de la agencia de la onu ONU-SIDA y las autoridades nacionales de salud están muy inflados.

Fiala, en una carta hacia el prestigioso 'British Medical Journals', clama contra la "histeria" refiriéndose a la epidemia en África. Estas estadísticas alarmantes están sólo "basadas en estimaciones y en ciertas asunciones". Los investigadores cercanos a este investigador austríaco, creen que él y el British journal son bastante "valientes" simplemente publicando esta "crítica".

Ya en 1994, un estudio publicado en el 'Journal of Infectious Diseases' concluyó que los tests-HIV usados serían "seguramente insuficientes para el diagnóstico de esta infección en el África central". Esta inapropiada naturaleza de los tests del HIV, de acuerdo a Fiala, ha sido más tarde "confirmada" en varios estudios médicos.

- Particularmente en África, escribe Fiala, "la gente tiene un alto número de anticuerpos contra enfermedades infecciosas o contra proteínas "ajenas", tras recibir transfusiones o inyecciones sucias. Algunos de esos anticuerpos pueden dar un falso positivo en un test del HIV."

Pero entro los millones de africanos diagnosticados con SIDA, poquísimos han sido realmente "testeados" por medio de esos "tests inapropiados". El diagnóstico del SIDA en este continente se hace mayormente mediante otros "standards", algo que fue decidido por la OMS en el 1985, por el alto coste de los tests.

De acuerdo a la definición de la OMS en África "el SIDA es diagnosticado basándose en síntomas clínicos inespecíficos y sin tests del HIV", dice Fiala. Incluso hoy, "la gente con -por ejemplo- diarrea, pérdida de peso y picores son declarados como pacientes con SIDA. Pero también los síntomas típicos de la tuberculosis - fiebre, pérdida de peso y tos - están oficialmente considerados como SIDA, incluso sin la intervención de ningún test del HIV", asegura el especialista austríaco.

- Para obtener estimaciones totales de los casos de SIDA, la OMS, en sus centros de Ginebra, añade a los casos registrados un gran número de casos no reportados, que presume que existen, explica Fiala. "Así, en Noviembre del 1997, la OMS anunció que desde su reporte en julio del 1996, ha habido 4.5 millones de casos de SIDA más en África. En este período, sin embargo, "sólo 120,000 pacientes de SIDA fueron realmente registrados".

Se han dado más pruebas para estas "erróneas" estadísticas sobre la "pandemia SIDA" en el caso de Uganda. Hace diez años, Uganda fue reconocida internacionalmente como el país más azotado por la enfermedad, llegando al 30% de afectados. Ahora, el gobierno de Kampala, celebrado por ser un ejemplo a seguir en cómo luchar contra el SIDA, asegura que su enérgica campaña ha sido muy útil.

Fiala considera este éxito ugandés un fiasco, ya que nunca habría habido tantos casos de SIDA reales como dicen, debido al poco "testeo" y a las estadísticas equivocadas, que "inflaron" los números.

Y Fiala encuentra pruebas mirando en los nuevos censos de población. En la década pasada, debido a ese alto número de casos en los primeros años 90, debería haber existido una alta mortalidad por SIDA en Uganda. No fue así. La mortalidad en el páis de hecho ha declinado, especialmente por el decrecimiento de las tasas de mortalidad infantil. Uganda está creciendo en población en una media anual del 3.4 % - la mayor hasta ahora.

Además, también contradice al gobierno ugandés en su aseveración de que habrían conseguido una mayor abstinencia sexual gracias a sus campañas y por ello menos SIDA. En el 2002 los datos reales fueron precisamente que las mujeres ugandesas tenían el mismo comportamiento que 10 o 13 años atrás. Además, la protección contra el SIDA tampoco podría funcionar pues sólo el 2 % de las mujeres de Uganda usa regularmente condones.

El escritor sudafricano Rian Malan llega a similares conclusiones en un artículo reciente en el 'Spectator', acerca de la epidemia en el sur de África. En su artículo "África no muere por el SIDA", Malan reacciona también contra la aseveración de la ONU-SIDA que asegura que 30 millones de africanos tienen HIV/SIDA.

- Dice también Malan que las estadísticas están exageradas. En Botswana, "el país con más SIDA del mundo", varios informes aseguraban que la población había decrecido de 1.4 millones en 1993 a menos de uno ahora, y debido a la pandemia de SIDA.

No es cierto, dice Malan. "Botswana acaba de concluir un censo que muestra que la población crece en una tasa del 2.7 % al año, y, a pesar de lo que se describe usualmente como el mayor problema de SIDA en el planeta, la población total se elevó a 1.7 millones en sólo una década. Botswana está entonces experimentando un ligero boom poblacional, concluye el escritor sudafricano.

Continúa hablando sobre las estadísticas, tanto de la ONU como de las nacionales, sobre las muertes por SIDA en Sudáfrica. La ONU-SIDA está usando un simulador por ordenador llamado Epimodel para estimar las muertes relacionadas con el SIDA, y éste ha producido una estimación de 250,000 muertes por SIDA en Sudáfrica sólo en el año 1999.

Sin embargo, este país, al contrario que otros países africanos, tiene informes adecuados sobre su mortalidad. Los datos en Pretoria muestran que las muertes totales en el año 1999 y por cualquier tipo de causa habrían ascendido a 375,000 - "lo cual es muy poco acomodable a la afirmación de la ONU sobre las muertes por el virus HIV", dice Malan.

Un estudio sudafricano basado en datos locales de mortalidad reduce el número estimado de víctimas del SIDA a 143,000 - que serían aún el 40 % de todas las muertes en el 1999. Más tarde los estudios llegan a bajar aún más ese número en Sudáfrica para este mismo año, hasta llegar a cerca de 65,000 - "lo que está bastante lejos del 250,000 de la ONU-SIDA," comenta Malan.

Estudios locales en Sudáfrica - donde fueron "testeados" ciertos segmentos de población - , de acuerdo con Malan, muestran la diferencia entre las estimaciones oficiales y estas otras. En una universidad en KwaZulu-Natal comprobaron una tasa de afectados aproximadamente 10 veces menor de lo esperado. Malan cree que la situación es la misma en otros países africanos donde se usan las estimaciones de la ONU-SIDA.

Paul Bennell, un analista de políticas de la salud del instituto de la universidad de Sussex de estudios para el desarrollo, está de acuerdo. Después que la BBC en noviembre del 2002 hubiera informado sobre que "uno de cada siete" de los profesores en Malabo morirían sólo en dicho año, Bennell investigó las evidencias sobre mortalidad en Malabo.

Su estudio del 2003 'mortalidad en el profesorado en las escuelas de primaria y secundaria en malabo en el período 1997-2002' encontró una mortalidad "mucho más baja de lo esperado". En Malabo, por ejemplo, la tasa estaba por debajo del 3 % respecto a todas las demás causas de muerte, no por encima del 14 % como la ONU había estimado por ordenador.

Además, la mortalidad en el profesorado en Malabo "parece haber tenido un pico en el 1999 y en el 2000", según observa Bennell, que además asegura que "la epidemia no está creciendo en la mayor parte de los países", y concluye: "el HIV no crece como causa de muerte y como normalmente se cree".

También apunta el que "no existe virtualmente ningún aporte de datos basados en la población en la mayor parte de los países afectados, incluyendo Botswana, Etiopía, Malabo, Lesoto, Namibia y Swazilandia."

En Lesoto, por ejemplo, las estimaciones generadas por ordenador de ONU-SIDA han mostrado un incremento dramático en HIV sin hacer tests a la población. ONU-SIDA estima la infección por HIV en un 8.4 % en Lesotho en 1997, lo que luego en el 1999 sería un 23.6 % y un 32 % en el 2001. Los números, sin embargo, nunca fueron demostrados en la vida real.

Para este número cada vez mayor de científicos escépticos, todas estas estadísticas de la ONU-SIDA van a costar caro a los africanos. Fiala habla de "consecuencias fatales", dice que "las recomendaciones de la ONU-SIDA en 1999 para los ministros de economía en los países africanos consiguieron recortar los gastos sociales en educación, salud, infraestructuras y desarrollo rural, para desviar ese dinero hacia el SIDA".

También Malan teme ciertas consecuencias de dicho "error". Daría la falsa impresión de que el "SIDA es el único problema en África, y que la única solución es continuar la agitación hasta que el acceso libre a las medicinas contra el SIDA sea admitido como un 'derecho humano básico' para todos".

Mientras tanto, dice, un número bastante mayor de africanos mueren por enfermedades que se curan con mucho menor coste, como la malaria y la tuberculosis (TB), y la investigación en esas enfermedades está siendo perjudicada: "dos millones de personas tienen TB, pero la última vez que miré los números, el gasto en investigación sobre SIDA excede a la hecha sobre TB en una proporción 90 a 1". Por tanto, hace un llamamiento a "comenzar el cuestionamiento de algunas de las aseveraciones del lobby-SIDA."

afrol News, 2004.

Sábado, 26 de Junio 2004

yo me relaciono porque tú te relacionas porque él/ella se re

03:19h.
Varios
(...laciona porque nosotros nos relacionamos, vosotr@s os relacionáis y ell@s se relacionan.)

Las cosas se relacionan y es relacionándose como son. No al revés. Uno no es y luego se relaciona, sino que se relaciona por o para ser; o al menos para seguir siendo. (Imagino que no hablando nada a un recién nacido se comprobará que este en realidad "es poquita cosa", aunque "en potencia..." ya se sabe.)

Así que de aquí es muy sencillo observar que el colegio te deja tont@: la relación no existe, es un mero espectáculo en la mayoría de los casos.

Tú no eres el sujeto de ninguna investigación, acción, relación; no es sino de casualidad, de familia o gracias a que las palabras no dejan de todas maneras de conformar esas flechas que nos atraviesan -y que quieras que no algo nos relacionan- como conseguimos sobreponernos, con mayor o menor dificultad, a la educación-control que hemos experimentado.

Peor aún es que esto continúa en la a veces "elitista" universidad, y de tal manera que, pese a todo lo aprendido, uno está lo suficientemente "perdid@" como para que no queden apenas ganas de relacionarse, investigar, etc. Así que nuestro sistema mundial de dar/quitar precariedad/becas se ve menos obstruído -esto debido quizá "a nada en particular": al final lo que muchos aprendemos es básicamente a estar callad@s, sentados y a ser espectadores de lo que otros han vivido, creado o amado.

Y por tanto los conocimientos "high level", a veces bastante "sencillos", siguen ahí en cierto modo y "por sistema" disimulados.

Curiosamente ocurre entonces que no vinimos a este mundo para cambiarlo, vivirlo o para ser dueños de él, ya que para ello existen ya ciertas formas bien establecidas de ir por ahí, a placer -mediante multinacionales, "trampas económicas" o "leyes-no-leyes".

Por cierto -y como habréis observado- gracias a internet se hace si cabe más patente nuestro "escándalo".

Jueves, 24 de Junio 2004

1984 vs "Nosotros": ¿alguien sabe algo?

12:47h.
Bitácoras
Cotilleando en las recomendaciones de agente_naranja sobre libros y al darme con la entrada sobre "1984" he recordado una "duda" que tengo desde que descubrí por casualidad la primera edición en castellano del libro de Marshall Berman, "Todo lo sólido se desvanece", en una biblioteca (han "hecho" una "segunda edición", pero la han aligerado enormemente y creo que se han pasado, de todas maneras esta 2 no me la leí).

En este libro fascinante, Berman -fascinado a su vez por la cultura rusa y que fue un militante-jipi estadounidense "de los 60"- hace también recomendaciones y comentarios bibliográficos de forma muy agradable, entremezclados con sus historietas (Fausto-marxismo-Rusia-arquitectura-Bronx-hippies. ..).

En uno de ellos comenta -"apenadamente", creo recordar- que la vieja novela rusa "We" le parece bastante más interesante que 1984, y se extraña de que no sea más conocida.

Esta novela se tradujo también al castellano, pero está descatalogada -pregunté hace tiempo.

Mirando en google lo primero que me sale es esta reseña, que explica que "Nosotros" es la primera novela del siglo XX interesada por la "amenaza totalitaria" (1920). Una novela que no tendría entonces tanta necesidad de que este totalitarismo dependiera de la inestimable ayuda de la técnica.

Su autor es Zamiatin.

Berman me inspiró la suficiente "confianza" y disfruté tanto leyendo su libro que me atrevo a recomendar la lectura de su libro y de "Nosotros" -si es que esta novela la tuviérais por casualidad abandonada en alguna estantería.

Si además queréis comentar algo o prestar "Nosotros" (en castellano), pues gracias de parte de Zamiatin y de Berman. Yo no la he leído.

Mi presentación y mi bitácora aquí, en barrapunto.

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"Todo lo sólido se desvanece". Carlinhos Marx.

Lunes, 21 de Junio 2004

Ni el fin de la historia ni el fin de la filosofía.

10:55h.
Ciencia
Esto a algun@s les va a parecer demasiado "clasicorro" (clásico) a otr@s quizá les de pistas. Ante el nihilismo de "no hay nada nuevo bajo el sol" -que toda época parece contener- ahí están "las matemáticas" (aparte de la poca técnica que afortunadamente se nos administra), que nos dan una "lección": sí lo hay, así de sencillo, entre otras cosas porque existen los "fundamentos de la matemática", etc.

No hay ni habrá fin de la historia, porque nunca dejarán de existir los procedimientos de verdad/fidelidad que la filosofía propone o ve en cada momento como composibles, "articulables".

Estos procedimientos -dice Badiou- no son otros que la ciencia, el arte, la política y el amor (siempre que se pueda decir que existan de una manera no desvirtuada, de forma no coaccionada, "verdadera").

Sólo en una sociedad plenamente totalitaria podrían dejar de existir todos ellos o cualquier otro que podamos si acaso inventar, nombrar, a lo largo del tiempo.

La filosofía además se limita a hacer composibles, si existen, tales procedimientos creadores de mundo y que son en cierto modo acontecimientales.

La filosofía sería entonces la teoría del acontecimiento. Ese matiz acontecimiental es lo compartido por todas esas actividades y, mientras haya civilización, habrá siempre personas que aparenten estar hablando por hablar pero que sin embargo están haciendo no otra cosa que filosofía.

En esos procedimientos de fidelidad, los acontecimientos se encargan de reestructurar las respectivas enciclopedias: las revoluciones políticas -lentas o rápidas- cambian el sentido de las palabras; las revoluciones científicas -por ejemplo en matemáticas- reestructuran amplificando enormemente el campo de estudio; en arte el surgimiento de uno o varios artistas determinados hace que haya un antes y un después a ser tenido en cuenta para la plasmación futura de cualquier obra de arte; en el amor, nuestra particular enciclopedia apolítica puede quedar trastocada por una conexión impredecible con otra persona.

La mayor parte de lo que llamamos filosofía retrocede ante esta realidad: la filosofía como teoría del acontecimiento. Por ejemplo, en los centros de enseñanza está claro que por lo general nadie pretende poner en marcha ni la capacidad de crear, o de investigar, ni la de cambiar el mundo "igualitariamente" o la de amar; y mucho menos la de recombinar o pensar el lugar de cada una de tales actividades en el mundo.

Por otra parte las apasionantes y misteriosas conexiones entre matemáticas inventadas y teorías físicas más o menos experimentadas (de "experimento") -llevadas a límites insospechados en el siglo XX- hacen que no sintamos ya ninguna extrañeza cuando Badiou afirma que las matemáticas son la ciencia del ser, la ontología.

Ahora con mayor facilidad, los filósofos pueden considerar seriamente esta afirmación -y lo hacen- para crear libremente en su ciencia, en la teoría del acontecimiento. En ello pueden además ayudarse de la letra matemática en la medida que quieran y puedan, sin complejos, como ya se viene haciendo, demostrando así que se pueden usar las matemáticas y otras ciencias, y que se puede hablar infinitamente del ser-matemático, como demuestra Badiou. Esto además sirve para comprender, enseñar y usar mejor las propias ciencias, y con ello comprender mejor el mundo y no dejarlo meramente en manos de Los Expertos.

Como digo, esto lo ha demostrado -haciéndolo- Badiou en su "el ser y el acontecimiento" con la ya vieja teoría fundamental de conjuntos. Él habla de correlatos ontológicos, de que toda la matemática, como ciencia del ser que es, tiene correlatos ontológicos. Fuera de reducir a mero cálculo o técnica el pensamiento matemático, este tiene la capacidad de provocar la creación de conceptos muy palpables.

Badiou parece ser que lleva años trabajando en la segunda parte de este su "libro fundamental". Se va a llamar, según dice, "el ser y el aparecer". Se basará ahora en una nueva teoría fundamental en matemáticas que surge a mediados de los años 40 del siglo pasado, la Teoría de las Categorías, más tarde enriquecida con la de los Topos -"Topoi" o "Toposes", etc.

Este título: "el ser y el aparecer", es así debido a que el lugar de la lógica en las matemáticas ha sido clarificado con estos nuevos fundamentos. Ahora la lógica tiene una presentación puramente matemática, con lo que además Badiou ayuda a contrarrestar lo que de contraproducente sigue teniendo el "giro lingüístico" en filosofía.

La "dimensión lógica" en una categoría matemática -por ejemplo los conjuntos finitos, que son una categoría muy sencilla pero que sirve para ilustrar los potentes y generales conceptos categoriales- empieza a despuntar cuando empezamos a ver las cosas de modo externo, "nublando la vista", considerando solamente relaciones y objetos en una visión que podemos llamar puramente categorial (una categoría es un universo de discurso matemático donde sólo se tienen en cuenta los objetos y las flechas, no su ser interno; a modo de un "grafo" pero con algún matiz que universaliza este otro concepto -de hecho los grafos son otra categoría: por ejemplo un conjunto de tres elementos, considerado categorialmente, es un punto, un "objeto" en esa categoría de los conjuntos finitos, y sobre él no nos interesamos por lo que tiene dentro sino por todas las relaciones que tiene con el resto de compañeros de universo, con todos los otros conjuntos finitos. Su ser categorial, su "aparecer", que atañe a la dimensión lógica, está entonces en cierto modo compuesto por las infinitas relaciones/flechas que parten de él o llegan hacia él con respecto al resto de objetos -flechas/relaciones que tienen a su vez determinada su cantidad y su posible estructura por ese otro ser interno de los objetos, por ser un 3, un conjunto de tres elementos, en esta categoría sin cohesión interna: por ejemplo las flechas que parten/llegan hacia/desde el 1, o hacia/desde el 199324, y así con todos los demás objetos en esta especie de espacio subjetivo.).

De ahí el título "el ser y el aparecer" y de ahí que estemos realmente inquietos no sólo por querer trabajar y usar estos conceptos, sino también porque Badiou publique de una vez su libro -a poder ser en copyleft**- sobre esos correlatos ontológicos que se basan esta vez en esta nueva y clarificadora teoría fundamental de la matemática.

Hace no mucho tiempo que planteamos un primerizo taller sobre esto, si hay alguien interesad@ que quiera "investigar" o ayudar en algo puede seguir este link o comentar cosas en la lista de wh2001 llamada "Flechas" o en el foro o lista aquí disponibles.

**Me temo que es difícil, pero a ver si hay suerte y al menos inicia una "editorial copyleft", aunque dependiendo como depende tanto este hombre de las universidades que le dan de comer será difícil. No sé qué pasa con "los clásicos" y a veces con los no tan clásicos. Si alguien que lea esto es su amig@, por favor, ¡que le insista en ello!

Más sobre mí en esta presentación.