Desde sus comienzos, en
Menéame han apostado fuertemente por publicar toda la información posible relativa a la página y cómo sus usuarios la utilizan.
Así, desde un principio se optó por publicar el
código fuente de la página. A esto, progresivamente se han ido añadiendo muchas más cosas (algunas, igual que el código, presentes desde el principio): el
karma de usuarios y noticias (incluso listas de
noticias candidatas a salir en portada o desglose de las razones por las que varía el karma de los usuarios), el nick de los usuarios que han votado una noticia... En fin, muchos datos muy interesantes para paranoicos.
El primer dato que causó cierta controversia sobre si debía o no publicarse fue la lista de usuarios que han votado negativo a una noticia. Alguna gente temía que esto provocara revanchas. Finalmente se publicó y la eventualidad anunciada ocurrió, pero sin llegar a constituir un problema. ¿Por qué no ha llegado a ser un problema? Yo tengo mi propia teoría. En las webs sociales, el grupo de usuarios que aporta al funcionamiento (en el caso de Menéame eso significa enviar y votar noticias y lo propio con los comentarios) es un grupo relativamente reducido. En este grupo aparece, como en todo grupo humano, una cierta preocupación por el prestigio social. Y la venganza no está bien vista. Claro que siempre existirán los trolls.
El siguiente dato controvertido que se decidió publicar fue la lista de usuarios que han votado a un comentario. La pauta era parecida al caso anterior: full disclosure vs bulla entre los usuarios. Lo que no ha sido igual, o al menos
tan igual, ha sido la reacción de los usuarios. También han habido venganzas, claro. Pero lo que sobretodo ha habido ha sido
sosiego. La gente ha dejado de votar masivamente los comentarios que no le gustan.
El efecto ha sido más exagerado con los comentarios que con las noticias porque el grupo de usuarios que "gestiona" los comentarios es todavía menor que el que se dedica a votar noticias. Menor pero todavía lo suficientemente grande como para que no aparezca, al menos de forma exagerada, la familiaridad. Estos usuarios, obviamente, son los más implicados con la comunidad, por lo tanto son los usuarios más preocupados por su prestigio dentro de la misma. Y la tolerancia y el debate se ve que puntúan (y me alegro).
A mí este comportamiento me ha parecido bastante interesante. Muestra una forma bastante curiosa de presionar a la gente para que se comporte bien y gestione responsablemente una web social. ¿Se podría aplicar de alguna forma esto a otras webs? Se me ocurre el caso de Ebay, que tiene tantos problemas con fraudes. Aunque aquí el caso es muchísimo más complejo, ya que trasciende el concepto de red social, al tratarse de una web de compra/venta.
PD: si he errado en alguna de las premisas o alguna de las conclusiones, pido perdón desde ya. Menéame es complejo y a veces las cosas no son lo que parecen.